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jueves, 1 de octubre de 2026

Cintio Vitier: vida, obra y legado cultural

Alhija Villalón Veliz
25 de septiembre de 2026

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Un intelectual de la Generación Orígenes

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Cintio Vitier (1921-2009) ocupa un lugar esencial en la historia cultural de Cuba y de América Latina. Su nombre está indisolublemente ligado a la Generación Orígenes, aquel grupo de escritores y pensadores que, bajo la guía de José Lezama Lima, renovó la poesía y el pensamiento cubano en la primera mitad del siglo XX. Vitier, junto a Eliseo Diego, Fina García Marruz y otros, aportó una visión crítica y espiritual que trascendió la literatura para convertirse en un proyecto cultural y ético.

La revista Orígenes fue el espacio donde se gestó una nueva sensibilidad poética, y Vitier se destacó como uno de sus pilares. Su escritura, marcada por la búsqueda de lo trascendente, se convirtió en un puente entre la tradición y la modernidad, entre lo nacional y lo universal.

El estudioso de José Martí

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Uno de los aportes más significativos de Cintio Vitier fue su dedicación al estudio de la obra de José Martí. Para él, Martí no era solo el Apóstol de la independencia cubana, sino también un pensador universal cuya ética y visión humanista podían iluminar los caminos de la nación.

Vitier se convirtió en uno de los más rigurosos intérpretes del ideario martiano. Sus investigaciones, plasmadas en obras como Ese sol del mundo moral, revelan la profundidad filosófica y espiritual de Martí, situándolo como un referente imprescindible para comprender la identidad cubana. Gracias a Vitier, la figura de Martí adquirió nuevas dimensiones, no solo como héroe político, sino como guía moral y cultural.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

Conversando con un hombre sincero: José Martí

ORLANDO VIERA-BLANCO*
29/09/2026 05:00 am

Lo imagino sentado frente a mí, sereno, atento, con esa mirada que parece venir de muy lejos. Aparece—no sé de dónde ni cómo-un hombre silente...

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La grandeza de algunos personajes de la historia hace que uno quisiera preguntarles muchas cosas. Temo que la primera pregunta sea demasiado pequeña.

A José Martí podría preguntar por Cuba, por Bolívar, por la libertad, por América y por lo que inspiró su hermosa poesía. Pero después de conocer su vida, sus prosas y esa extraña mezcla de poeta, político, periodista y conspirador, cualquier cuestionamiento queda subordinado a un tema mayor: ¿Cómo se construye una nación digna de la libertad? ¿Cómo se funda una república para que su vida no dependa de un hombre—de un héroe— sino de un pueblo bueno y noble? ¿Cómo emigrar y no arar en el mar?

De la Cuba Colonial a la patria libre y el hombre sincero

Lo imagino sentado frente a mí, sereno, atento, con esa mirada que parece venir de muy lejos. Aparece—no sé de dónde ni cómo-un hombre silente. Más bien escucha, como si cada pregunta tuviera detrás otra más profunda. Se me aproxima un hombre de contextura pequeña [1,65-1,70 m], delgado, frágil, pómulos marcados, mirada dulce—ojos grandes, oscuros y gachos— nariz larga y bigote prominente de paso tan elegante como su traje.

—¿Quería Ud. preguntarme algo? Me dice el hombre con acento entre castizo y habanero, de cálida y severa mirada, respirando el oleaje bucólico de Cojímar, célebre por la fascinación de Hemingway [El viejo y el Mar]

—¿Es Ud. José Martí?

— Al parecer-después de mucho tiempo y agite, lo sigo siendo y sintiendo.

—¿Dónde estamos? ¿Cómo llegué aquí? Le pregunto con perplejidad.

—No se asuste. Ha llegado Usted a una ciudad luminosa, mestiza y sensual, donde ese mar al fondo, las palmas y las piedras coloniales en sus pies, conviven con la pobreza pero la dignidad indomable de un pueblo mestizo. —Gente bella como la esperanza, regia como sus antepasados, luminosa aun estando la patria herida.

sábado, 19 de septiembre de 2026

Lo invisible

Guido Gómez Mazara
18.09.2026 | 00:05 Actualizado: 18.09.2026 | 00:05

Las mayorías se debilitan cuando olvidan las razones que las llevaron al poder. Allí donde la conveniencia desplaza al mérito, la ética y la transparencia, quienes actúan correctamente dejan de ser valorados y comienzan a ser vistos como una amenaza.

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José Marti

Las mayorías se debilitan cuando olvidan las razones que las llevaron al poder. Allí donde la conveniencia desplaza al mérito, la ética y la transparencia, quienes actúan correctamente dejan de ser valorados y comienzan a ser vistos como una amenaza.

Cuando el insigne José Martí estableció la fortaleza y determinación de “lo que no se ve” en la arena pública como factor esencial, colocó en primer plano los componentes que inducen a la selección, preferencia y gracia para el desempeño en la jurisdicción política. Allí no siempre se apela al talento, rigurosidad, sentido de compromiso y decencia, sino al esquema de conveniencias que no necesariamente guardan relación con los parámetros establecidos en el ideario de valores asentados en la sociedad.

Una mayoría política se estructura en el seno de una nación cuando la escala de criterios coincide con los anhelos de la ciudadanía. Aunque el ego de algunos exponentes del bestiario partidario no lo crea, nadie alcanza porcentajes superiores creyéndose rector exclusivo de aspiraciones reducidas al segmento organizacional.

domingo, 6 de septiembre de 2026

La vigencia plena del legado de José Martí (II)

Por Gilberto López y Rivas
05/09/2026 | Cuba

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Fuentes: La Jornada

La faceta más conocida de José Martí es su antimperialismo.

El Apóstol mantiene en todos sus escritos una comprensión nítida del peligro que representaba Estados Unidos para la independencia, no sólo de su patria, sino para todas las naciones latinoamericanas.

Ya el general mexicano José María Tornel había calificado a Estados Unidos de “los bárbaros del norte”, y el primer embajador mexicano en ese país denunciaba la cruzada estadunidense contra México, en 1822.

Tornel escribe una nota de advertencia a su gobierno que parece describir la realidad actual: “El pensamiento dominante de Estados Unidos de América ha sido por más de 50 años, es decir, desde el periodo de su infancia política, la ocupación de una gran parte del territorio antes español y hoy perteneciente a la nación mexicana. Demócratas y federalistas, todos sus partidos bajo antiguas y sus modernas denominaciones, han estado de acuerdo en procurar por todos los medios que suministra el poder, dirigido por la astucia, el dolo y la mala fe, el ensanche de los límites de la república, al norte, al sur y al mediodía. No es Alejandro, o un Napoleón el ambicioso de conquistas para extender su dominio o su gloria, el que inspira a la orgullosa raza anglosajona ese deseo, ese furor de usurpar y dominar lo ajeno; es la nación entera la que, poseída del carácter inquieto de los bárbaros de otro norte y de otra época, la que arrolla cuanto se le opone en la carrera de su engrandecimiento, porque su derecho es su deseo y la justicia su conveniencia”.

En la misma dirección, Simón Bolívar había vislumbrado el papel intervencionista que Estados Unidos jugaría en América Latina.

Con todo, el mérito de Martí consiste en que fue el primer pensador latinoamericano que, en forma sistemática, en su obra periodística y en otros escritos, alertó sobre la amenaza imperialista, y llamó a la lucha común para oponerse a Estados Unidos. “Los árboles”, afirmaba Martí, “se han de poner en fila para que no pase el gigante de las siete leguas. Es la hora del recuento y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado como la plata en las raíces de los Andes”.

sábado, 5 de septiembre de 2026

Bartolomé Masó: La historia también debe hacerle justicia

Por Jorge L. León
Miércoles, 2 Septiembre, 2026 - 10:53

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Un municipio de Granma lleva el nombre de Bartolomé Masó - Foto © Radio Bayamo

Hay personajes de nuestra historia que han quedado atrapados entre sus méritos y los juicios posteriores. Bartolomé Masó es uno de ellos. No pretendo convertirlo en un hombre sin errores. Tampoco sería históricamente serio hacerlo. Masó tuvo diferencias con otros dirigentes de la revolución, tomó decisiones discutibles y protagonizó episodios que la historiografía ha examinado críticamente. Pero una cosa es estudiar sus errores y otra muy distinta convertirlos en la explicación de toda su conducta.

Durante demasiado tiempo hemos tendido a mirar la historia de Cuba desde una perspectiva excesivamente épica. Maceo es el Titán; Gómez, el Generalísimo; Martí, el Apóstol. Y Masó queda con frecuencia en un segundo plano, asociado principalmente a sus discrepancias con aquellos hombres. Pero la historia real suele ser menos cómoda. Y también más humana.

Bartolomé Masó no fue un hombre que apareció de repente en 1895. Su trayectoria estaba profundamente vinculada a la primera guerra independentista. Había participado en la Guerra de los Diez Años y pertenecía a aquella generación de cubanos que había aprendido, a través de la derrota, que la independencia no podía depender únicamente del entusiasmo de una generación, sino que necesitaba continuidad, organización y sacrificio.

Ahí comienza una de las dimensiones más importantes de su grandeza. Masó fue un hombre de continuidad revolucionaria. No abandonó la causa después del fracaso de 1878. Cuando una nueva generación preparó la Guerra de 1895, Masó volvió a comprometerse.

No fue, por tanto, un simple acompañante de la revolución de Martí. Fue uno de los veteranos que aportaron a aquella nueva guerra la experiencia acumulada durante décadas de lucha.

jueves, 3 de septiembre de 2026

El Mes Patrio, tiempo de celebración y reflexión

Editorial
martes 1, septiembre 2026 - 5:00 AM

Comienza una vez más septiembre, el Mes de la Patria. Este año conmemoramos 205 años de la emancipación centroamericana y renovamos aquel viejo anhelo de construir una nación de la cual todos podamos sentirnos orgullosos, como lo expresa nuestro Himno Nacional.

El Salvador llega a septiembre y a los 205 años de la Independencia centroamericana con motivos para celebrar, pero también con razones de sobra para reflexionar. Amar a la patria no consiste únicamente en rendir homenaje a sus símbolos, sino en reconocer sus problemas, defender sus libertades y asumir la responsabilidad colectiva de construir un país más justo, incluyente y democrático para las generaciones presentes y futuras.

Son más de dos siglos de historia marcados por esperanzas y desencantos, avances y retrocesos, luchas y sacrificios. Doscientos cinco años durante los cuales generaciones enteras de salvadoreños han soñado con un país próspero, justo, libre y en paz.

Pero construir patria nunca ha sido una tarea sencilla.

Nuestro propio Himno Nacional recuerda el enorme valor de dos principios esenciales: la paz y la libertad. “Conservarla es su gloria mayor” y “la libertad es su dogma, es su guía”, proclaman sus versos. No deberían ser palabras reservadas para los actos cívicos de septiembre, sino compromisos permanentes que orienten nuestra convivencia y, especialmente, el ejercicio del poder público.

La paz y la libertad han costado demasiado a los salvadoreños como para considerarlas conquistas definitivas o darlas por sentadas. Cada generación tiene la obligación de protegerlas.

Por eso, patria no es únicamente colocar una bandera azul y blanco en la casa o en el automóvil. Tampoco son patria los discursos grandilocuentes, las ceremonias oficiales ni las palabras cuidadosamente adornadas que escucharemos durante este mes. Todo ello forma parte de nuestras tradiciones y merece respeto, pero el verdadero patriotismo exige mucho más.

jueves, 27 de agosto de 2026

La vigencia plena del legado de José Martí

Gilberto López y Rivas
24/08/2026

Para Martí, la lucha patriótica se expresa en la unión estrecha entre los fines nacionales y sociales del movimiento liberador

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A propósito de la celebración de los cien años del nacimiento del comandante Fidel Castro, y en el contexto de acontecimientos trágicos como la agresión militar a la República Bolivariana de Venezuela y el secuestro de su presidente constitucional Nicolás Maduro y el de la diputada Cilia Flores, así como la amenaza imperialista que se cierne sobre Cuba, es pertinente destacar el legado de José Martí y su vigencia plena en este siglo XXI.

José Martí nutrió a los jóvenes dirigentes del Movimiento 26 de Julio, no sólo de un profundo sentimiento patriótico, sino también, su pensamiento y su ejemplo de combatiente muerto en campaña, constituyeron un venero de enseñanzas en torno a la lucha por la independencia nacional, el principio unitario antiimperialista de una organización en ciernes frente al enemigo principal, la lucha contra la discriminación racial y, sobre todo, el significado de lo que Nuestra América representa frente al Destino Manifiesto y la Doctrina Monroe.

La dirigencia de la Revolución Cubana se formó y tomó conciencia política a partir de Martí, logrando la continuidad histórica de un proceso que transcurre, paradójicamente, entre la última jornada anticolonial del siglo XIX en América y la primera revolución socialista en este continente. Justo es afirmarlo: el triunfo del pueblo cubano sobre el tirano Batista y los imperialistas que lo respaldaban es la expresión cabal de la continuidad y el enriquecimiento de la herencia martiana.

Pero Martí, en su grandeza y profundidad, no puede ser limitado a las fronteras de la patria cubana; pertenece a los pueblos del mundo y, en particular, a los pueblos latinoamericanos que hoy siguen luchando, pese al terrorismo de Estado, por su segunda y definitiva independencia. Los latinoamericanos debemos conocer a Martí, estudiar su vida y su obra. En Martí encontraremos a uno de los más preclaros ideólogos de la liberación nacional, que en sus más hondos significados y postulados, en muchas direcciones siguen marcando rumbos y despertando conciencias.

sábado, 22 de agosto de 2026

La vigencia plena del legado de José Martí

Gilberto López y Rivas/ I
21 de agosto de 2026 00:04

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"La dirigencia de la Revolución Cubana se formó y tomó conciencia política a partir de Martí". Foto Ap

A propósito de la celebración de los cien años del nacimiento del comandante Fidel Castro Ruz, y en el contexto de acontecimientos trágicos como la agresión militar a la República Bolivariana de Venezuela, y el secuestro de su presidente constitucional, Nicolás Maduro Moros, así como la amenaza imperialista que se cierne sobre Cuba, es pertinente destacar el legado de José Martí y su vigencia plena en este siglo XXI.

José Martí nutrió a los jóvenes dirigentes del Movimiento 26 de Julio, no sólo de un profundo sentimiento patriótico, sino también, su pensamiento y su ejemplo de combatiente muerto en campaña, constituyeron un venero de enseñanzas en torno a la lucha por la independencia nacional, el principio unitario antiimperialista de una organización en ciernes frente al enemigo principal, la lucha contra la discriminación racial y, sobre todo, el significado de lo que Nuestra América representa frente al Destino Manifiesto y la Doctrina Monroe.

La dirigencia de la Revolución Cubana se formó y tomó conciencia política a partir de Martí, logrando la continuidad histórica de un proceso que transcurre, paradójicamente, entre la última jornada anticolonial del siglo XIX en América y la primera revolución socialista en este continente. Justo es afirmarlo: el triunfo del pueblo cubano sobre el tirano Batista y los imperialistas que lo respaldaban es la expresión cabal de la continuidad y el enriquecimiento de la herencia martiana.

jueves, 13 de agosto de 2026

José Martí, el criollo rebelde que le nació a un español

Rosa María Fernández
12 de agosto de 2026

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Durante la travesía en alta mar, el joven Martí cumplió los 18 años. Iba rumbo a España el criollo rebelde que le nació a un español.

Hijo de padres españoles. Su madre, Leonor Pérez Cabrera de Islas Canarias; Mariano Martí Navarro, su padre, natural de Valencia y en La Habana un Sargento Primero del Real Cuerpo de Artillería, entre otros oficios, celador de Policía.

Dentro de la humildad de su hogar, latían valores humanos contra el abuso impune de la administración colonial, por lo que pudieran ser muchas las causas, algunas ideológicas y hasta espirituales, las que generaban un nuevo modo de ser en la naturaleza hispánica de los hijos de los españoles. Al menos así fue para el joven Martí, quien vivió en un permanente examen de conciencia. Era, dijo alguna vez: «la misma levadura rebelde, y en cierto modo democrática, del español segundón y desheredado…».

“De aquí a dos horas en barco desterrado para España. Mucho he sufrido, pero tengo la convicción de que he sabido sufrir. Y si he tenido fuerzas para tanto y si me siento con fuerzas para ser verdaderamente hombre, sólo a Ud. lo debo y de Ud. es cuanto bueno y cariñoso tengo”. Escribió previo a su partida de la isla un 15 enero de 1871, en una emotiva carta a su profesor y mentor espiritual Rafael María de Mendive.

Salió de Cuba en calidad de deportado a bordo del vapor Guipúzcoa y arribó a las costas de Santander, Cantabria, el 1 de Febrero de 1871.

jueves, 16 de julio de 2026

El ojo crítico de José Martí: cuando mirar al norte no es imitar al norte

Luis Enrique Domínguez Vázquez
La Jiribilla
13/07/2026

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En la geopolítica actual, asistimos a una tensión creciente: la resistencia de un mundo que se empeña en ser unipolar frente al empuje de potencias emergentes y bloques regionales que reclaman un orden multipolar, cimentado en el respeto a las soberanías. En este tablero, la batalla no se libra solo con armas o tratados, sino también en el terreno de las ideas. El perfeccionamiento de los medios de comunicación y la irrupción de nuevas plataformas tecnológicas han otorgado a las naciones hegemónicas una ventaja decisiva en lo que hoy llamamos guerra cognitiva.

Esta dinámica no es inocua. Transforma nuestra vida material y espiritual, distorsiona la percepción del mundo, erosiona valores y condiciona decisiones políticas y sociales. Asistimos, así, a una pérdida acelerada de la diversidad cultural y a una inquietante estandarización de la existencia. Se instala, casi sin que lo notemos, la falacia de que solo existe una manera válida de vivir, de gobernar y de generar conocimiento. Una premisa que, por supuesto, beneficia a los grandes grupos de poder del capitalismo y lastra cualquier intento de gobernanza más horizontal o de diálogo intercultural genuino. Para las naciones del Sur Global, esta crisis de valores no es un concepto abstracto: es el peligro real de ver diluida la identidad propia bajo el peso de una información descontextualizada y un pensamiento acrítico.

Frente a este escenario, la obra de pensadores latinoamericanos como José Martí se revela como un arsenal teórico de urgente vigencia. Su pensamiento, anclado en la ética y la justicia, ofrece herramientas para edificar sistemas de gobernanza más humanos y para reclamar el equilibrio perdido. Pero, ¿qué hay de cierto en la imagen de un Martí deslumbrado por la prosperidad de los Estados Unidos? Durante décadas, ciertos sectores intelectuales, tanto fuera como dentro de Cuba, han promovido esa idea. Sin embargo, un viaje por sus crónicas y cuadernos de apuntes nos devuelve la imagen de un observador agudo, que admiraba el progreso material pero que era profundamente crítico con el alma de esa nación.

martes, 14 de julio de 2026

Mariana Grajales, fragua de héroes y símbolo eterno de Cuba

Aliuska Barrios Leyva
12 de julio de 2026

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La obra del prestigioso escultor Alberto Lescay nombrada: Mariana, Madre Ceiba, Madre Patria tiene una altura de 4. 6 metros

Las Tunas.- El 12 de julio de 1815, en Santiago de Cuba, brotó la vida de Mariana Grajales Cuello, hija de José Grajales y Teresa Cuello, dominicanos que trajeron consigo la savia de la dignidad.

Desde la aurora de su infancia aprendió que la existencia se forjaba en la disciplina, la honradez y la entrega, virtudes que más tarde sembraría como semillas ardientes en el corazón de sus hijos, hasta convertirlos en ramas de un árbol que daría sombra a la independencia.

Su hogar fue fragua de sueños emancipadores; entre la ternura y la firmeza, Mariana enseñó a sus prole que la vida no se medía en comodidades, sino en la capacidad de luchar por la justicia. Antonio y José Maceo, junto a sus hermanos, se convirtieron en mambises y ella misma, sin titubeos, marchó a la manigua.

Es muy conocida la anécdota cuando al recibir a su hijo Antonio muy mal herido, ante el llanto de las otras mujeres exclamó: “¡Fuera, fuera faldas de aquí, no aguanto lágrimas! (…)”, y dirigiéndose a su hijo Marcos que era casi un niño, expresó: “(…) ¡y tú, empínate porque ya es hora de que te vayas al campamento!”.

viernes, 3 de julio de 2026

José Martí vio venir el imperio estadounidense

Published by Antoni Kapcia (*)
junio de 2026

El artículo que sigue es una reseña de José Martí Reader: Writings on the Americas, editado por Deborah Shnookal y Mirta Muñiz (Seven Stories Press, 2025).

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José Martí dedicó muchos años a estudiar al imperio vecino. ¿La razón? Ya en el siglo XIX temía lo que Estados Unidos podría hacer con América Latina. (Archivo Carol M. Highsmith, Biblioteca del Congreso, División de Grabados y Fotografías).

Como la figura histórica más conocida de Cuba hasta el ascenso al poder de Fidel Castro —y sin duda la más respetada—, el estatus de Martí como héroe nacional ya estaba consolidado mucho antes de 1959. Escribió prolíficamente en diversos campos; sus obras completas abarcan veintiséis volúmenes. Uno de los principales poetas modernistas del mundo hispanohablante, fue también un elocuente periodista y cronista, un prodigioso escritor de cartas e incluso diplomático de tres países latinoamericanos.

Para los cubanos, sin embargo, fue simplemente la persona que, desde los dieciocho años, conspiró para lograr la independencia de Cuba frente a España, pasando gran parte de su vida en el exilio luchando por ese objetivo y planificando lo que se convertiría en la tercera y última rebelión contra la Corona española en 1895. Esta se conoció como la Guerra de Independencia, para distinguirla de los levantamientos anteriores de 1868-1878 y 1879-1880.

Un líder perdido

Sin embargo, el propio Martí cayó en combate en 1895 durante una de las primeras acciones de la rebelión, dejando a los rebeldes sin su principal organizador y sin su líder político más hábil y popular. El resto, como suele decirse, es historia: una intervención estadounidense se apropió de la lucha por la independencia cubana en 1898, transformándola en la Guerra Hispano-Estadounidense. A los cubanos ni se los mencionó. Una España derrotada entregó entonces el control de la isla a Estados Unidos.

Tras casi cuatro años de ocupación militar, Washington otorgó a Cuba una independencia condicionada en 1902. La Enmienda Platt, incorporada por la fuerza a la Constitución de 1901, permitió el control estadounidense sobre áreas clave de la economía, la sociedad y el sistema político. Cuba se convirtió así en una neocolonia estadounidense establecida legal y constitucionalmente durante décadas.

Una de las curiosidades de la vida de Martí fue que, de hecho, pasó más de la mitad de sus cuarenta y dos años fuera de la isla. Fue durante esos años en el extranjero cuando escribió casi todas sus obras y se dedicó por completo a la causa independentista, especialmente en Estados Unidos, entre los trabajadores tabacaleros cubanos emigrados a Tampa —muchos de los cuales eran socialistas o anarquistas— y otros exiliados en el noreste.

domingo, 28 de junio de 2026

El millonario que quemó su ciudad y su fortuna por la Patria

Por Aldo Daniel Naranjo (Historiador)
24 junio, 2026

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“Si esa es la voluntad de los bayames, destrúyase todo por el fuego porque yo no tengo mientras no tenga patria”, respondió con firmeza Francisco Vicente Aguilera y Tamayo cuando, en la tarde del 11 de enero de 1869, llegó un mensajero a las cercanías de Manzanillo para consultarle sobre la posible quema de la ciudad de Bayamo.

No solo estaba aceptando la tácita destrucción de una hermosa urbe, donde había visto la luz y creado su numerosa familia, sino que con aquella heroica decisión reducía a pavesas cuantiosos bienes muebles e inmuebles de su propiedad.

Admirado de este singular episodio y otros protagonizados por Aguilera el patriota puertorriqueño Eugenio María Hostos, manifestó:

“Y cuando su consejo prevaleció, los primeros edificios que las llamas envolvieron, fueron las casas de Aguilera; las primeras hogueras en que se consumieron el lujo y el bienestar de las familias, fueron las hechas con las joyas de la familia de Aguilera; el primero que atizó el incendio, el que con más júbilo patriótico asistió a aquella conflagración de la ciudad, fué Aguilera”.

De manera elocuente quedaban estampadas las cualidades principales del prócer: patriotismo, desinterés, valentía, capacidad de decisiones y estratega militar.

Nacido el 23 de junio de 1821, hace 205 años, la figura de Aguilera representa uno de los paradigmas del patriotismo y la insurgencia por la libertad. En el devenir histórico de la nación cubana su nombre ocupa un sitial de honor.

miércoles, 24 de junio de 2026

La espiritualidad y la mirada martiana como espejo de los tiempos

Por: Xiomara Pedroso Gómez
21 junio 2026

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Martí de Luz - Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

En tiempos en que la espiritualidad parece perder el lugar central que en algún momento ocupó en la evolución de la humanidad y se comoditiza como una mercancía común, textos con más de cien años alertaban sobre los peligros de este fenómeno en la América del Norte decimonónica. Las realidades y dinámicas sociales descritas parecen repetirse como un déjà vu colectivo. Las memorias casi premonitorias son de la autoría de José Martí, escritas en tres partes, bajo el título “Impresiones sobre Estados Unidos de América (por un español recién llegado)”, en 1880. Aunque en ellas expone ideas que serían desarrolladas en profundidad años más tarde, tienen el valor de condensar en su mirada, uno de los rasgos definitorios del perfil de la nación norteña: la polarización y las contradicciones que se plantean entre la formación de la riqueza y el desarrollo humano.

Es interesante el modo en que Martí aborda la escritura de sus impresiones. A primera vista el título parece hacer referencia a una tercera persona. Sin embargo, se trata de un texto autorreferencial. Martí era aquel español recién llegado. Había terminado su exilio en España y llegó a los Estados Unidos con el extrañamiento propio de enfrentarse a una realidad contrastante con Europa. Fueron aquellas, como indica el título, sus primeras impresiones. A lo largo de los quince años de estancia en Norteamérica y gracias a la agudeza de su observación, acabaría por profundizarlas, y documentarlas en la obra cumbre del periodismo martiano: las “Escenas Norteamericanas”.¹

De manera general se advierte en los textos la positiva impresión que causa en el joven el esplendor americano. Martí elogia la disposición al trabajo, el ambiente fomentado para el progreso y la prosperidad material: “Una buena idea siempre halla aquí terreno propicio, benigno, agradecido. Hay que ser inteligente; eso es todo. Dese algo útil y se tendrá todo lo que se quiera. Las puertas están cerradas para torpes y perezosos; la vida está asegurada para los fieles al trabajo” (Martí, 2016, p. 70).

Pero casi de inmediato, Martí logra percatarse del trasfondo que ocultaban tanto adelanto y bonanza. Con un posicionamiento crítico comienza a preguntarse: “Todos trabajan, todos leen. ¿Pero siente cada uno, en igual medida que lee y trabaja?” (Martí, 2016, p. 70).

martes, 23 de junio de 2026

Fusil contra fusil

Luis Beiro
luis.beiro@listindiario.com
21/06/2026 00:00

José Martí es un gran poeta. Sé que la palabra «gran poeta» es hoy tan valiosa como una funda de súpermercado. Pero desde hace más de seis décadas a José Martí no lo han tratado en Cuba con respeto. Lo han politizado, manipulado su pensamiento y lo han adecuado a imagen y semejanza de ciertos intereses.

Es cierto que fundó un partido político y trató de unir a los cubanos dentro y fuera de la isla en un ideal común. Pero presentarlo como guerrero y defensor de “ciertas”causas, no se corresponde con su obra, su legado y su admiración por el cubano de a pie, tanto fuera como dentro de la isla. José Martí solo sirve para servir la memoria de un gobierno que le endilga ideologías que nunca tuvo.

Son ciertas sus cuitas amorosas y su afición por las bebidas alcohólicas. En sus viajes a la República Dominicana en aquel contexto, fue frecuente descubrirlo en Santiago de los Caballeros, en la ronera de Beltrán, charlando con parroquianos de diversos sectores sociales. El historiador dominicano Emilio Rodríguez Demorizi da cuenta de ello en su libro “Martí en Santo Domingo” que a pesar de su brillantez, las autoridades culturales no desean reeditar por considerarlo “impropio” para las buenas relaciones.

Martí escribió estos versos que desgarran,

“Oculto en mi pecho bravo
la pena que me lo hiere:
el hijo de un pueblo esclavo
vive por él, calla y muere”.

viernes, 19 de junio de 2026

Máximo Gómez y el mito del intervencionismo libertador: Una lectura crítica

Por: Yoel Cordoví Núñez
Doctor en Ciencias Históricas. Presidente del Instituto de Historia de Cuba.
17 junio 2026

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Máximo Gómez en un retrato de 1894 - Foto: Archivo.

¿Fue el general Máximo Gómez partidario de la intervención de Estados Unidos en el conflicto colonial cubano de fines del siglo XIX? Una respuesta rigurosa a esta pregunta no puede sustentarse en la selección aislada de algunas cartas, en particular si se considera que su fondo documental personal –sin contar otras colecciones dentro y fuera de Cuba– comprende 5894 expedientes, en su mayoría correspondientes al período 1895–1905. Tampoco resulta suficiente prescindir del contexto de producción de las fuentes, ignorando los escenarios políticos y las lógicas históricas que condicionaron sus posicionamientos.

La cuestión, además, no debe restringirse a los años inmediatamente anteriores a la intervención estadounidense, pues Gómez era ya un veterano de la Guerra de los Diez Años y una figura central de los proyectos revolucionarios del período de entreguerras. En ese marco, la ausencia de apoyo oficial de Washington a las iniciativas independentistas constituye un elemento clave para comprender las percepciones que el liderazgo cubano construyó sobre la política estadounidense hacia la Isla.

Esta lectura se refleja en su relato El porvenir de las Antillas, donde Gómez, al comparar la actitud de Gran Bretaña y Estados Unidos durante la Guerra de los Diez Años, atribuía al vecino norteño una participación indirecta en el sostenimiento del esfuerzo bélico español. En su visión, Estados Unidos “a la vez que nos explotó y aprovechó cuando le fue posible, fue aquel país el arsenal más abundante que a las puertas de Cuba se encontrara España para surtirse a sus anchas de materiales de guerra con que ahogó en sangre el grito de los libres”.1

En ese contexto se fortalecieron también sus vínculos con José Martí, mucho más intensos entre 1892 y 1895, cuando las preocupaciones sobre el expansionismo estadounidense adquirían creciente centralidad en la estrategia del Partido Revolucionario Cubano. Así, las propias gestiones del PRC en México incorporaban la necesidad de articular apoyos y, al mismo tiempo, de fomentar un clima político regional atento a los riesgos que implicaba la política de Estados Unidos en el continente. En septiembre de 1894, al informar al Generalísimo sobre los resultados de las gestiones realizadas en México, el Delegado del PRC destacaba dos objetivos fundamentales que habían orientado sus esfuerzos. El primero consistía en establecer contactos con determinadas personalidades a las que pudiera recurrirse en una “hora desesperada”; el segundo, en asegurar una ayuda “amplia y pronta” mediante el fortalecimiento de un “pensamiento de política antiyanqui que, sin exceso, dejo influyendo grandemente en México y Centro América y entre estas dos regiones para su mayor paz”.2

miércoles, 17 de junio de 2026

José Martí, filósofo cubano: “Vale más un minuto de pie que una vida de rodillas”

La Nación
dom, 14 de junio de 2026, 2:00 p.m. EDT

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José Martí: "Vale más un minuto de pie que una vida de rodillas"

José Martí fue un filósofo, escritor, político y periodista cubano. Fundó el Partido Revolucionario Cubano y se convirtió en una figura central en la organización de la guerra por la independencia de su país. A lo largo de su vida escribió diferentes obras en las que profundizó sobre la realidad social de su pueblo y el de América Latina. Una frase que se le asocia es: “Vale más un minuto de pie que una vida de rodillas”. ¿A qué refiere esto?

En primer lugar, este pronunciamiento se le atribuyó al cubano en varias ocasiones, aunque remite a otros personajes de la historia latinoamericana más recientes. De todas maneras, diferentes expertos analizaron esa frase desde el pensamiento de Martí, el cual encajaría perfectamente con su universo ético y moral.

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José Martí fue un filósofo cubano que participó en la independencia de Cuba

“Vale más un minuto de pie”. Este fragmento se interpreta como un acto de resistencia. En su ensayo Tres Héroes, Martí escribió una línea que guarda el mismo espíritu: “Libertad es el derecho que todo hombre tiene a ser honrado, y a pensar y a hablar sin hipocresía... Un hombre que oculta lo que piensa, o no se atreve a decir lo que piensa, no es un hombre honrado”. Para el cubano, una vida sin dignidad ni libertad no es vida; es una forma de muerte espiritual. Publicidad

“Una vida de rodillas”. El siguiente fragmento de la frase se interpreta como una vida de sumisión. Es preferible ser fiel a los principios que mantenerse subyugado.

Los analistas del pensamiento martiano destacan que la metáfora de estar “de pie” no apela a un heroísmo violento o destructivo, sino a la firmeza de los valores propios frente a la opresión externa (en su contexto, el colonialismo español). Estar “de rodillas” representa la asimilación del sometimiento por miedo o comodidad material.

Martí consideraba que un instante de absoluta honestidad con vos mismo y con tu pueblo tiene un peso moral superior a décadas de complicidad silenciosa. Él mismo llevó esto a la práctica, muriendo en combate a los 42 años en Dos Ríos, coherente con su prédica.

Tomado de: Yahoo Noticias

martes, 2 de junio de 2026

«El Martí que fraguaron las escuelas cubanas»

por Cynthia Ibatao Ruiz
27 de mayo de 2026

Investigador revela el culto cívico al Héroe Nacional cubano en instituciones de Santiago de Cuba, antes y después de 1959.

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Momento en que María Caridad Rodríguez Guibert (Macusa) expresa emotivas palabras cuando el Colegio Spencer recibe la custodia del Mausoleo.

«El hombre no tiene ningún derecho especial porque pertenezca a una raza u otra: dígase hombre, y ya se dicen todos los derechos». Esa frase, escrita por José Martí Pérez hace más de un siglo, condensa la esencia del poeta, periodista, diplomático y estratega independentista cubano. Nacido en La Habana en 1853 y caído en combate en Dos Ríos el 19 de mayo de 1895, su pensamiento antirracista, antimperialista y profundamente humanista lo convirtió en el más universal de los cubanos.

Sin embargo, durante las primeras décadas de la República Neocolonial (1902-1958), el conocimiento de su figura fue un proceso desigual. Durante años, solo se conmemoró la fecha de su muerte. No fue hasta el 20 de abril de 1922, bajo la presidencia de Alfredo Zayas, que se decretó el 28 de enero —natalicio del Apóstol— como fiesta nacional. La norma incitaba a nombrar calles principales con su nombre y a colocar bustos u obeliscos en cada municipio. Cada 28 de enero, los niños de todos los colegios, con una flor en el pecho, rendirían homenaje al «Maestro».

Pero mientras el Estado oficializaba los símbolos, desde antes, en las aulas santiagueras germinaba un culto cívico mucho más profundo. Así lo documenta el investigador Arnaldo Alfredo Delgado Fernández, Máster en Ciencias Sociales y Pensamiento Martiano por la Universidad de Oriente, quien ha examinado archivos y prensa de la época para reconstruir dos experiencias excepcionales: la escuela pública No. 3 Spencer (para niñas) y el colegio privado Juan Bautista Sagarra (para varones).

José Martí, referente histórico que transformó la identidad latinoamericana

Loja, Noticias
26 de mayo 2026

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José Martí Pérez y su legado que se mantiene vivo en el tiempo.

El nombre de José Martí Pérez permanece grabado en la memoria histórica de Hispanoamérica como uno de los más grandes defensores de la libertad y la justicia social. Él se convirtió en un referente universal cuya influencia trasciende el tiempo, por lo que en Loja hay un monumento en su honor.

Trayectoria

Nació en La Habana, cuando Cuba aún formaba parte de la colonia española, dentro de un hogar humilde conformado por padres españoles: Mariano Martí, originario de Valencia, y Leonor Pérez Cabrera, natural de las Islas Canarias. Durante su infancia residió brevemente en España antes de retornar a territorio cubano, donde comenzó a destacar por su inteligencia y sensibilidad intelectual.

A los 12 años ingresó al colegio municipal dirigido por el poeta Rafael María de Mendive, quien reconoció inmediatamente sus capacidades y asumió personalmente su formación académica. Desde temprana edad mostró interés por las ideas independentistas que crecían en la isla tras el inicio de la Guerra de los Diez Años.

Su activismo político comenzó de manera precoz mediante publicaciones revolucionarias como El Diablo Cojuelo y La Patria Libre, revista en la que apareció su célebre poema dramático Abdalá. Debido a su participación en movimientos independentistas, fue condenado a seis años de prisión cuando apenas tenía 17 años. Durante ese periodo soportó trabajos forzados hasta que su delicado estado de salud permitió su liberación.

domingo, 31 de mayo de 2026

José Martí y la conciencia moral de nuestra América

Por: Dr. Fernando Villalobos Chacón
Historiador y experto en Geopolítica.
mayo 20, 2026 11:35 am

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Cada aniversario de la muerte de José Martí representa mucho más que una efeméride histórica. Constituye un llamado ético para América Latina, una invitación a reflexionar sobre la dignidad humana, la libertad y el deber moral de servir a la patria sin egoísmos ni ambiciones personales. Martí pertenece a ese reducido grupo de pensadores cuya vida y obra trascienden el tiempo, porque sus palabras continúan dialogando con las preocupaciones espirituales y políticas de nuestros pueblos.

José Julián Martí Pérez nació en La Habana el 28 de enero de 1853 y murió en combate el 19 de mayo de 1895 en Dos Ríos, Cuba, hace 131 años.

Fue poeta, periodista, diplomático, educador, filósofo político y revolucionario. Su figura sintetiza el ideal del intelectual comprometido con la justicia y la libertad. No fue solamente el organizador de la independencia cubana, sino también uno de los grandes pensadores latinoamericanos del siglo XIX. Su pensamiento logró unir sensibilidad humana, profundidad filosófica y acción política.

Desde muy joven sufrió persecución y cárcel debido a sus ideales independentistas. Con apenas dieciséis años fue condenado a trabajos forzados por defender la libertad de Cuba frente al dominio colonial español. Aquella experiencia marcó profundamente su conciencia y consolidó en él una visión humanista donde la libertad debía construirse desde la dignidad y no desde el odio. Martí comprendió que las naciones no podían edificarse sobre la venganza, sino sobre la educación, la cultura y la virtud cívica.

La obra martiana es vasta y extraordinaria. Sus poemas revelan una sensibilidad espiritual poco común; sus ensayos políticos poseen una lucidez sorprendente; y sus crónicas periodísticas reflejan una mirada moderna sobre la sociedad, la economía y la condición humana. Obras como Versos Sencillos, Nuestra América, La Edad de Oro y sus innumerables cartas y discursos forman parte del patrimonio intelectual del continente.