Armando Sáez Chávez
24 de julio de 2025
Recién había cumplido los tres años Juana Fernández Morales cuando el 19 de mayo de 1895 caía en combate, en Dos Ríos, José Martí y Pérez, como él mismo lo había querido, de cara al sol. Desde luego, la más tarde destacada poetisa uruguaya, conocida en el mundo de las letras por Juana de Ibarbourou no tuvo un nexo directo con el Apóstol de la independencia de Cuba.

La destacada poetisa uruguaya, Juana de Ibarbourou calificó de ídolo al Apóstol de la Independencia de Cuba - Foto tomada de Internet
Si bien la también nombrada Juana de América no coexistió en la plenitud de su creación literaria, ni tuvo un vínculo directo con el intelectual cubano, lo admiró profundamente y vio en él un modelo de claridad, sensibilidad, cultura y patriotismo, además de estimar la capacidad para expresar sus ideas políticas, éticas, filosóficas y humanas con una elevada apreciación estética, a través de la prosa y el verso, dotes que reconoció públicamente en más de una oportunidad.
Luego, la obra de Ibarbourou, como la del resto de los creadores de su época, se relaciona con Martí, sobre todo el compromiso con la región latinoamericana y en la búsqueda de una voz poética propia que conectara con las problemáticas y realidades del continente, en tanto, desde el punto de vista formal, estuvo presente las transformaciones y renovados aires del modernismo adelantado por Martí.
Resulta innegable el hecho de que, aunque el cubano fue un político y revolucionario, su legado como escritor y pensador influyó en la visión del mundo y en la estética de muchos artistas contemporáneos y posteriores, incluyendo, por supuesto a Juana de Ibarbourou, quien a través de su poesía, encontró un espacio para expresar emociones reprimidas y transgredir las limitaciones impuestas por la sociedad, especialmente en relación con el rol de la mujer, un tema que también resonaba en la obra de Martí.