26 Enero 2021 14:01:40
Antonio Pillo-Alonso
José Martí, el hombre inspirador de valores patrios existenciales, el luchador que demostró cuantos matices posee el honor cuando la proa de la dignidad se extiende hacia la verdadera cubanía, el ser concreto que dialogó junto a lo universal y luego se despidió de lo biológico cuando aún no era tiempo de descender de aquella cima colmada de ideales. Nuestro Martí no deja de sorprendernos y continúa abriendo páginas en las generaciones del tiempo para brindar la oportunidad de atesorar sus conocimientos.
Tal vez fue el primer cubano que denunciara la presencia de la mafia en suelo estadounidense, si es que existen otros registros. Quizás fuese el primero de nosotros que la expusiera como la sociedad criminal que arribó a Estados Unidos de Norteamérica en los mismos barcos insalubres y saturados en que la emigración italiana comenzó a desembarcar a partir de la mitad del siglo XIX. Pero sin duda fue uno de los pioneros del mundo en abordar públicamente la problemática de lo organizado del crimen, en fecha tan lejana como marzo del año 1891, y no lo hizo en doctrina, pero tampoco entre líneas.