Por: Pedro Pablo Rodríguez
7 julio, 2022
Hijo de españoles, sin ascendencia alguna de los que hoy llamamos pueblos originarios del continente, el Maestro se identificó de tal modo con ellos, que escribió: ¡Se viene de padre de Valencia y de madre de Canarias, y se siente correr por las venas la sangre enardecida de Tamanaco y Paracamoni, y se ve como propia la que vertieron por las breñas del cerro Calvario, pecho a pecho con los Gonzalos de férrea armadura, los desnudos y heroicos caracas!

Martí se identificó con los pueblos originarios del continente.
La Habana, Cuba. – Hijo de españoles, sin ascendencia alguna de los que hoy llamamos pueblos originarios del continente, el Maestro se identificó de tal modo con ellos, que escribió: ¡Se viene de padre de Valencia y de madre de Canarias, y se siente correr por las venas la sangre enardecida de Tamanaco y Paracamoni, y se ve como propia la que vertieron por las breñas del cerro Calvario, pecho a pecho con los Gonzalos de férrea armadura, los desnudos y heroicos caracas!
De modo consciente, Martí se declaró heredero, descendiente de aquellos caracas que pelearon hasta la muerte frente a los conquistadores, mejor armados y con sus cuerpos protegidos.
No es sorprendente esta emotiva filiación martiana con aquellos que defendieron su tierra, su pueblo y su cultura, propósito bien cercano a quien, como él, quería la libertad de su patria y la acción unida de nuestra América para evitar la dominación del norte.