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martes, 20 de enero de 2026

Del presidio al exilio: una voz de libertad

Arnaldo Alfredo Delgado Fernández en Exclusivo
15/01/2026

El destierro implicó para Martí la separación forzosa de su patria y de sus afectos más cercanos, un castigo profundamente doloroso para un joven que ya había entregado su pluma y su palabra a la causa de Cuba...

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Foto:Revista Cubarte

Cuando apenas contaba con dieciséis años, José Martí fue condenado por la autoridades coloniales españolas por expresar ideas independentistas en un contexto de guerra y represión contra el cubano. La severidad del castigo impuesto a un adolescente revela la naturaleza autoritaria y despótica de un sistema colonial que respondía al pensamiento crítico del joven Martí, con violencia institucional. En el presidio de La Habana, Martí fue sometido a trabajos forzados en las canteras de San Lázaro, encadenado y expuesto a condiciones físicas extremas que afectaron gravemente su salud cono asegura el Dr. Ricardo Hodelín en su célebre obra, Las Enfermedades de José Martí. Aquella experiencia no solo marcó su cuerpo, sino también su espíritu, al confrontarlo de manera directa con la injusticia y la crueldad del poder colonial español.

La deportación a España, el 15 de enero de 1871, lejos de representar un acto de benevolencia, constituyó una prolongación del castigo. El destierro implicó para Martí la separación forzosa de su patria y de sus afectos más cercanos, un castigo profundamente doloroso para un joven que ya había entregado su pluma y su palabra a la causa de Cuba. Sin embargo, el exilio también se convirtió en un espacio de reflexión y maduración intelectual y revolucionaria. Desde la metrópoli, pudo observar con mayor claridad las contradicciones morales del colonialismo y transformar su experiencia personal en una denuncia dirigida a la conciencia universal y los derechos humanos.

jueves, 3 de marzo de 2022

Martí adolescente: el hierro del presidio político

Martha Gómez Ferrals
foto: Archivo
02 Marzo 2022

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El cuatro de marzo de 1870 el joven José Julián Martí Pérez es condenado a cumplir seis años de prisión, acusado del delito de infidencia, por el Consejo de Guerra español que lo juzgó, más represivo y dictatorial que nunca en tiempos en que los mambises cubanos desarrollaban la primera guerra por la independencia en los campos de batalla del oriente y centro del país.

Y porque solo tenía 17 años cumplidos pudiera creerse que el inculpado no se había desprendido del halo de la adolescencia y la niñez.

Nada más lejos de su esencia: Martí ya era un joven hombre, y estudiante sobresaliente del colegio de Rafael María de Mendive, al cual animaban los más firmes ideales patrióticos y revolucionarios. Había escrito el poema 10 de Octubre, reverenciando el alzamiento del 68 y el poema teatral Abdala, sobre un líder libertario nubio en el que metafóricamente se le reconoce a él.

En el año de su juicio y condena diversos testimonios reflejan la existencia de un clima represivo asfixiante en la capital cubana, aparentemente alejada de los escenarios de la guerra, pero donde había patriotas que conspiraban a favor del llamado Grito de Yara.

Por entonces campeaba por sus fueros, sin ningún tipo de control ni moral el llamado Cuerpo de Voluntarios de La Habana, una entidad reaccionaria y sanguinaria que reprimía con la tortura y la muerte incluso a meros sospechosos de infidencia con el poder de la metrópoli. Era una organización paramilitar que operaba con anuencia del Ejército y las autoridades españolas.

lunes, 3 de enero de 2022

José Martí: símbolo de la lucha por la independencia

Gelsy Rodríguez Rivero
Radio Cadena Agramonte

Cuba fue el grabado en un anillo hecho con los grilletes del presidio con el cual Martí inmortalizó el recuerdo de ese “dolor infinito que mata la inteligencia, y seca el alma, y deja en ella huellas que no se borrarán jamás”.

A Cuba y por Cuba lo dio todo. Con apenas 17 años sufrió ese “tormento de la vida” como el preso número 113, y su pluma escribió con sangre las historias desgarradas y desgarradoras por las piedras de las canteras, y sintió el palo del látigo y la voz del insulto, y ni siquiera así aprendió a odiar.

En ese “cementerio de sombras vivas” conoció a Don Nicolás del Castillo, el anciano brigadier mambí; Lino Figueredo, el niño de apenas 12 años de edad; el negro Juan de Dios; y con esos “tristes, sombríos, lastimeros recuerdos”, dejó testimonio de tan cruel opresión, esa que “deshonra, azota, asesina allá”.

martes, 25 de julio de 2017

El retrato de José Martí en el presidio

Autor: Jorge Oller Oller | internet@granma.cu
27 de junio de 2017 19:06:17

Ampliar imagenEste retrato de José Martí cuando tenía 17 años, fue hecho el 5 de abril de 1870 en el Presidio Departamental de La Habana, mirando a la cámara, rapado, vistiendo el uniforme de preso con sombrero negro, encadenado, mostrando la atrocidad de las cárceles coloniales.

El «fotógrafo del presidio» José Lorenzo Cabrera lo retrató en una de las celdas del penal convertida en galería para fotografiar y anotó el número 113 para ponerlo al pie de la foto. Era el número que le habían asignado a Martí en su expediente carcelario y en él constaba que había sido condenado por un Consejo de Guerra a seis años de trabajos forzados en el Presidio Departamental por escribir una carta a un condiscípulo censurando su actitud apóstata al ingresar en el ejército español. En la misma causa, y por haberla firmado junto con Martí, fue sentenciado a seis meses de arresto mayor en la fortaleza de La Cabaña su amigo Fermín Valdés Domínguez.

jueves, 13 de octubre de 2016

Martí, El Abra y la familia Sardá-Valdés

La mestiza, Trinidad Valdés, esposa de Don Sardá, fue ella quien cuidó durante 65 días la quebrantada salud del mozalbete, atendió sus ojos dañados por la cal y curó las llagas de su cuerpo aún preso del grillete
Por Ana Esther Zulueta
Publicado el 13 octubre, 2016 por ACN en Historia

Nueva Gerona, 12 oct (ACN) Es fácil advertir en la segunda isla cubana la presencia de José Martí, aquel adolescente que se rebeló contra los males de su tiempo y quien llegó a la entonces Isla de Pinos el 13 de octubre de 1870, hace 146 años.

Lo más importante es que las personas lo sientan del mismo modo que la familia siempre lo ha sentido, cuando visiten la casona de tres bloques, que es una típica construcción de las fincas catalanas, comenta Beatriz Gil Sardá, bisnieta de José María Sardá, el catalán benefactor.

A casi dos kilómetros de la ciudad de Nueva Gerona se encuentra el actual museo Finca El Abra, donde permaneció José Martí Pérez por dos meses y cinco días.

sábado, 24 de octubre de 2009

José Martí en el presidio político.

Diario Granma
Jorge Juan Lozano Ros(*)
La Habana, jueves 22 de octubre de 2009

Una vuelta en torno al Sol había realizado la Tierra desde el instante en que, en el ingenio La Demajagua, se declaró libre a la patria cubana y a los negros esclavos. Era octubre de 1869 y la represión paramilitar del Cuerpo de Voluntarios se acrecentaba en La Habana.

En la noche del día 4 los uniformados detuvieron en su hogar a los hermanos Eusebio y Fermín Valdés Domínguez. Una carta encontrada en el registro de aquella morada condujo a los colonialistas hasta José Martí, quien fue capturado el día 21 en su propia casa de San Rafael entre Amistad e Industria.

En la explanada de La Punta se erigía un macizo edificio de dos plantas que albergaba a la Cárcel Nacional y al Presidio Departamental. En un consejo de guerra ordinario celebrado en ese lugar el 4 de marzo de 1870, fueron los jóvenes condenados por infidencia: Martí, a la pena de seis años de trabajos forzados en canteras; Fermín, a seis meses de arresto mayor, y su hermano Eusebio a la deportación a España...

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