Aliuska Barrios Leyva
12 de julio de 2026

La obra del prestigioso escultor Alberto Lescay nombrada: Mariana, Madre Ceiba, Madre Patria tiene una altura de 4. 6 metros
Las Tunas.- El 12 de julio de 1815, en Santiago de Cuba, brotó la vida de Mariana Grajales Cuello, hija de José Grajales y Teresa Cuello, dominicanos que trajeron consigo la savia de la dignidad.
Desde la aurora de su infancia aprendió que la existencia se forjaba en la disciplina, la honradez y la entrega, virtudes que más tarde sembraría como semillas ardientes en el corazón de sus hijos, hasta convertirlos en ramas de un árbol que daría sombra a la independencia.
Su hogar fue fragua de sueños emancipadores; entre la ternura y la firmeza, Mariana enseñó a sus prole que la vida no se medía en comodidades, sino en la capacidad de luchar por la justicia. Antonio y José Maceo, junto a sus hermanos, se convirtieron en mambises y ella misma, sin titubeos, marchó a la manigua.
Es muy conocida la anécdota cuando al recibir a su hijo Antonio muy mal herido, ante el llanto de las otras mujeres exclamó: “¡Fuera, fuera faldas de aquí, no aguanto lágrimas! (…)”, y dirigiéndose a su hijo Marcos que era casi un niño, expresó: “(…) ¡y tú, empínate porque ya es hora de que te vayas al campamento!”.


