Por Adalys Pilar Mireles (*)

Busto de José Martí en Egipto - Foto: Prensa Latina
El Cairo (Prensa Latina).- Pese a lo distante de sus riadas, fuente de vida y espiritualidad para Egipto, la grandeza del Nilo y las reverencias a él dedicadas desde épocas faraónicas, inspiraron al patriota y escritor José Martí, símbolo de Cuba.
Sin haber pisado nunca suelo egipcio, el poeta reservó fragmentos de una de sus más entrañables creaciones para describir el curso de agua transfronterizo, que baña al país árabe de sur a norte, para desembocar en el Mediterráneo luego de un recorrido por 10 naciones africanas.
Es como un padre para toda aquella gente de las tierras de Egipto, porque les humedece los sembrados cada vez que baja de los montes y así las siembras les dan mucho fruto, por eso quieren al río como si fuera persona, y lo pintan tan viejo, comentaba el intelectual en su revista La Edad de Oro (1889).