miércoles, 25 de octubre de 2006

La patria grande es Nuestra América.

Año 6 25/10/2006 12:49
Autor: MERCEDES SANTOS MORAY

Desde su juventud, el Apóstol José Martí insertó a su Cuba amada en el proyecto mayor de su liberación, no solo en la contextualidad geográfica de las Antillas y el Caribe, sino en el universo de lo que él, desde entonces, comenzó a nombrar como "Nuestra América", ese territorio y comunidad de intereses, etnias, tradiciones, culturas e historia que se expanden desde el Río Bravo hasta la Patagonia, y cuya vigencia se subraya en nuestros días, como un implícito reclamo de los padres fundadores, escenario histórico de la independencia cubana.

José Martí vivió años de destierro en España durante su adolescencia, y también la experiencia de las que él llamó "dolorosas repúblicas" nacidas en el proceso del liberalismo decimonónico en México, Guatemala y Venezuela.

También presenció en su calidad de testigo excepcional la construcción de la Modernidad, durante los tres lustros de su exilio en los Estados Unidos, mientras ese país emergía de la guerra civil, abría su espacio a miríada de emigrados, y avanzaba tecnológica, cultural y socialmente hacia la era de los monopolios, el capital industrial y financiero, definiendo su política voraz, que lo convertirían, en la próxima centuria, en una potencia a escala mundial, particularmente significativa en el desarrollo histórico de los pueblos de América a los que veía como su "traspatio natural", en la política expansionista del imperio.

Ambos horizontes, y tales experiencias históricas, permitieron al cubano José Martí convertirse en el continuador legítimo del ideario bolivariano, ante las nuevas realidades política, económica y social del trasvase entre el siglo XIX y el XX.

Desde su sensibilidad humana, avalada también por su condición de artista y de poeta, pudo Martí revistar el pensamiento de Simón Bolívar y de los próceres de la independencia, y construir un proyecto que desde la independencia de Cuba y Puerto Rico, se tradujera en aquella estrofa, que para él faltaba en el poema de 1810.

Así, el latinoamericanismo martiano, deudor del bolivariano, desde sus orígenes se enfrentaría a las manipuladoras ideas del panamericanismo y abordó, en medio de la emergencia del imperialismo norteamericano, las perspectivas de desarrollo de los pueblos de Nuestra América, como parte indispensable del equilibrio del mundo, teoría política que trasciende su época y cobra mayor vigencia en nuestros días.

Los valores propios del llamado por él hombre natural, del proceso histórico de la construcción de las identidades, la cultura como manifestación de las esencias y no de las apariencias, en defensa del perfil auténtico y con mirada orgánica, nunca mimética ni dependiente, se manifiestan igualmente en el proyecto martiano de una América otra.

Su presencia en las sesiones de los congresos realizados en Washington, donde se gestó la política expansionista del panamericanismo en el área continental, y su temprana defensa del diálogo, de igual a igual, con todos los pueblos y naciones del mundo como vía de desarrollo, avaló también la formación de esta doctrina política profundamente revolucionadora, que se asienta en las necesidades históricas de América Latina y el Caribe, en la cual los pueblos del subcontinente encuentran todavía respuesta a sus propios y complejos problemas.

Cuba, América Latina y el espacio más abarcador que él calificó como Patria, al afirmar que "Patria es Humanidad", permitieron al genio político de José Martí adelantarse a sus coetáneos en el diseño de un programa liberador que no se limita a esquemas ni fórmulas superestructurales, sino que se desplaza hacia el corpus de la historia, en toda la diversidad manifiesta entre los pueblos latinoamericanos y caribeños, insertos en el contexto mayor de la especie humana como destino.

Uno de sus textos más lapidarios, el conocido ensayo Nuestra América, así como también sus discursos sobre Bolívar y el nombrado Madre América, pronunciados por José Martí en la Sociedad Literaria Hispanoamericana, en Nueva York, responden a una línea de pensar complejo, de profunda médula dialéctica que se apropia, por la vía epistemológica, de la historia y la somete a una demoledora crítica desde el análisis de todos y cada uno de los períodos, desde las culturas aborígenes hasta la colonia y la república.

Hombre de su tiempo y de todos los tiempos, José Martí supo articular un proyecto de cambio, profundamente enraizado en los acontecimientos y sucesos de la historia latinoamericana y caribeña, bien conocidos por él y sometidos también a un pensamiento crítico, en el que se manifiesta además la apropiación del legado filosófico de su época, no para emular con este ni para aceptarlo pasivamente, sino como instrumento de estudio, siempre adecuado a las propias realidades políticas, económicas y sociales de Nuestra América.

Quien como José Martí se manifestó en múltiples esferas de la vida, desde la creación literaria al periodismo y a la acción política, al organizar y preparar un programa y una acción revolucionaria que condujera al pueblo cubano a la última guerra de independencia, pudo construir su teoría y dar énfasis práctico, desde la apropiación también legítima de la experiencia histórica de las naciones y culturas de América Latina.

Es desde esta mirada suya que José Martí nos lega un pensamiento dialéctico, coherente y complejo, que responde no al voluntarismo sino a las demandas y urgencias de la propia historia de América y del mundo, y la propia vida lo ha demostrado, como en el pasado siglo XX, en el cual, como en estos primeros años de la actual centuria, las líneas de la política martiana resplandecen no como utopías infranqueables, sino como propósitos realizables a favor de las masas más humildes, que no conocen todavía, a pesar de la independencia formal de nuestras repúblicas, la justicia social y la cultura.

---------------------------------------------Fuente: EXCLUSIVO, 25/10/06

martes, 24 de octubre de 2006

Intelectuales disertan en Madrid sobre el Martí modernista y el institucionalizado.

Como parte del ciclo Clásicos de la Modernidad, la Casa de América de Madrid presentó este lunes la conferencia José Martí: Patria y poesía, con la participación del poeta y ensayista Antonio José Ponte y el académico español Carlos Javier Morales, quienes abordaron opiniones encontradas.

Profesor de Literatura en el Instituto Isidra de Guzmán de Alcalá de Henares, Morales habló de Martí como "iniciador de la modernidad, al menos en la literatura en lengua española", y señaló que se trata de un autor "hoy por hoy, poco leído en España, aunque los estudios martianos en los últimos 15 años se han incrementado muchísimo".

En este sentido, el profesor comentó que Martí "llega un poco tarde al lector español" porque siempre se ha pensado que Rubén Darío "es el gran autor del Modernismo y cuando se habla de Martí es como un precursor".

Según Morales, José Martí es "un intelectual, un líder político moderno, en cuanto que sabe distinguir la acción de la palabra poética" y en su literatura "no hay peligro de didactismo ni contenidismo".

Asimismo, añadió, "se anticipó en su obra a autores cumbres de la literatura en lengua española e hispanoamericana", como César Vallejo, y "habla del hombre en su vivir cotidiano, existencial, que es propio de la filosofía más genuina del siglo XX".

En palabras del académico, Martí "se adelanta a esa vertiente que se considera postmoderna (…) donde el hombre se hace centro otra vez con su preocupación inmediata (…) Es universal, pero está empapado en su vivir cotidiano sin dejar de ser un hombre crítico".

"Si pasamos página a los grandes temas de la Modernidad, Martí abarca un espectro más amplio de preocupaciones y no por ello desmerece literariamente", apuntó Morales.

Imponer la exclusividad de un clásico

En cambio, desde su "impresión personal", Antonio José Ponte se refirió a la "sofocación martiana" dada por la saturación que existe entre los cubanos de la obra y figura de José Martí, "llamado Apóstol en una orilla y Héroe Nacional en otra".

"No es raro que un régimen político como el cubano actual, regido por un único líder y donde la legislación vigente sólo admite la existencia de un partido político, imponga la exclusividad de un clásico", dijo.

Ponte explicó que "para tal imposición, se hace necesario expurgar de la obra de José Martí ciertas piezas de difícil acomodo. Y se procede entonces a privilegiar frases que, de tanto repetirlas en lemas, hagan olvidar a las demás, por peligrosas que resulten".

El ensayista comparó los puntos de vista del exilio y de las autoridades de la Isla a partir de dos artículos publicados recientemente en la prensa de Miami, y agregó que "es de esperar que en la dispersión del exilio muchos cubanos acudan al ejemplo de Martí, capaz de vislumbrar desde su exilio una Cuba adonde regresar".

"No pierdo de vista en la Isla y en el exilio, la profunda extrema ridiculez de esas defensas, la fiebre con que han sido pronunciadas (…) Vale preguntar cuánto propicia la obra escrita de José Martí los usos que se hacen de ella", afirmó.

Ponte se preguntó si "acaso la ridiculez de sus seguidores, el anacronismo, ¿no es despertado por la ridiculez o anacronismo del ídolo?".

Y al comparar a Martí con Darío, dijo que las "mismas calidades dudosas (de Darío) difícilmente encuentran perdón en Martí, cuando de antemano viene dicho que son sagradas, adorables, y que entramos en ella en lo religioso".

En relación con los contemporáneos, añadió, "la diferencia es que ninguno de estos intenta imponerse tan rotundamente sobre el lector, ninguno tuvo tan urgente misión. Y sobre ningún otro se han volcado tantos seguidores. Porque ninguno ha provocado a tantos sacerdotes, en un amago de religión de Estado".

Para concluir, Ponte expresó: "leído dentro de esa atmósfera religiosa, como me tocó leerlo a mí, José Martí resulta insoportable (…) Hasta el punto que a veces he deseado acercarme a sus páginas como si se tratara de un autor desconocido al que traducen por primera vez al español".

Según el autor de El libro perdido de los origenistas, tras esa lectura de Martí se vislumbra una figura "discutible como autor y como hombre, porque un clásico, aun cuando parezca un ente bastante fijo, es un ente en discusión, continuamente haciéndose y deshaciéndose, fundándose y arruinándose".

"Mejor entonces que el Martí que he leído hasta hoy, el que llegaré a leer", agregó.

lunes, 23 de octubre de 2006

Mesa redonda 'José Martí: Patria y poesía' en Casa de América

lunes 23 de octubre de 2006

Mesa redonda José Martí: Patria y poesía, como parte del ciclo Clásicos de la Modernidad. Con la participación de Carlos Javier Morales, profesor de Literatura en el Instituto Isidra de Guzmán de Alcalá de Henares, y el poeta y ensayista Antonio José Ponte. Presenta y modera: Carlos García Gual.

El lunes 23 de octubre, a las 19:30 horas, en la galería Americana de Casa de América (Paseo de Recoletos 2; www.casaamerica.es).

domingo, 22 de octubre de 2006

José Martí, Antología poética.

Página/12
LibrosDomingo, 22 de Octubre de 2006
Por Sonia Santoro

/fotos/libros/20061022/notas_i/libro05.jpgJosé Martí es una figura insoslayable de las letras y la política latinoamericana de todos los tiempos, máximo prócer y padre de la independencia cubana, prolífico escritor y poeta. Martí fue testigo de algunos de los hechos fundamentales de la historia contemporánea como el procesamiento de los Mártires de Chicago, la conferencia Panamericana en Washington, los mítines de inmigrantes socialistas y anarquistas. Tras su temprana muerte, dejó una vasta obra, cuya edición, en nuestro país, corrió diversa suerte. La especialista en Literatura Latinoamericana, Susana Cella, selecciona y prologa esta antología poética, destinada, especialmente, a la escuela media, con una precisa introducción para comprender la poesía martiana, sin dejar de lado los espíritus curiosos. El volumen reúne lo más excelso de su producción poética: Ismaelillo –dedicado al hijo que tuvo con Carmen Zayas Bazán–, Versos Libres –que no publicó en vida–, Versos Sencillos –donde se encuentra la letra de la famosa “Guantanamera”–, Versos Varios –que reúne algunos de sus poemas más sublimes (“Cual incensario roto huye el perfume/ así de mi dolor se escapa el verso/ me nutro del dolor que me consume./ De donde vine, ahí voy: al Universo”), y Versos de la Edad de Oro– bajo cuyo nombre se publicaron cuatro números de poemas para niños. Asimismo, presenta las primeras composiciones rimadas y versos de circunstancia, más una serie de preguntas bajo el título “Lectura de la Poesía” para orientar su estudio y apreciación.

Martí fue un precursor del modernismo y su más claro antecedente latinoamericano sin ser un típico modernista, al estilo de Darío. Sin embargo, en palabras de Cella, comparte con ellos “el afán de hallar un timbre nuevo”, rescatar lo mejor de la tradición de la lengua. Sus versos proyectan una poética inédita para su tiempo, con “sonoridades difíciles” pero de una delicadeza y ternura, especialmente en la relación padre-hijo varón, inusitada no sólo para el momento en el que fue creado sino incluso al día de hoy. Al mismo tiempo, da cuenta de un programa literario donde “el verso escultórico, vibrante como la porcelana... espada reluciente” es una lengua bayoneta –como diría Dylan Thomas– que sirve para revolucionar, y que habla de un tiempo en el que la poesía tenía una función social concreta.

Que el padre de la patria de Cuba tenga ese corazón fuerte, blando, grave, escribiendo versos y no máximas coercitivas, como San Martín a su hija Merceditas, explica muchas de las diferencias entre la isla y el resto de Latinoamérica. José Martí sigue siendo un modelo cabal de hombre, una figura ideal y un poeta mayor cuya producción literaria continúa a la espera de circular en la Argentina como mucho más que un prócer libertario, como si eso no fuera ya suficiente.

lunes, 16 de octubre de 2006

Siempre nuestro Martí.

Angelita Soto Cobián,
Periodista de Rebelde
Octubre 16 del 2006, 9:30am

Le tomo algunos datos a mi admirado colega y amigo Luis Hernández Serrano para informarles que la almohadilla de olor que la célebre "niña de Guatemala" regaló a nuestro José Marti hace 129 años fue situada junto al buró y la silla donde el Apóstol de Cuba firmó la orden de alzamiento el 24 de febrero de 1895, que atesora la Fragua Martiana, en la capital cubana.

Según informó el profesor y museólogo Regino Sánchez Landrián, "aunque todas las reliquias del Apóstol poseen ternura, ésta es la más tierna". También destacó el hecho de que este recuerdo se haya conservado durante tantos años.

La almohadilla es rectangular, mide 37,5 centímetros de largo, 25 de ancho, tres de grosor y pesa alrededor de una libra. Un cordón dorado cierra sus contornos y termina en cuatro lazos. Su tela, lanca y rosada, está bordada con ramas y flores.

Según se ha investigado, fue obsequiada al Apóstol José Marti en noviembre de 1877, por María Josefa García Granados Savorio, hija del ex presidente de Guatemala, General Miguel García Granados, español, y de la guatemalteca Cristina Savorio García. La muchacha, de 17 años, era alumna de las clases de composición impartidas por Martí, con 24, en la Academia de Niñas de Centroamérica. ¡Qué hermosos datos, qué tesoro podemos disfrutar en la Fragua Martiana!

sábado, 14 de octubre de 2006

Crean institución cubana coordinadora de estudios sobre José Martí.

La Habana, 14 oct (PL) Intelectuales, artistas y centros dedicados al estudio de la vida y obra de José Martí, prócer de la independencia cubana, acordaron constituir el Comité Cubano de Instituciones Martianas, informaron hoy medios locales de prensa.

El objetivo del nuevo comité, según declararon los fundadores, es defender la figura y ejemplo de José Martí como escudo de la identidad nacional y guía válida para la búsqueda del nuevo pensamiento que necesita el siglo XXI.

Leer más ...

jueves, 12 de octubre de 2006

Rechazan busto de Martí por "extranjero y cubano"

» Cancelan develación de la estatua, donada por el cónsul general Eulogio Rodríguez.

Jueves 12 de octubre de 2006
SAÚL MALDONADO CORRESPONSAL


Las autoridades de Durango se comprometieron a derribar el pedestal en el cual iba a colocarse la efigie de José Martí - Foto: Saúl Maldonado.

Durango, Dgo., 11 de octubre. Habitantes del fraccionamiento Jardines de Durango -alguna vez exclusivo y hoy venido a menos-, encabezados por el ex diputado local panista Rubén Velasco, impidieron la instalación de un busto de José Martí en el jardín principal del conjunto habitacional residencial, con el argumento de que el poeta, promotor y mártir de la independencia de Cuba ''es extranjero y es cubano''.

''Tenemos otras prioridades en el fraccionamiento. No sé por qué se les ocurrió ésta (a las autoridades municipales)'', comentó el sacerdote del templo católico de la comunidad, Gerardo Estrada, sobre el busto donado por el cónsul general de Cuba en el centro y norte de México, Eulogio Rodríguez Millares. El diplomático cubano tenía previsto develar la obra el martes, pero el acto se canceló.

''La gente aquí, no toda, pero sí una parte, no quiso que se pusiera esta estatua de José Martí en estos jardines. Dicen que porque es extranjero y es cubano, pero aclaro: una parte menor no objetaba la estatua, pero otra sí, y por ello se decidió no permitir su instalación'', afirmó el sacerdote Estrada, encargado de la parroquia de Santa Rosa de Lima, ubicada en el fraccionamiento.

El clérigo señaló que trabajadores de la presidencia municipal capitalina llegaron a Jardines de Durango el pasado fin de semana para iniciar la construcción de la base del busto. Ningún habitante del lugar supo entonces para qué eran esos trabajos, y cuando ya estaban casi concluidos, uno de los burócratas mencionó que se pretendía instalar en el lugar una estatua de José Martí, que sería develada el martes.

En respuesta, habitantes de Jardines de Durango se opusieron a que los trabajos continuaran, y exigieron que el busto no fuera instalado. El párroco Estrada aseguró que las autoridades municipales aceptaron no develar la obra y se comprometieron a derribar el pedestal. El Instituto Municipal de Arte y Cultura confirmó la cancelación de la inauguración del busto.

miércoles, 11 de octubre de 2006

Inauguran Parque José Martí en capital de Turquía.

Un parque, en cuyo centro se levanta un busto de José Martí, fue inaugurado hoy en un céntrico lugar de Ankara, la capital de Turquía, como parte de las actividades por el Día de la Cultura Nacional de Cuba.

El escultor turco, Metin Yuldanor, autor de la obra, se inspiró en el ideal antimperialista del Apóstol para plasmarlo en este monumento, señala una nota de prensa de la embajada cubana en Ankara.

Muzafer Eryilmaz, Alcalde del Municipio de Chankaya, donde está ubicado el parque, habló sobre la similitud y la importancia que tienen para ambos pueblos las ideas del prócer turco Kemal Ataturk y José Martí.

Leer más ...

domingo, 8 de octubre de 2006

ESCULTURA URBANA EN TELDE: BUSTO DE JOSÉ MARTÍ.

Noticia publicada Domingo, 08 octubre a las 08:50:00 por admin
HISTORIA DE TELDE

Pedro A. Naranjo (*)

BUSTO DE JOSÉ MARTÍ, de Eva Montoso Pericás(**)
Se trata de una escultura de bulto redonda o exenta, concretamente un busto elaborado en bronce con la técnica de fundición. Es una obra de carácter figurativo. En el mismo, se nos muestra un personaje que porta una chaqueta, camisa de cuello alto y redondeado y una “pajarita”. El tamaño de la obra no corresponde con el natural, sino que posee una escala mayor. El rostro está tratado con un realismo intenso, sin señalar los globos oculares, lo que le da un aire más misterioso. Posee un bigote muy poblado y una pequeña “perilla”que marcan el carácter de las comisuras de sus labios. El tratamiento rugoso a nivel facial, junto con el tratamiento del vello rizado con frente despejada, nos da un aspecto de un hombre curtido por el paso de los años y aparentemente algo cansado pero que no pierde un ápice de carácter enérgico y decidido en la idea que le ronda la mente, lo que refrenda un tratamiento psicológico bastante bueno del personaje representado.

En la parte media de la peana en forma de pirámide truncada e invertida que le sirve da arranque: situada en un parterre de la calle Dr. Hernández Benítez, justo delante del edificio de Correos y Telégrafos de la Ciudad de Telde, leemos lo siguiente: “Soy cubano, y he padecido mucho por serlo; pero mi padre fue valenciano , y mi madre es canaria, y así como ellos, me tuvieron en mi tierra, así tengo en mí un ardentísimo cariño para mis dos patrias”.

La obra fue inaugurada el día 29 de octubre de 2001. En el acto de inauguración se descubrió el busto de unos sesenta kilos y una altura total, incluyendo el pedestal, de dos metros. José Martí nació en La Habana el día 28 de enero de 1853. Su padre Don Mariano Martí era español, concretamente valenciano y su madre Leonor Pérez era también española, concretamente de la isla de Tenerife. Por su parte la abuela de Martí era natural de la Vega de San Mateo de Gran Canaria. Con apenas 16 años “Pepe”, como lo conocían cariñosamente, desea entrar en acción y escribirá notas de burla y censura a las autoridades y a la política en una hoja impresa denominada “El Diablo Cojuelo” y en el periódico “La Patria Libre”, donde se publica su poema dramático Abdala.
El encarcelamiento de Martí en 1870 le inspira su libro “El presidio político en Cuba”. Y es desterrado a España. Allí acabará su drama “Adúltera”. Después de cuatro años de destierro, vuelve a tierras americanas: México, Guatemala y regresa a Cuba, donde posee un bufete de abogado con su mujer: la cubana Carmen Zayas Bazán y un hijo pequeño: Ismaelillo. Pero él sólo vive para liberar a Cuba de España. De ahí que, prepara una conspiración por lo que nuevamente sale deportado a España en 1879. Es su segundo destierro hasta 1880. Luego pasa un año en Nueva York en donde escribe artículos en la revista “The Hour” y “The Sun”. De ahí, pasará a Venezuela, donde escribirá en el periódico “La Opinión Nacional” y llegó a publicar una revista suya: la Revista Venezolana pero su presencia inquieta a las autoridades de ese país que lo obligan abandonar en 1881, regresando nuevamente a Nueva York donde publicará su obra poética “Ismaelillo” y también sus “Versos libres”. Por otro lado, una actividad fecunda en numerosos diarios para diversos lugares: Caracas, Buenos Aires, Bogotá, México, Montevideo... En New York, escribirá una novela: “Amistad funesta” para una revista de Nueva York. Pero sigue su empeño por lograr la independencia cubana y crea la revista mensual, dedicada a los niños de América “La Edad de Oro” en 1889; año en el que enferma y le recomiendan un retiro al campo, donde escribirá sus “Versos sencillos”.

Martí fundará el Partido Revolucionario Cubano en 1892 y el periódico “Patria”, con el fin de mantener los ánimos de lucha encendidos donde deja magníficas palabras: El día 19 de mayo de 1895 fallece tras recibir tres impactos de bala en su eterna lucha por la independencia de Cuba.

(*) Pedro Andrés Naranjo es licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Granada, profesor del IES José Arencibia Gil y secretario de El Casino La Unión de Telde.

(**) Información extraída del libro La escultura urbana en Telde, del que es autor Pedro Andrés Naranjo Jiménez.

jueves, 5 de octubre de 2006

Martí en francés.

Por: Carmen Suárez León
05 de Octubre, 2006

A partir de este mes de octubre la revista digital en francés Lettres de Cuba, editada por Cubarte (www.lettresdecuba.cult.cu) contará con la sección “Lire Martí”, en la que se presentarán textos del patriota y poeta cubano traducidos por reconocidos traductores con una larga ejecutoria como estudiosos de José Martí, como es el caso de Jacques François Bonaldi y Jean Lamore. Estos excelentes traductores han trabajado con la obra martiana durante gran parte de su vida en su condición de escritores e investigadores.

Lettres de Cuba ha creído que es de gran urgencia y actualidad difundir la poesía y la prosa del más universal de todos los creadores hispanoamericanos en el mundo francófono, ya que muchas veces se habla de este libertador de pueblos y de hombres, y fundador de la modernidad literaria en Nuestra América, y menudean las interpretaciones y los puntos de vista, pero el texto está ausente. Y, como insistía Martí en su pensamiento humanista, hay que ser radical, lo cual quiere decir, según sus propias palabras, “ir a la raíz”, así mismo hay que leerlo si queremos interpretarlo, en su rizoma suculento. Mal comprenderemos o enjuiciaremos a José Martí si no leemos la mayor cantidad posible de sus escritos en muy diversos géneros y momentos.

Sin embargo, no es de ahora el interés por darlo a conocer en lengua francesa. Las primeras ediciones de textos martianos traducidos a ese idioma datan, hasta donde sabemos, de la década del veinte del pasado siglo XX. Paul Estrade nos dice: Por aquellos años comienza en Francia una labor de traducción al francés de los escritos de Martí. La primera traducción recogida se remonta al año 1922, bien tardíamente, si se compara el hecho con la existencia, ya es 1884, de una primera traducción suya al inglés, sobre Judah P. Benjamín.

Estrade se refiere a unos versos de Ismaelillo -“L´espiègle”- aparecidos en traducción de Marcel Veuillermoz aparecidos en La Revue d´Amérique Latine (1ro de marzo de 1922). En el Centro de Estudios martianos poseemos un ejemplar de Les Petits souliers roses (París, Editions Emile Paul Freses, 1931) en el que se declara que es una adaptación de Armando Godoy y uno de Poésies (París, Editorial Bernard Grasset, 1937. 253 pp.), de José Martí, donde aparece crédito de traducción para el mismo Godoy, cubano radicado en Francia y que produjo su obra en lengua francesa por esos años.

Sin embargo, el primer gran intento por ofrecer al lector francés una muestra del americanismo martiano más completa es el libro América (París, Stock, 1935, 253 p.), en el que Francis de Miomandre traduce textos básicos del pensamiento martiano con prefacios de Jorge Mañach, Félix Lizaso y Juan Marinello. Le sigue Pages choisies (París, Ángel, 1953. 398 p.), texto patrocinado por la UNESCO en 1953, año del centenario y presentado y traducido por Marx Daireaux, Joseph Carner y Emilie Noulet.

El triunfo de la Revolución Cubana en 1959 impulsa las publicaciones martianas y tendremos antologías diversas en los años setenta, sin hablar de congresos, revistas especializadas, y tesis doctorales dedicadas al Héroe cubano en lengua francesa. Pueden citarse José Martí (poesía, con prólogo de Juan Marinello, y traducciones de Josep Carner, Emilie Noulet e Irma Sayol)) (París, Seghers, 1970, 188 p.); José Martí: Notre Amérique, con selección de Roberto Fernández Retamar y traducción y notas de André Joucla-Ruau (París, François Maspéro, 1978, 340 p.) y José Martí : La Guerre de Cuba et le destin de l´Amérique, con prólogo de Cintio Vitier y textos traducidos y anotados por Jean Lamore (París, Aubier-Montaigne, 1973, 286 p.)

En los últimos años le debemos a Jean Lamore la edición bilingüe de Versos libres con sus traducciones y el prólogo de Cintio Vitier (Editorial José Martí-UNESCO, 1997, 221 p.), a María Poumier su traducción de Lucía Jerez (Généve, Éditions Patiño, 2004) y a Jacques-François Bonaldi, la de las cartas de José Martí a Manuel Mercado: Il est des affections d´une pudeur si delicate… Lettres a Manuel Mercado( Francia, L´Harmattan, 2004, 434 p.)

Como podemos comprobar por este breve e incompleto recuento bibliográfico, los esfuerzos por dar a conocer a Martí en el mundo francófono han sido sostenidos por la vocación martiana de muchos estudiosos a través del tiempo. Lettres de Cuba, revista electrónica que se beneficia con la velocidad y la posibilidad de llegar a los más diversos medios francófonos quiere y se alegra de ponerse a la disposición de estos traductores y divulgadores de la letra y el espíritu de José Martí a través de su sección nueva “Lire Martí”.

Fuente: CUBARTE

miércoles, 4 de octubre de 2006

A rastras con Martí.

Luis Cino

LA HABANA, Cuba - Octubre (www.cubanet.org) - La existencia de la Nación peligra. Lo dice el gobierno. Lo dicen la oposición y el exilio.

Tantas veces se ha dicho y con tan variadas motivaciones, que ya nadie hace caso. Total, a fuerza de identificarla con el Estado, con la Revolución o con la voluntad de un hombre, ya ni se sabe a ciencia cierta qué es la Nación. Por eso, entre otras cosas, peligra. No se sabe cuidar lo que no se conoce y, de tantos que se la quieren apropiar, no se sabe a quién pertenece.

Todos hemos tenido la culpa. Nos parcelaron la nación en nuestras narices mientras nos entreteníamos en aplaudir consignas de caudillos y en soñar el futuro. Nuestra heredad fueron minúsculos trocitos de la bandera empapados en sangre. Nos arrullaron con fábulas históricas que siempre tenían moraleja y coletilla.

Y hénos aquí, en un nuevo siglo, sin ponernos de acuerdo con nuestro pasado, tropezando tercamente con las mismas piedras y supersticiosamente temerosos del futuro.

Tenía que ser así. La historia de los pueblos cuando se transforma en interesados meta relatos teleológicos de pueblos elegidos y destinos grandiosos no suele traer buenas consecuencias.

Ahora que va quedando tan poco que disputar de la nación entre todas las facciones que la integran, le tocó el turno en la rebatiña a Martí.

En realidad, el Apóstol siempre estuvo en disputa, sólo que ahora, con la riña en su clímax, algunos intelectuales de la diáspora aspiran a desmontar el mito martiano. Los más audaces invitan a enterrar a Martí.

¿Será tanta su frustración y desesperanza que decidieron ceder a Martí, regalarlo en bandeja de plata, dejarlo definitivamente en manos de los que se arrogan el monopolio de la patria?

El castrismo recicló la confusa galaxia que resulta el ideario martiano para dar legitimidad histórica, un toque de marxismo-leninismo añadido a la Revolución Cubana. Luego de la debacle del mundo soviético, fue el ingrediente básico de su nacionalismo enfrentado a muerte con los Estados Unidos.

Ahora que algunos caen en la trampa de no resistir la tentación de atacar a Martí o desmontar la Cuba heroica, los intelectuales orgánicos del régimen son los celosos depositarios del Santo Grial.

Deprime y preocupa el espectáculo. A ambas orillas del abismo, posmodernos y milenaristas, herejes y oficiantes, todos irresponsables, andan a rastras con Martí.

Todo espanta, pero ya nada asombra. Nos acostumbraron tanto a los héroes inmaculados, al bronce de las estatuas y a las historias perfectas, que terminaron por aburrirnos.

Una triste consecuencia es que hoy muchos cubanos identifiquen las gestas de la patria con el teque y como tal lo rechacen. Para otros, son sólo pretextos y coartadas en sus agendas políticas.

Con tan poco a que aferrarnos, corremos el riesgo cierto de vernos convertidos en una descreída y apática tribu en eterno viaje por el desierto. Siempre en pos de cambiantes espejismos.

Martí no es ajeno a las culpas. Más allá de los errores y autorías que se le achacan, uno de sus peores errores, sabiendo bien para qué servía la palabra, no fue decir, alto y claro, que nuestro vino, si es agrio, es sólo y nada más que eso: vino agrio.

Tal vino no podía ayudar a digerir omisiones y manipulaciones históricas. Era nuestra historia y había inexorablemente que comérsela. Puede que no sea el momento oportuno para iniciar otra digestión.

Salvar los símbolos de la Nación no está en manos de los santones idólatras ni de los iconoclastas incendiarios de templos. Es una tarea que rebasa ampliamente las posibilidades de ambos.

La verdad histórica es asunto demasiado serio y vital para un pueblo como para que se la rifen entre gazmoños y perretosos.

A fin de cuentas, ¿a quién puede convenir, si es que conviene a alguien, hurgar a estas alturas de la infravida como Nación en chismes históricos y páginas de diarios largamente perdidas?

¿Será cínico y dolorosamente cierto que algunas mentiras, en adecuadas dosis, ayudan a vivir?

En lo personal, el José Martí que sigo prefiriendo, antes que el de los monumentos, es el poeta genial que escribió los Versos Sencillos. Tal vez será por aquello de que "el arroyo de la sierra me complace más que el mar".

luicino2004@yahoo.com


Esta información ha sido transmitida por teléfono, ya que el gobierno de Cuba controla el acceso a Internet.
CubaNet no reclama exclusividad de sus colaboradores, y autoriza la reproducción de este material, siempre que se le reconozca como fuente
.

martes, 3 de octubre de 2006

Efemérides Martiana

4 de octubre de 1869
Martí es detenido e ingresa en la cárcel acusado de infidencia ya que durante un registro efectuado por un grupo de voluntarios en la casa de sus amigos, los hermanos Fermín y Eusebio Valdés Domínguez, encuentran una carta dirigida por Martí y Fermín a un condiscípulo a quien califican de apóstata por haberse alistado en el ejército español y pelear contra su patria.

jueves, 28 de septiembre de 2006

Apuntes

Apuntes. De José Martí.

"Más, ¡cuánto trabajo cuesta hallarse a sí mismo! El hombre, apenas entra en el goce de la razón que desde su cuna le oscurecen, tiene que deshacerse para entrar verdaderamente en sí. Es un braceo hercúleo contra los obstáculos que le alza al paso su propia naturaleza y los que amontonan las ideas convencionales de que es, en hora menguada, y por impío consejo, y arrogancia culpable, --alimentada. No hay más difícil faena que esta de distinguir en nuestra existencia la vida pegadiza y postadquirida, de la espontánea y prenatural; lo que viene con el hombre, de lo que le añaden con sus lecciones, legados y ordenanzas, los que antes de él han venido. So pretexto de completar el ser humano, lo interrumpen. No bien nace, ya están en pie, junto a su cuna con grandes y fuertes vendas preparadas en las manos, las filosofías, las religiones, las pasiones de los padres, los sistemas políticos. Y lo atan; y lo enfajan; y el hombre es ya, por toda su vida en la tierra, un caballo embridado. Así es la tierra ahora una vasta morada de enmascarados. Se viene a la vida como cera, y el azar nos vacía en moldes prehechos. Las convenciones creadas deforman la existencia verdadera, y la verdadera vida viene a ser como corriente silenciosa que se desliza invisible bajo la vida aparente, no sentida a las veces por el mismo en quien hace su obra cauta, a la manera con que el Guadiana misterioso corre luengo camino calladamente por bajo de las tierras andaluzas. Asegurar el albedrío humano; dejar a los espíritus su seductora forma propia; no deslucir con la imposición de ajenos prejuicios las naturalezas vírgenes; ponerlas en aptitud de tomar por sí lo útil, sin ofuscarlas, ni impelerlas por una vía marcada. ¡He ahí el único modo de poblar la tierra de la generación vigorosa y creadora que le falta! Las redenciones han venido siendo teóricas y formales: es necesario que sean efectivas y esenciales. Ni la originalidad literaria cabe, ni la libertad política subsiste mientras no se asegure la libertad espiritual. El primer trabajo del hombre es reconquistarse. Urge devolver los hombres a sí mismos; urge sacarlos del mal gobierno de la convención que sofoca o envenena sus sentimientos, acelera el despertar de sus sentidos, y recarga su inteligencia con un caudal pernicioso, ajeno, frío y falso. Sólo la genuino es fructífero. Sólo la directo es poderoso. Lo que otro nos lega es como manjar recalentado. Toca a cada hombre reconstruir la vida: a poco que mire en sí, la reconstruye. Asesino alevoso, ingrato a Dios y enemigo de los hombres, es el que, so pretexto de dirigir a las generaciones nuevas, les enseña un cúmulo aislado y absoluto de doctrinas, y les predica al oído, antes que la dulce plática de amor, el evangelio bárbaro del odio. ¡Reo es de traición a la naturaleza el que impide, en una vía u otra, y en cualquiera vía, el libre uso, la aplicación directa y el espontáneo empleo de las facultades magníficas del hombre! ¡Entre ahora el bravo, el buen lancero, el ponderoso justador, el caballero de la libertad humana, -que es orden magna de caballería, -el que se viene derechamente, sin pujos de Valbuena ni rezagos de Ojeda, por la poesía épica de nuestros tiempos; el que movió al cielo las manos generosas en tono de plegaria y las sacó de la oración a modo de ánfora sonora, henchida de estrofas opulentas y vibrantes, acariciada de olímpicos reflejos! El poema está en el hombre, decidido a gustar todas las manzanas, a enjugar toda la savia del árbol del Paraíso y a trocar en hoguera confortante el fuego de que forjó Dios, en otro tiempo, la espada exterminadora! ¡El poema está en la naturaleza, madre de senos próvidos, esposa que jamás desama, oráculo que siempre responde, poeta de mil lenguas, maga que hace entender lo que no dice, consoladora que fortifica y embalsama!"

[José Martí. Prólogo a "El Poema del Niágara" de Juan Antonio Pérez Bonalde. Este trabajo se publicó en Nueva York, en 1882, y fue reproducido en la Revista de Cuba, tomo XIV, 1883. En Obras Completas. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1975. Tomo 7. Páginas 223 a 238.]

Para leer todo el trabajo, hacer clic [aquí]

lunes, 25 de septiembre de 2006

IV Encuentro Internacional de Cátedras Martianas en Caracas.

Escrito por Redacción
25.09.2006
Al evento asistirán los más importantes especialistas martianos del mundo. Será organizado por la Casa de Nuestra América José Martí, centro adscrito recientemente como proyecto estratégico a la Biblioteca Nacional. Paralelamente se realizará el VI Encuentro de Cátedras Martianas de Venezuela

En palabras del Prof. Sergio Briceño, Director Ejecutivo de la Casa de Nuestra América José Martí, Caracas se convertirá en la “capital martiana del mundo”, al reunir del 27 al 29 de septiembre de 2006 a 30 intelectuales, escritores y pensadores internacionales y 20 nacionales, que durante años han estudiado el pensamiento del prócer cubano José Martí, el libertador de Cuba, lo cual le da un alto relieve académico, investigativo e intelectual al evento. Es la primera vez que se hace en Venezuela a este nivel, de ahí su importancia histórica, política y científica.

Tras los encuentros realizados en la Ciudad de Panamá, Guadalajara, México y Puntarenas, Costa Rica, la realización de este IV Encuentro en Venezuela, fue acordada por unanimidad en este último país. Además, se llevará a cabo el Sexto Encuentro de Cátedras Martianas Venezolanas, dado que desde hace muchos años se venían realizando en varias universidades nacionales. “El Encuentro -señala Briceño- se propone ampliar los lazos entre las cátedras martianas de diferentes países e instituciones, lo innovador es que en esta oportunidad es convocado por la Casa Martí”.

Expertos de talla mundial

El director de la Casa Martí informó que la delegación cubana viene encabezada por el jefe del Programa Martiano del gobierno cubano, el Dr. Armando Hart Dávalos, político, ensayista y miembro del Consejo de Estado de la isla. Además de la Directora de Estudios Martianos de La Habana, Ana Sánchez Collazo y también el Dr. Pedro Pablo Rodríguez, Director de la Edición Crítica de las Obras Completas del prócer antillano y Director Científico del evento.

Por Venezuela participará el Presidente Honorario de la Casa Martí, el Dr. Ramón Losada Aldana, fundador de la Cátedra Martiana en la UCV, autor de varios estudios sobre el tema y de la edición crítica de la Revista Venezolana. Lo acompañará el Dr. Alberto Rodríguez Carucci, también Miembro de la Junta Directiva de la Casa y fundador de la Cátedra en la ULA y el Dr. Edmundo Aray, escritor y director de cine venezolano, entre otros. Estos especialistas cubanos y venezolanos estarán acompañados por colegas provenientes de México, Perú, Costa Rica, Panamá, Puerto Rico, Chile, España, Estados Unidos, Argentina y Francia.

El acto de instalación del encuentro se realizará este miércoles 27 de septiembre, a las 10:00 a.m, en el Hotel Ávila de la Urbanización San Bernardino de Caracas, lugar que concentrará todas las deliberaciones del evento. El encuentro es organizado por la Casa de Nuestra América José Martí, institución con sede en el Boulevard Panteón del centro capitalino, fundada hace dos años y adscrita recientemente, por instrucciones del Ministerio de la Cultura, como Proyecto Estratégico a la Biblioteca Nacional de Venezuela. La Casa tiene como Presidente al Prof. Arístides Medina Rubio, Director General de la BN.

sábado, 23 de septiembre de 2006

Efemérides Martiana

23 de septiembre de 1888

José Martí es nombrado socio corresponsal de la Academia de Ciencias y Bellas Artes de San Salvador.

jueves, 21 de septiembre de 2006

Se reúnen en Caracas estudiosos de José Martí.

Estudiosos de José Martí en Latinoamérica, Europa y Estados Unidos se reunirán en Venezuela del 27 al 29 de septiembre para analizar diversos aspectos de la obra del patriota e intelectual cubano.

Medio centenar de expertos de México, Venezuela, Cuba, Costa Rica, Panamá, Perú, Puerto Rico, Chile, Argentina, Estados Unidos y España participarán en el IV Encuentro Internacional de Cátedras Martianas y VI de las cátedras venezolanas.

El encuentro fue convocado por la Casa Nuestra América "José Martí" de Caracas, las cátedras martianas venezolanas y el Centro de Estudios Martianos de La Habana.

Fuentes del grupo organizador adelantaron a Prensa Latina que desde hace 115 años, cuando Martí vivió en Caracas, no se ha realizado un acontecimiento más relevante relacionado con el pensamiento del Libertador de Cuba y patriota latinoamericano.

Para el análisis se definieron seis ejes temáticos: Martí para y desde el III milenio, Martí en Venezuela, El periodismo martiano y La corriente del pensamiento independentista latinoamericano para una nueva corriente antiimperialista.

Asimismo, Símbolos y mitos latinoamericanos en la escritura de José Martí y Recepción y estudios de la obra martiana.

El principal objetivo del encuentro es promover el conocimiento de la obra martiana y ampliar los lazos de las cátedras, mediante debates en comisiones, mesas redondas, paneles, conferencias especiales y visitas a lugares de interés.

Los anteriores encuentros fueron realizados en Panamá, México y Costa Rica, centrados también en el estudio de la obra política, social y literaria de José Martí y en esta ocasión tendrá como lema "Por la dignidad plena del hombre, en defensa de la Humanidad".

La convocatoria indicó que en la reunión tienen cabida todas las disciplinas del saber, desde profesores universitarios hasta activistas de la lucha social que aporten a la corriente martiana sus experiencias y reflexiones.

Fuente: Prensa Latina

martes, 19 de septiembre de 2006

Investigador cubano habla sobre relación entre Eloy Alfaro, Martí y Maceo.

Regino Sánchez Landrián, especialista del Museo Fragua Martiana cuenta esta historia singular y poco explorada de la relación entre estos próceres de la independencia latinoamericana.

Por: Luis Hernández Serrano
Correo: digital@jrebelde.cip.cu
19 de septiembre de 2006 00:33:59 GMT
El prócer de Ecuador Eloy Alfaro Delgado sintió una particular inclinación hacia nuestra Patria desde que conoció la historia del joven ecuatoriano-cubano, al que Sucre, el Mariscal de Ayacucho, rindió póstrer tributo.

En ello basa el joven Regino Sánchez Landrián, especialista del Museo Fragua Martiana, de Ciudad de La Habana, la temprana gratitud que sintió el patriota ecuatoriano Eloy Alfaro Delgado por sus amigos Martí y Maceo, y por la independencia de Cuba.

«De ahí que en sus dos períodos consecutivos como Presidente ayudara al movimiento revolucionario de Cuba y de América Latina».

HOMENAJE DE SUCRE

«Influyeron mucho en él, de niño, las narraciones épicas que le contara su madre, María Natividad Delgado, en las noches de la localidad ecuatoriana de Montecristi, en la provincia de Manabí, su región natal.

«Un habanero ilustre, Francisco Calderón, emigró a Ecuador en 1780 y tuvo que ver después con aquel primer grito emancipador del 10 de agosto de 1809 en Latinoamérica. El hecho despertó en Eloy Alfaro sentimientos de admiración y gratitud que se incrementaron al saber que ese cubano era el padre del abanderado de la histórica Batalla de Pichincha: Abdón Calderón de Garaycoa».

Sánchez Landrián revela que Abdón nació en Cuenca, Ecuador, el 31 de mayo de 1804 y que murió el 25 de mayo de 1822, un día después de la batalla que condujo el mismo Sucre.

«Aquel joven cayó siendo oficial del Batallón de Yaguachi, perteneciente a las tropas del referido Mariscal. Con 17 años, escaló las faldas del Pichincha con el estandarte de la emancipación en sus manos, y cuando sintió la metralla enemiga en su pecho, les gritó a sus compañeros que siguieran avanzando con él para conquistar la cima del monte, fuerte plaza de los españoles y realistas».

Sucre enseguida dictó disposiciones oficiales como homenaje póstumo al temerario joven con genes de cubano y ecuatoriano:

«Para honrar debidamente la memoria de Abdón Calderón de Garaycoa, no se nombrará otro Capitán a la Primera Compañía del Batallón de Yaguachi. En lo sucesivo pasará revista el expresado Calderón como si estuviese vivo; y cuando en las de Comisario sea llamado por su nombre, toda la Compañía responderá: “Murió gloriosamente en Pichincha; pero vive en nuestros corazones”. A la madre de Calderón (Manuela de Garaycoa y Llaguno) se le pagará mensualmente el mismo sueldo de que hubiera disfrutado su hijo en la clase de Capitán, a que fue ascendido después de su muerte por su extraordinario valor. Mariscal Antonio José de Sucre».

ALFARO Y EL APÓSTOL

Nuestro entrevistado, licenciado en Historia en 2003 en la Universidad de La Habana, participó en el concurso ¿Qué sabe usted sobre Eloy Alfaro?, auspiciado por la Embajada de Ecuador en La Habana, la Oficina del Programa Martiano y el Comité Eloy Alfaro de Centro Habana, y obtuvo Primera Mención con su trabajo: Alfaro, en una vida, la historia de Ecuador.

«Lo primero que hallé fue la singular y poco explorada relación entre Alfaro y Martí. En la página 77 del libro De Paula 41 al Museo Casa Natal José Martí, de Mary Nieves Díaz Méndez, publicado en La Habana por la editorial Letras Cubanas en 1988, se dice:

«Jipi-japa legítimo obsequio del prócer ecuatoriano Eloy Alfaro a José Martí, como motivo del homenaje que le fuera ofrecido al Maestro por un grupo de amigos latinoamericanos, como el propio Alfaro, el colombiano José María Vargas Vila, el venezolano Juan Pérez Bonalde, el peruano Patricio Jimeno y otros en el afamado restaurante Delmónico, de Nueva York, en 1894».

Aclara Regino que ahí al menos hay una imprecisión. El onomástico 41 del Apóstol ese año 1894 no se celebró allí, sino en la casa de huéspedes de Carmen Miyares, sita en 57 Street, entre 8va. y 9na. avenidas, Nueva York.

«Por otra parte aunque el Maestro celebró su último cumpleaños —el 42— en el reservado del restaurante Delmónico, en enero de 1895, los participantes en esa ocasión fueron Gonzalo de Quesada y Aróstegui, Rodolfo Luis Miranda, Ramón Luis Miranda, Gustavo Govín y el propio Martí».

¿PACTO SECRETO?

Comenta el joven investigador que estos detalles los tomó de la sesión de la Academia de Historia de Cuba efectuada el 28 de enero de 1959, en La Habana. El doctor Gonzalo de Quesada y Miranda pronunció un discurso llamado Los natales de Martí, que esclarece estos aspectos.

«En los más de 20 libros que consulté, la relación Alfaro-Martí se ha abordado solo como contactos amistosos y protocolares, sin fecha ni lugares concretos. En Cuba el historiador que más trabajó la personalidad de Alfaro fue Emeterio Santovenia, pero no precisó nada al respecto, solo que ambos se habían encontrado en 1890 y 1891.

«Indagué en muchas obras sobre Alfaro, hasta llegar a su biógrafo más completo: Alfredo Pareja Diezcanseco, también ecuatoriano. Su libro La hoguera bárbara, publicada por la Nueva Editora, Casa de la Cultura ecuatoriana, Quito, 1986, tampoco dice cómo se conocieron ambos pensadores, ni en qué circunstancias».

Enfatiza Sánchez Landrián que Alfaro fue encarcelado, asesinado a balazos en su celda, sacado, arrastrado por las calles de Quito, descuartizado y quemado, de ahí el título de La hoguera bárbara.

De los contemporáneos, el joven museólogo consultó la Tesis Doctoral de Enrique Ayala Mora, prestigioso intelectual de Ecuador que trabajó la revolución liberal ecuatoriana, donde Alfaro es el centro. Otros autores como Malcolm Deas y Hernán Malo, ambos de Ecuador, hablan de la influencia de Martí en Alfaro, sin explicar por qué ni cómo.

«Tuve la suerte de encontrar una carta escrita el 22 de octubre de 1902, del mismo Alfaro a José Peralta, ecuatoriano residente en Perú a principios del siglo XX, comentando cómo había conocido a José Martí.

Fue a través de Bartolomé Mitre, director de La Nación, de Buenos Aires, quien le envió con Alfaro el pago a Martí por sus colaboraciones.

«El 24 de octubre de 1890, en la casa de huéspedes de Carmen Miyares, conoció a Martí y le entregó el importe con la carta con que Mitre los presentó a los dos. Así comenzó la fecunda amistad que cultivaron en numerosos encuentros y diálogos. Alfaro le obsequió el primer sombrero de jipi-japa. El otro se lo dio en 1894.

«Ambos se encontraron también entre los días 7 y 10 de junio de ese año en San José, Costa Rica. Martí fue con Panchito Gómez Toro, según asegura Pareja Diezcanseco, en la página 182 de la obra citada.

«El día 11 de junio se vieron de nuevo, en unión de Panchito Gómez, en la casa que ocupaba Alfaro, antigua residencia de su madre, María Natividad Delgado, en Alajuela, localidad de unos
4 000 habitantes, según censo de la época».

Todo lo anterior, unido a la relación Maceo-Alfaro, y Alfaro-Máximo Gómez, le hace suponer a Regino Sánchez que existió un pacto secreto entre esos luchadores, incluido Martí, para la independencia de Cuba y, además, para la refundación de Ecuador.

«Un ejemplo de esto es la carta que Maceo le envía a Alfaro desde Tapia, Pinar del Río, el 12 de junio de 1896, en la que le expresa su complacencia ante la noticia de que este había cumplido lo que le tenía ofrecido en cuanto a colaborar con la causa cubana.

«Además, Alfaro, a fines de 1895, se atrevió a escribirle una carta a la Reina Regenta de España para que concediera la independencia de Cuba. Ese mismo año organizó una expedición que desde Ecuador vendría a la Isla bajo las órdenes del comandante ecuatoriano León Valle Franco, intento que se frustró por la negativa del gobierno colombiano a que cruzase por su territorio».

En el Congreso Americano que propuso Alfaro para efectuarse en México, en agosto de 1896, uno de los temas fue la necesidad de la Independencia de Cuba. Igualmente brindó gran ayuda al representante del Partido Revolucionario Cubano, Arístides Agüero, y al emigrado cubano Miguel Alburquerque.

«Desde la década de 1890 hay un grupo de latinoamericanos comprometidos con refundar también la Gran Colombia Bolivariana. Se inspiraron en el proyecto del colombiano José María Torres Caicedo, al que Martí conoció mediante Vargas Vila, pero esta vez desde el Río Bravo hasta el Amazonas. Entre ellos aparecen los firmantes del Pacto de Amapala: Santos Zelaya (nicaragüense); Joaquín Crespo (venezolano); Benjamín Herrera (colombiano), y por supuesto Eloy Alfaro y José Martí, este último como ideólogo y gestor de esa suerte de propósito secreto.

«El ecuatoriano Enrique Ayala Mora, en la página 81 de su libro Historia de la Revolución Liberal Ecuatoriana, de 1994, dice: “(...) para él —alude a Alfaro— como para muchos líderes liberales de su época, debía formarse una especie de internacional revolucionaria de América Latina destinada a la coordinación de esfuerzos y al auxilio mutuo”. Se conoce que entre varios dirigentes se suscribió este pacto que justamente tenía ese objetivo. Los hechos posteriores probaron que la solidaridad existía».

Y añade Regino: «Gustavo Humberto Rodríguez R. en la página 109 de su obra Benjamín Herrera en la guerra y la paz, Editorial Ciencia y Derecho, Bogotá, 1994, dijo que era un anhelado proyecto que antes, en 1895, había esbozado el presidente ecuatoriano, General Alfaro, quien tampoco logró sacarlo adelante, a pesar de que entonces, en 1897, contó con el apoyo de los liberales de los países grancolombianos».

domingo, 17 de septiembre de 2006

Y NACIO UN POEMA.

Diario Las Americas
Publicado el 09-16-2006
POR LUIS MARIO

Las tres grandes obras poéticas de José Martí son el Ismaelillo libro dedicado a su hijo pequeño; Los Versos libres y los Versos sencillos. Pero hay también muchos poemas escritos en diversas ocasiones, en el ir y venir del primero de los patriotas cubanos, entre los que permanece una bella selección de versos dotados de un fino erotismo. “Guantes azules” es una de esas páginas martianas que se apartan de su propia y uniforme tradición. Son tres estrofas que siguen una misma configuración rítmica, pero la primera usa la rima asonante, la segunda es completamente sin rima -versos libres, como se decía entonces-, y la tercera está escrita con rimas consonantes.

Son cambios osados porque pertenecen al Siglo XIX, que estuvo tocado por cierta rigidez romántica en la confección estrófica, no así en la improvisación desbordante. Pero, tecnicismo aparte, resalta en esta obra la descripción surrealista de una alcoba matrimonial, la incitación, que es requiebro amoroso y la plenitud de la entrega en una imagen elíptica que cierra el poema.

Después del contacto de la abeja con la rosa, nada más puede decirse. Y el hombre enamorado calla. Si Martí es un escritor que a manos llenas reparte originalidades, es también un poeta del que fluyen las sorpresas. Y fluyen incontenibles, que es lo esencial.

Guantes azules. Por José Martí

I

Se me ha entrado por el alma
una banda de palomas:
me ha crecido y sale afuera
un rosal lleno de rosas.
Una luna apacible se levanta
sobre un campo poblado por las tórtolas:
un guerrero gigante resplandece
de pie, cual fuste de oro, entre las momias;
me parece que sube por el cielo
la madreselva que tu cuarto aroma.

II

Calla, apaga la luz, deja que suba
el vapor de la tierra, y se levante
en la sombra el amor de nuestra almas:
caerán las cosas; dormirá la vida;
sólo tú y yo, gigantes desposados,
nos erguiremos de la tierra al cielo:
coronarán tu frente las estrellas:
de los astros sin luz te haré un anillo.

III

Yo llevo en las desdichas aprendida
una ciencia callada,
que reposa, como una puñalada,
en las entrañas mismas de mi vida.
Yo sé de la parcial sabiduría
con que el hombre se nutre y se aconseja;
pero yo no sabía
lo que sabe la rosa de la abeja.

Publican ensayo sobre el cuñado cienfueguero de José Martí.

La investigadora cienfueguera Mirtha Luisa aclara que el joven Fortún colaboró con las luchas por la independencia cubana.

Por: Julio Martínez Molina
Correo Digital: digital@jrebelde.cip.cu
17 de septiembre de 2006 03:09:21 GMT

CIENFUEGOS.— La investigadora sureña Mirtha Luisa Acevedo, especializada en el estudio de Martí y de los vínculos de su familia con esta ciudad, acaba de publicar un ensayo reivindicatorio del cuñado del Apóstol: el cienfueguero Joaquín Fortún y André, esposo de su hermana menor Antonia.

«Pese a que se registran muy pocos datos en torno a este hombre, todo indica que fue víctima de calumnias que lo vincularon con el autonomismo, lo cual merece esclarecimiento», consigna Acevedo en el texto titulado El cuñado cienfueguero de Martí.

Con 21 años de edad, el 12 de octubre de 1885, Antonia contrajo matrimonio con Joaquín Fortún y André, según acta registrada en el Libro 7, Folio 335, No. 514 en la Iglesia de Nuestra Señora de Monserrate, en La Habana.

El joven Fortún y André había nacido en Cienfuegos el 6 de febrero de 1863, tal cual consta en Libro 11, Folio 99, en la Parroquia de la Purísima Concepción, de esta ciudad.

La investigadora despeja dudas al aclarar que fue descendiente de una familia ligada a las luchas independentistas desde fecha temprana. Y que él mismo intervino en la guerra necesaria recaudando fondos y pertrechos bélicos para nuestra causa.

Su padre Joaquín Fortún y Govín, participante en las contiendas de independencia, era administrador de la vía férrea Cruces-Santa Clara, donde realizó un importante proyecto para una escuela de Agricultura en Cruces, presentó planos, proporcionó terrenos y adjudicó una mensualidad para el sostén de la misma.

Su hijo Joaquín realizó estudios de Comercio en el Spring Hill College, de Alabama, Estados Unidos. Se graduó en 1880, tras lo cual regresó a Cuba para fijar su residencia en La Habana.

Tiempo después el cienfueguero desposó a Antonia Bruna Martí y Pérez, y de ese modo unió su temprana educación patriótica al vínculo familiar martiano, dice la estudiosa.

Hay referencias que ofrecen la opinión de Martí ante tal relación. En carta a Manuel Mercado, de marzo de 1887, opina: «el marido de la linda Antonia es un joven simpático y entusiasta, lo que me hace quererlo…».

Más tarde, en diciembre de ese mismo año, señala: «Antonia ya dueña de casa y madre». Ya había nacido el tercer Joaquín de la saga Fortún (La Habana 1886-1913), aunque más tarde vendrían Ernesto (La Habana 1888-1914), María (¿Matanzas?-México 1977), Carlos (¿Matanzas?-México 1977), la que constituye la familia Fortún-Martí.

Antonia falleció el 9 de febrero de 1900. Apesadumbrado, Joaquín Fortún André se trasladó a México con sus hijos, y allí falleció el 4 de mayo de 1944, recuerda Mirtha.

Antes de este ensayo Mirtha Luisa, miembro de la Sociedad José Martí y de la UNEAC, publicó el año anterior otro texto relacionado con los estrechos lazos de la esposa de Martí con Cienfuegos, opinión también recogida por este diario.

Efemérides Martiana

17 de Septiembre de 1879

Es detenido en su casa por conspirar con Juan Gualberto Gómez y otros patriotas.