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miércoles, 6 de julio de 2022

Siete poemas del Modernismo para incendiar el alma

Jocelyn Fernández
Jul 4, 2022

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Al igual que ha ocurrido con muchos de los movimientos artísticos a lo largo de la historia, estos casi siempre surgen a raíz de la ruptura de paradigmas sociales que nos conduce a la necesidad de cambio. Lentamente reordenando y transformándose a partir de un punto previo hasta derivar en algo que, en teoría nuevo, nos ayude a entender mejor nuestra propia evolución y desarrollo en la colectividad. Evidentemente cada movimiento, sea de la disciplina que sea, contiene una especificidad y dicha especificidad, reúne rasgos y características que nos permiten distinguir unos de otros y entender mejor el contexto que los gestó.

El Modernismo abarca varias áreas creativas, es una corriente artística nacida en Hispanoamérica, a partir del siglo XIX y entre sus características principales encontramos un rechazo total a la realidad cotidiana de aquellos tiempos, para optar por una construcción propia que abraza la belleza y la búsqueda de la perfección en los modelos estéticos. Fuertemente dotada de metáforas y diversas figuras retoricas, así como el uso de simbolismos, lenguaje culto e inclusive, referencias a personajes de la mitología greco-latina. Uno de los tópicos recurrentes, es el amor, sin embargo se despoja de la visión tradicional del mismo para inclinarlo más hacia el erotismo.

viernes, 3 de junio de 2022

El día que Rubén Darío fue hijo del Quijote cubano

Marta Menéndez
24/05/22 - 00: 06

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Carmen Vivas

A Rubén Darío (Nicaragua, 1867 – Nicaragua, 1916) lo acompañaba Gonzalo de Quesada. Ambos entraban por una de las puertas laterales del Hardman Hall, en la ciudad de Nueva York, cuando «por un pasadizo sombrío» toparon con un hombre «pequeño de cuerpo, rostro de iluminado, y voz dulce y dominadora al mismo tiempo». Era José Martí (La Habana, 1853 – Dos Ríos, 1895), fundador del Partido Revolucionario Cubano y organizador de la Guerra de Independencia de Cuba; y el hombre que, junto a Darío, cambiaría para siempre la visión de América Latina con rimas, ritmos, versos y estrofas. Aquella noche de 1893 ninguno de los dos lo sabía.

Habían pasado entonces cinco años desde la publicación de Azul, libro patriarcal del Modernismo, y dos del ensayo político Nuestra América, por lo que ambos se conocían aun sin conocerse. «Yo admiraba altamente el vigor general de aquel escritor único, a quien había conocido por aquellas formidables y líricas correspondencias que enviaba a diarios hispanoamericanos, como La Opinión Nacional, de Caracas, El Partido Liberal, de México, y, sobre todo, La Nación, de Buenos Aires», señaló el nicaragüense en La insurrección en Cuba.

De qué temas hablaron aquella noche o qué impresiones compartieron en ese encuentro trascendió más bien poco, pero se sabe que Rubén Darío llamó al Apóstol de la Independencia de Cuba ‘Padre y Maestro’, y Martí le respondió: ‘Hijo mío’. Las frases fueron simbólicamente el nexo literario que recorrería la obra de ambos; la del amor más dramático, la idealización como forma, sus pasiones carnales y la política de Rubén Darío como máximo representante del Modernismo en español, y la fundada en la visión dualista de la humanidad, la de la realidad e idealismo, espíritu y materia, verdad y falsedad o conciencia e inconsciencia de su maestro, el Quijote cubano. «Antes que nadie, Martí hizo admirar el secreto de las fuentes luminosas. Nunca la lengua nuestra tuvo mejores tintas, caprichos y bizarrías. José Martí era de lo mejor, de lo poco que tenemos nosotros los pobres, era millonario y dadivoso. Vaciaba su riqueza a cada instante, y como por la magia del cuento, siempre quedaba rico, expresaba el poeta nicaragüense al calificar la obra martiana como un jardín de ‘piedras preciosas’.

miércoles, 19 de enero de 2022

El poeta de Azul

Iraida Rodríguez Calzadilla
18 enero, 2022

Poeta, periodista, diplomático, hispanoamericano generoso e inteligente fue el nicaragüense Rubén Darío, máximo representante del modernismo literario en lengua española e intelectual de mayor y perdurable influencia en la poesía del siglo XX

La Habana, Cuba. – Poeta, periodista, diplomático, hispanoamericano generoso e inteligente fue el nicaragüense Rubén Darío, máximo representante del modernismo literario en lengua española e intelectual de mayor y perdurable influencia en la poesía del siglo XX.

El Príncipe de las letras castellanas apenas tenía 20 años cuando recogió la edición príncipe de Azul en una imprenta de Valparaíso, en Chile, un texto emblemático del movimiento modernista.

También incursionó en la narrativa, en la que se destacó, según los especialistas, por una “refinada elaboración formal, intensidad, originalidad, poder de síntesis, lenguaje lírico e imaginación desbordante”.

martes, 19 de enero de 2021

No lo raro, sino el instante raro: Casal por Martí; Martí por Darío

Publicado el 16 enero, 2021 • 10:00
por Yanay Prats Herrera

De aroma elegíaco estas semblanzas, sobrecogen como en interior de catedral justo antes de la liturgia, comunión: Julián del Casal ?de José Martí, publicada en el periódico Patria el 31 de octubre de 1893, a pocos días de la muerte de Casal?; y José Martí ?por Rubén Darío, del libro Los raros, especie de canon literario del escritor nicaragüense, cuya primera edición fue en 1896, un año después del fallecimiento del Apóstol?

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Inician a modo de invocación ante lo rotundo de la muerte: “—¡oh! permitid que diga su nombre delante de la gran Sombra épica; de todos modos, malignas sonrisas que podáis aparecer, ya está muerto!…” (José Martí). “Aquel nombre tan bello que al pie de los versos tristes y joyantes parecía invención romántica más que realidad, no es ya el nombre de un vivo” (Julián del Casal).

Retratos finiseculares que hacen llegue a nosotros un perfume decimonónico inconfundible, espíritu romántico en transición hacia nuevas vías estéticas y éticas: “De la beldad vivía prendida su alma; del cristal tallado y de la levedad japonesa; del color del ajenjo y de las rosas del jardín; de mujeres de perla, con ornamentos de plata labrada; y él, como Cellini, ponía en un salero a Júpiter. Aborrecía lo falso y pomposo” (Julián del Casal).

jueves, 19 de febrero de 2009

Martí, Darío y el Modernismo

Astrid Barnet
Colaboradora de Radio Rebelde
18 de febrero de 2009, 10:30 a.m.

La Habana, Cuba.- Entre 1880 y 1890 el panorama literario hispanoamericano ofrece un momento de cambio notorio, en especial, en la pugna entre una corriente literaria que lucha por sobrevivir y otra que puja por nacer.

Este es un período de prosperidad que exhibía sus galas en América: lujo, suntuosidad, aparente seguridad social, entre otras características, conllevaron a un aire de floración hasta entonces no visto por estas latitudes. Indudablemente, el clima imperante en todo el continente hispano –excepto Cuba y Puerto Rico--, permitía el crecimiento de una sociedad desembarazada (en cierto modo) de las urgencias de necesidades inmediatas. Más preparada para consumir cultura. Pero, en realidad, en este escenario de auge económico y de aparente quietud social, tendría lugar una faceta de ese vasto movimiento de balance y liquidación de una época que se inicia en todo el mundo occidental a fines del siglo XIX.

Distintos factores exclusivamente sociales y económicos, iban a ser gérmenes de este impulso renovador de nuestras letras que conocemos con el nombre de Modernismo...

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