Marta Gómez Ferrals
17 Enero 2026
El 19 de enero de 1869 vio la luz el primero y único ejemplar del periódico El Diablo Cojuelo, fundado por el adolescente José Martí en colaboración con su amigo y condiscípulo, Fermín Valdés Domínguez, y bajo la mirada sabia de su maestro Rafael María de Mendive.
Esta publicación iniciática de la actividad periodística en Martí no pudo sobrevivir más que un día a la censura desatada por el gobierno hispano poco tiempo después del comienzo de la primera guerra de independencia, marcado por Carlos Manuel de Céspedes en Demajagua el 10 de octubre de 1868.
Pero el Diablo Cojuelo alcanzó un lugar en la historia martiana como el volante de cuatro páginas en el cual aparecieron un editorial y varias notas satíricas y algunas escenas mínimas, no carentes de agudo humor y trasfondo crítico, reflejo del acontecer sociopolítico más candente de la época.
Se ha dicho que tenía tanto valor patriótico como literario o periodístico; ese único ejemplar resultó el reflejo de las "primeras manifestaciones en prosa contra el régimen colonial y a favor de la independencia de Cuba" del adolescente José Martí.
Fue editado en un momento en que La Habana, lejos geográficamente de los escenarios de la guerra daba muestras de patriotismo y adhesión a la causa libertadora.





