Guantánamo, 27 ene (Redacción Central).- José Martí está considerado como el más universal de los cubanos por sus ideas de avanzada y tratar en sus escritos temas muy diversos, como el sistema de lectoescritura ideado por Luis Braille.
Esa referencia puede encontrarse en el cuento de la Edad de Oro \"Bebé y el señor Don Pomposo\", cuando el niño y su primo, en París, "han ido con su mamá a ver a los ciegos que leen con los dedos en unos libros con las letras muy altas".
Al celebrarse ahora el bicentenario de Braille y el aniversario 156 del natalicio de Martí, muchas son las obras al alcance de los invidentes cubanos transcritas al método de puntos en relieve creado por el ciego francés.
Entre esos textos figuran La Edad de Oro, El presidio político en Cuba, Versos Sencillos, Nuestra América y el Manifiesto de Montecristi.
También, el Maestro se refirió a la ceguera, y en uno de sus escritos destaca el juicio y grandeza de Homero, poeta impedido visual autor de la Iliada, de quien dice: " parece que es un padre el que habla\".
Otras menciones acerca de los invidentes figuran en el cuento \"Un paseo por las tierra de los anamitas\", en el cual narra que cuatro ciegos batallan por saber cómo es un elefante.
También en aquel en que cita al pianista mexicano Carvajal, de quien opina que "inventa en la música y sorprende con su originalidad\".
Fuente: AIN
Blog dedicado a José Julián Martí Pérez (1853-1895), Héroe Nacional de Cuba.
jueves, 29 de enero de 2009
José Martí escribió sobre el sistema ideado por Luis Braille.
El Apóstol José Martí.
Por Sergio Campos
Diario Las Americas
Publicado el 01-27-2009
El 28 de enero del 2008 celebraremos el 156 aniversario del nacimiento del apóstol cubano José Martí.
Martí nació en la ciudad de La Habana, el 28 de enero de 1853, y a la edad de 17 años, fue sentenciado a 6 años de cárcel por conspirar contra el gobierno español. Después de 1 año de cárcel, la sentencia es conmutada y en cambio es deportado a España. Al final de la Guerra de los 10 años, Martí regresa a Cuba (1878) y se convierte en padre de su único hijo. Nuevamente es deportado por conspirar contra el gobierno español y llega a New York en el 1880 donde comienza a escribir para el New York Sun. En el 1892 funda el Partido Revolucionario Cubano y comienza a publicar el periódico Patria.
Entre los años de 1892 y 1894, José Martí se reúne varias veces con los generales Máximo Gómez y Antonio Maceo, para preparar la guerra justa y necesaria. Entre los años 1891 y 1894 José Martí visitó Cayo Hueso y Tampa muchas veces para recaudar dinero para comprar armas y equipar una invasión a Cuba.
En noviembre 26, 1891, José Martí visitó Ybor City, Tampa por primera vez, y su última visita a Ybor City la realizó el 7 de octubre del 1894. En un período de 35 meses Martí visitó Tampa no menos de 20 veces y permaneció en el área, unos 55 días en total. Durante ese período de tiempo Martí recaudó unos $900,000 de esa época, que viene siendo unos $ 9 millones de dólares de hoy en día.
Una de las personas que más ayudó económicamente a José Martí en el área de Tampa fue Don Vicente Martínez-Ybor, quien nació en Valencia, España el 7 de septiembre de 1818. A los 14 años Don Vicente arribó a La Habana y en el 1854 establece su primera fábrica de tabacos en Cuba y registra su marca ”El Príncipe de Gales”. A pesar de ser español, Don Vicente Martínez-Ybor y su esposa apoyaron la causa cubana. Don Vicente se va de Cuba a Cayo Hueso en el año 1869 y a Tampa en el año 1886. Ybor y Martí fueron entrañables amigos. En 1892 José María Aguirre le tomó a Martí la famosa fotografía donde Martí aparece rodeado de los obreros tabaqueros en la fábrica de Ybor.
Ybor murió en Tampa el 13 de diciembre de 1896. José Martí regresó clandestinamente a Cuba y muere en combate el 19 de Mayo de 1895, en Dos Rios, provincia de Oriente, Cuba.
Tanto José Martí, Antonio Maceo, Ybor y muchos patriotas cubanos de aquella época, nunca pudieron ver cuando el 12 de agosto de 1898 España se rindió oficialmente a los Estados Unidos y prometió retirarse de Cuba. Cuba finalmente obtiene su independencia el 20 de Mayo del 1902.
En el 156 aniversario del natalicio de José Martí este 28 de enero tomemos unos minutos para pensar en el padre de la patria Cubana.
José Martí siempre vivirá en nuestros corazones. Así es como yo lo veo.
Sergio Campos. ex-presidente del Liceo Cuban y del Miami Cuban Lions Club.
Sergio Campos chinicampos@hotmail.com
Lo que Representa José Martí.
Diario Las Americas
Publicado el 01-27-2009
La contribución de Cuba a la cultura política del mundo a través de José Martí es de inmensas proporciones. Hoy, cuando se celebra el ciento cincuenta y seis aniversario de su nacimiento en la ciudad de La Habana, cabe poner énfasis, una vez más, sobre lo que fue José Martí. Sus realizaciones como hombre de pensamiento y de acción al servicio de la libertad de su patria, así como de la cultura universal, lo sitúan como una figura sobresaliente en la historia.
Desde niño Martí dio muestras de nobles preocupaciones por el presente y porvenir de su patria. En su juventud dio manifestaciones inconfundibles de un amor por la libertad y la independencia de la nación cubana, lo cual él entendió con gran precisión y con generosos propósitos. Su inteligencia preclara la supo cultivar en Cuba y en España, adquiriendo una formación académica que lo elevó a la categoría de insigne pensador e inspirado poeta. Concibió a Cuba como república para lo cual, desde luego, había que luchar por su independencia que tenía que ser el punto de partida para semejante empeño. Con tenacidad y con prudencia, al servicio de afanes patrióticos, supo coordinar esfuerzos de gentes de distintas generaciones con ejecutorias en la lucha por la independencia, para lograr la victoria que él no vio, pero cuya semilla sembró en el surco fértil de la conciencia nacional.
En esa labor tan grande, recorrió todos los caminos imaginables para obtener la coordinación necesaria que hizo posible la Guerra de Independencia de 1895 que continuó lo que se había hecho antes en la del 1868 y que tuvo que interrumpirse por circunstancias adversas aún dentro de testimonios muy hermosos de heroísmo y patriotismo. Para lograr esos propósitos independentistas, Martí recorrió caminos difíciles en los Estados Unidos, especialmente en Cayo Hueso, Tampa y Nueva York, movilizando conciencias propicias y recaudando fondos para la lucha libertadora. En febrero de 1895 desembarcó en la Provincia de Oriente y se unió al glorioso Generalísimo dominicano Máximo Gómez, que había peleado ya en la Guerra de 1868. Poco tiempo después, el 19 de mayo de 1895, muere Martí en el combate de Dos Ríos, cubierto de gloria, señalando la ruta que después conduciría a la independencia inspirada grandemente en su sacrificio.
La vida de Martí debe ser estudiada no sólo por los cubanos sino por todos los que en el mundo, especialmente en las Américas, deben saber cómo se luchó por la libertad y la independencia de una nación. Desafortunadamente, esa libertad fue secuestrada hace medio siglo por la tiranía marxista-leninista de Fidel Castro.
martes, 27 de enero de 2009
Rastros de José Martí en Guantánamo.
26 de enero del 2009
Radio Guantanamo
Por: Christian Knight y Martha Reyes
Guantánamo, 26 ene.- La atmósfera de luto, reinante en el muelle de Santiago de Cuba por la caída en combate de José Martí, el diecinueve de mayo de mil ochocientos noventa y cinco en Dos Ríos, estremeció al poeta de Guantánamo Regino Boti, emoción reflejada en una crónica, según revela el Doctor Regino Rodríguez Boti, nieto del bardo oriental.
Agrega que a los diecisiete años, su abuelo, el autor de Arabescos Mentales, esperaba el vapor Juan Fargas, rumbo a España, por voluntad del padre. En el documento periodístico redactado en mil novecientos tres, confiesa pena al no conocer más sobre el Delegado del Partido Revolucionario Cubano, en su ruta de gloria y en Barcelona profundiza sobre él.
Concluye el nieto y albacea de Regino Boti Barreiro, que su abuelo, uno de los exponentes de las letras cubanas del siglo veinte, dejó constancia, del dolor visible en viajeros y transeúntes, el día de la muerte de José Martí, del que todos hablaban con la devoción y respeto que impone la grandeza.
Existen en Guantánamo otras huellas del Apóstol Cubano: Antes de su desembarco junto a Máximo Gómez por Playitas de Cajobabo, registrado el once de abril de mil ochocientos noventa y cinco, José Martí inicia contactos con esta región, al enviar desde Nueva York, los primeros ejemplares de la Revista La Edad de Oro.
Fue en mil ochocientos ochenta y nueve, que él remite el valioso contenido, al patriota santiaguero Amador Esteva, activista de la Sociedad Cultural La Luz, para que lo representara en la circulación de los textos, tarea que el Maestro define como empresa del corazón, la cual encontró eco en ese ateneo independentista.
A ciento veinte años de editada La Edad de Oro, y de su distribución en Cuba desde Guantánamo, la Sociedad Cultural, José Martí en la provincia, convoca a un encuentro científico sobre ese suceso, acontecido en la intersección de Emilio Giró y Calixto García, ciudad de Guantánamo,donde funcionaba la Sociedad La Luz.
domingo, 25 de enero de 2009
La casita de Martí.
23 de enero del 2009
Tribuna de La Habana
Ada Oramas
Cuando en esta ciudad se habla de la Casa Natal de José Martí, la mayoría de los niños y adultos dicen de memoria su dirección en la calle Paula, hoy Leonor Pérez, y Egido, en La Habana Vieja; sin embargo, en la década de los 40 surgió una polémica con respecto al lugar donde nació el Apóstol.
Acerca de las hipótesis y opiniones de los historiadores, la directora de la institución, licenciada Dioelis Delgado Machado, esclarece los hechos, con argumentos contundentes, procedentes de su ponencia en este sentido, presentada en el Evento Teórico de Estudios Históricos, efectuado en la casa de la cultura, enclavada en el barrio de Jesús María:
“En la década de los 40 los historiadores se enfrentaron a una polémica, porque Gonzalo de Quesada y Miranda en una de las ediciones de su libro Martí hombre, expone que Coralina Fernández del Castillo (Cocó), quien había sido amiga de Martí, le había manifestado que cuando el padre estuvo en la ciudad de Nueva York, le había confesado que su hijo no había nacido en la casita de Paula, sino en el barracón siete, en el Castillo de San Carlos de La Cabaña.
“A partir de ahí, los historiadores de la época crearon una comisión para esclarecer esta teoría y, como miembro de ella, estaba Emilio Roig de Leuchsenring, en su condición de Jefe de la Oficina del Historiador de la Ciudad; Joaquín Llavería, quien fue capitán del Ejército Libertador, después, director del Archivo Nacional y, por un tiempo, de la Casa Natal.
También formaron parte de esta comisión: Emeterio Santovenia y el propio Gonzalo de Quesada. Ellos comenzaron a indagar en los archivos y expedientes y, al estudiar todos los datos compilados, llegaron a la conclusión de que se trataba de una falsa especulación la teoría de que Martí hubiera nacido en la fortaleza de La Cabaña.
Todos estuvieron de acuerdo en que, como lo dijo Leonor Pérez, en el momento cuando visitó la casita en 1899, junto a sus familiares, como reflejan las fotos de la revista El Fígaro, José Martí había nacido en la casita de Paula 41, que actualmente aparece en el registro de direcciones como Leonor Pérez 314; y así quedó aclarada la confusión, en la revista Bohemia dedicada al centenario de Martí y el acta la redactó Emeterio Santo-venia, la cual forma parte de los fondos del Archivo Nacional.
“En las recientes investigaciones realizadas por Adis Cupull y Froilán González, sobre este tema, aparecidas en la edición de 2007 de su libro Creciente agonía, tras una acuciosa búsqueda en los archivos de España, en Segovia, encontraron el expediente militar de Mariano Martí, cuya copia ellos donaron a la Casa Natal para el archivo de documentos.
“Existe un acápite donde puede comprobarse que Mariano mandó a certificar el nacimiento de sus dos primeros hijos, José y Leonor, en la fortaleza de La Cabaña, pero los investigadores no pudieron localizar ninguna prueba al respecto y al pie del documento dice: ‘no hay nada’.
No existe ningún dato de que Leonor estuviera ingresada, ni tuviera ningún alumbramiento en aquel lugar.
“No se ha encontrado hasta el momento el porqué Mariano solicitó dicha certificación. Puede intuirse que en aquellos tiempos los militares del ejército español, y él era sargento y ocupó varios cargos, tenían que residir en La Cabaña y allí nacían sus hijos, allí las madres daban a luz y bautizaban a sus hijos. Mariano no cumplió con ese reglamento, pues sus hijos ni nacieron ni se bautizaron allí.
“Lo que sí está muy claro es que en el documento solicitado por él queda como un hecho definitivo que no encontraron nada respecto al nacimiento de sus hijos. Adis y Froilán investigaron en todos los expedientes de La Cabaña y tampoco encontraron evidencias del nacimiento de ninguno de los hijos de Leonor y Mariano.
“Aquella polémica de los historiadores trajo como consecuencia una investigación exhaustiva, en la cual ha quedado bien claro que no existe un documento que pruebe lo contrario a dicho Leonor, publicado en la prensa de la época el 28 de enero de 1899, cuando ella vino a la casita y marcó el lugar donde había nacido su hijo.
“Esta institución tiene una tradición, pues desde 1925 se funda la casa natal, como tributo al Apóstol y para el pueblo de Cuba, donde se guarda el mayor legado de la obra martiana que ponemos a consideración de los historiadores, los investigadores, los estudiantes y quienes deseen profundizar sobre cualquier aspecto del tema.
“Aquella teoría es un hecho curioso que no debe limitarse a eruditos y pienso que, al darlo a conocer, contribuimos a acercarnos a la realidad de Martí en su tiempo.”
El hombre que siempre miraba.
El Financierocr.com
José David Guevara Muñoz
Un grupo de abuelos cubanos desempolvaron sus recuerdos para contar sus encuentros con José Martí a pocos días de su muerte.
De José Martí se habla siempre como el apóstol de la independencia cubana (de España), un magnífico orador y un gigante de las letras gracias a sus poemas, obras de teatro, crónica y cartas.
Sin embargo, de él se puede decir también que era un hombre que sabía mirar.
Esta otra forma de llamarlo no es ocurrente o antojadiza. Se basa en los testimonios de un grupo de cubanos que conocieron a José Julián Martí Pérez cuando eran niños o adolescentes.
Así ocurrió en 1895, durante los últimos días de vida del hijo de Mariano Martí Navarro y Leonor Pérez Cabrera. Es decir, entre el 11 de abril de ese año, día en que desembarcó en Cuba para liderar la guerra de la independencia –16 años despúes de haber sido desterrado por segunda vez–, y el 19 de mayo, cuando murió en el campo de batalla en el lugar llamado Dos Ríos.
Esos niños y adolescentes que conocieron a Martí en el épílogo de su existencia fueron entrevistados, cuando ya peinaban canas y caminaban lento, por el periodista Froilán Escobar con la idea de escribir un reportaje para la revista Cuba Internacional sobre la última ruta martiana.
Los testimonios de esos abuelos de donde crece la palma fueron recogidos luego en el libroMartí a flor de labios , publicado por primera vez en La Habana en 1991.
El año pasado fue publicado en Costa Rica por la Editorial Universidad Estatal a Distancia (Euned), en cuyas librerías se vende a ¢4.500.
En las páginas de esta obra de lectura sabrosa usted podrá leer los testimonios de ancianos a los que Escobar –quien ahora vive en nuestro país– ayudó a desempolvar los recuerdos. Entre otros: Salustiano Leyva Leyva, Paulina Rodríguez Laffita, Mariana Pérez Moreira, Carlos Martínez González y Alfredo Thaureaux Sebastián.
Sin duda, ellos le aportarán una visión fresca de José Martí.
Mirar, con eme de Martí
Uno de los aspectos que más llama la atención en este libro son las constantes alusiones de los abuelos cubanos a la manera en que el poeta miraba.
“¡Cóño, qué lindo era aquello! Por dondequiera que Martí metía la mirada, se complacía”, recuerda Salustiano Leyva Leyva, quien tenía 11 años de edad cuando conoció a su caudillo.
“Era un hombre que siempre miraba”, rememora otro de los abuelos.
Y agrega: “Siempre estaba curioso por todo. Que si un bichito de esos que brincan en la luz, ahí estaba él (...) Parecía un hombre entretenido porque se fijaba distante como si nadie lo presenciara”.
María Pérez Moreira lo expresa así: “Martí miraba por la ventana. Hasta hoy me lo represento así, muy sereno su rostro, con ambas miradas de sus ojos haciendo conversación con lo lejos”.
La versión de Carlos Martínez González es muy significativa: “Martí lo que se dice donaire físico no tenía, no, señor, pero había que verlo mirar”.
Y, a propósito de un tema que el presidente estadounidense Barak Obama puso de moda en días recientes, agrega: “Desde allá arriba se veía el cielo caerse en el mar, hasta volverse los dos uno solo. Martí se fijó también en la bahía de Guantánamo, que también se veía. Se puso contento de verla”.
Tomar al lector de la mano
Las citas anteriores son una especie de abre bocas sobre la calidad de la mirada de Martí. El plato fuerte sobre todo en lo que se fijaba se encuentra en el libro de Froilán Escobar. Hay pasajes que son un deleite.
Pero si aún así alguien abrigara una sombra de duda sobre la profundidad de la mirada martiana, no tiene más que leer sus crónicas periodísticas.
Le recomiendo en especial la tituladaEl puente de Brooklyn , que escribió en Nueva York en junio de 1883.
En esa crónica Martí cumple a cabalidad una oración que forma parte de dicho texto: “De la mano tomamos a los lectores (...) y los traemos a ver de cerca”; y lo logró con creces gracias a la cantidad y calidad de detalles con que describió el recién inaugurado puente.
Vale la pena dejarse tomar de la mano también por los ancianos que conocieron a Martí.
sábado, 24 de enero de 2009
Parque José Martí.
Centro Arte.cu
Yoanki Fernández Arias
El parque José Martí, fue desbrozado por los primeros pobladores en 1667.
Desde la aparición del poblado, como en todos los fundados por los españoles, al centro mismo del lugar escogido se dejaba una explanada o plaza, que en nuestro caso se denominó Isabel II.
Este lugar era el punto elegido los transeúntes que paraban sus carretas de bueyes debajo de la ceiba (conocida como la de la colonia) plantada en el lateral frente al Poder Popular, cerca del primer pozo del poblado, donde abrevaban los animales.
Con el establecimiento de la República se decide la creación de un parque, al que se nombró José Martí, el 20 de mayo de 1902 se planta otra ceiba (conocida como la de la Républica), en el lateral frente a la Casa de Cultura.
Con el triunfo de la Revolución se decide un nuevo diseño para el parque, se construye el actual a inicios de la década del 60, durante la alcaldía de Herminio Santana, y a finales de los 80 se decide que la glorieta posea un símbolo sobre su techo y mediante un concurso es elegido “La Güinera” (hecha por José Núñez Iglesias).
El 7 de abril del año 2002 la Asociación de quemadenses residentes en La Habana decidió develar un alto relieve en bronce de José Martí, hecho por el escultor José Delarra, como un homenaje al Apóstol y al centenario de creado el parque, este artista también donó una escultura en bronce que dedicara a su amigo Enrique Núñez Rodríguez, colocado en diciembre de 2002 en la parte norte.
En esta institución social otras de las obras que el público puede disfrutar tras su paso, es el Guajirigallo, escultura en barro del artista “Oscar Rodríguez Lasserie”, hijo de quemadense radicado en Camagüey y develado en diciembre 26 de 1983.
viernes, 23 de enero de 2009
Abdala y Martí.
Radio Angulo
Por Lydia Esther Ochoa
lydiaesther@radioangulo.icrt.cu
(Ene. 23) El 23 de enero de 1869 fue publicado el poema dramático Abdala, escrito por José Martí cuando aún no había cumplido los 16 años de edad. Aunque la obra tiene de escenario a Nubia, un país lejano, Martí lo escribió pensando en su país natal esclavizado. En la obra el pueblo de Nubia se levanta contra el bárbaro opresor y al final hace huir al ejército enemigo, no sin antes lamentar la muerte de Abdala, el noble guerrero que encabezó la lucha por la libertad de su tierra natal y cayó mortalmente herido.
El héroe antes de fallecer dice que “es dulce morir cuando se muere luchando audaz por defender la Patria”. Veintiséis años después de la publicación del poema dramático José Martí cayó en Dos Ríos combatiendo por la libertad de Cuba, como si Abdala fuera promisorio de su destino final.
“Seré quien libre a mi angustiada patria, / Y quien le arranque al opresor el pueblo/ Que empieza a destrozar entre sus garras!...”, exclama Abdala en la escena dos de este poema dramático, obra que es una anticipación de lo que sería la propia existencia del apóstol cubano.
Como Abdala, Martí se debate entre dos grandes amores, el de la Patria y el de la Madre, que teme por los peligros que afronta en la lucha y al final vence su deber. El héroe nubio dijo antes de partir al combate “Mi madre llora... Nubia me reclama.../Hijo soy... nací nubio... Ya no dudo, /Adiós! Yo marcho a defender mi patria.
Confinado injustamente en el presidio, Martí le envió un retrato a su progenitora en el que aparece de pie, con grilletes, en cuya dedicatorio escribió “Mírame madre y por tu amor no llores,/ Si esclavo de mi edad y mis doctrinas/ Tu mártir corazón llené de espinas, /Piensa que nacen entre espinas flores.
En el poema se apenaba de Doña Leonor, la madre, le expresaba su decisión de cumplir con el deber más sagrado aunque tuviera que guardar prisión, al tiempo que le pedía que apreciara mejor lo hermoso de la vida, las rosas, y no los escollos y los peligros, las espinas.
Ya al ver cuando era niño a un esclavo muerto en el monte, Martí había hecho el juramento de lavar con su vida el crimen y de esa manera trazó su destino siempre del lado de los oprimidos. Instintivamente supo entonces dónde estaba su deber y la manera mejor de servirle a la Patria, como hizo Abdala.
Han transcurrido 140 años de la publicación de la obra que enaltece al guerrero nubio, escrita por José Martí en la adolescencia, cuando aún resonaban los clamores del levantamiento armado del 10 de Octubre de 1868, inicio de la Guerra de los Diez Años.
miércoles, 21 de enero de 2009
Inaugurarán busto de José Martí en Montpellier, Francia.
Prensa Latina
París, 21 ene (PL) Montpellier se convertirá el próximo 28 de enero en la primera ciudad de Francia en acoger una escultura del Héroe Nacional de Cuba, José Martí, en un acto solemne para celebrar el aniversario 156 de su natalicio.
Obra del prestigioso escultor Alberto Lezcay, la efigie del apóstol de la independencia cubana será colocada en el boulevard Louis Blanc, en la base de la calle de la universidad de esa urbe del sur del país.
Libros y fotos serán expuestos en la Maison de Relations de Montpellier, donde el consejero cultural de la embajada de Cuba en Francia, Elio Fidel López, ofrecerá una conferencia sobre la vida de Martí.
La Alcaldía de la ciudad, la Asociación de Amistad Montpellier Cuba-Solidarité y la propia misión diplomática de la Isla tendrán a su cargo la realización de la jornada.
Lezcay es presidente de la Fundación Caguayo de Santiago de Cuba y en su impronta hay un marcado sello de la historia de la mayor de las Antillas.
Se cuentan entre sus trabajos la figura ecuestre de Antonio Maceo, en Santiago de Cuba; el Monumento al Espíritu Guerrero, en Puerto Cabello, Venezuela; y Monumento al Cimarrón, en El Cobre.
Además, destacan la obra de Ernesto Che Guevara emplazada en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Ciudad de La Habana, y el monumento a Rosa La Bayamesa.
jf/ft
PL-62
viernes, 9 de enero de 2009
La Edad de Oro, empresa editorial martiana.
Cañasanta.com
Por Yosbany Vidal García
José Martí llegó a la edición muy tempranamente, en vínculos, sobre todo, con sus empresas de carácter periodístico (revistas y diarios). Por esa misma vía, su labor editorial se relacionó con sus caros objetivos de desarrollo cultural para los pueblos latinoamericanos.
La revista La Edad de Oro (publicación mensual de recreo e instrucción dedicada a los niños de América, en la cual se potencia el didactismo y se hace evidente la capacidad para materializar su «tentativa de editor») se edita en una época en la que lo usual y cotidiano respecto a publicaciones infantiles carecía, de cierta forma, de un objeto editorial de mayor envergadura; por ello, en función de su objetivo revolucionario, vinculado a empeños de carácter intelectual, también concibe la educación cultural del niño. Su actividad editorial constituía un arma en función de dicho propósito.
En el ámbito vital de José Martí se produjo más de una fundación editorial; pero no existirá en toda su trayectoria una labor en tal sentido más orgánica ni más trascendente para las letras hispanas que la revista La Edad de Oro. Como parte de su fundación, resulta necesario acercarse al texto martiano con el cual se le dio promoción desde antes de que sus cuatro números fueran una realidad palpable. Texto en el que se revelan casi todos los puntos clave de la concepción y proyecto de la revista, y que constituye todo un manifiesto de tipo editorial. Por tal motivo, merece un despiece y comentario particular párrafo por párrafo.
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Convocan al IV Coloquio Internacional “José Martí y las letras hispánicas”
04 de enero de 2009 09:04:30
Radio Nuevitas
La Habana.- El Centro de Estudios Martianos convoca al IV Coloquio Internacional "José Martí y las letras Hispánicas" a celebrarse entre los días 13 al 15 de mayo del 2009.
Edición que rinde homenaje al 120 aniversario de la publicación de La Edad de Oro, “Madre América”, al bicentenario del natalicio de Edgar Allan Poe —escritor reverenciado por Martí— y al 170 aniversario de la muerte de José María Heredia.
Bajo la divisa martiana “Con pueblos nuevos, ley es esencial que una literatura nueva surja”, en el universo actual de los estudios literarios, es nuestro propósito intercambiar nuevos conocimientos sobre el carácter fundacional y renovador de la escritura martiana, y su innegable pertenencia al canon en lengua española, así como a analizar la huella en su obra de las más disímiles literaturas, autores y tradiciones. La relectura del legado martiano se dirigirá a aquellos aspectos menos explorados de su proyecto desde los enfoques más contemporáneos.
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jueves, 4 de diciembre de 2008
El Padre De las Casas en la percepción de José Martí.
Revista Cañasanta.com
Por M.S.c. José Alberto Chang Ramírez
jueves, 04 de diciembre de 2008
Una de las personalidades españolas que más admiran y respetan los cubanos es el Fraile español Bartolomé de las Casas. La defensa realizada a los aborígenes americanos, en un escenario adverso de conquista y colonización avaladas por la necesidad de la ampliación de las fronteras nacionales de la llamada acumulación originaria del capital, es meritoria, principalmente para todos aquellos que sienten en sí toda ofensa y maltrato a la dignidad humana.
El texto "El Padre Las Casas" fue publicado por José Martí en el tercer número de La Edad de Oro (Nueva York, 1889). Esta revista fue para Martí de gran significación, en ella había cifrado sus anhelos como medio de formación del niño americano, una manera de preparar a la nueva generación de las tierras americanas para el futuro no lejano que avizoraba. Su desvelo por la primera etapa de la vida humana se convierte a través de la revista en la presentación de un universo considerable alejado de tradiciones, del que se consideraba adecuado a la imaginación infantil.
Para leer todo el artículo, hacer clic [aquí]
martes, 25 de noviembre de 2008
Conferencia: José Martí en Isla Mujeres.
Martes, 25 de Noviembre de 2008 04:06
Por Esto.net
Hoy martes, a las 7 p.m., en el Salón de Consejo Universitario de la UADY, se realizará la sesión mensual de la Cátedra Extraordinaria Nuestra América de la Facultad de Ciencias Antropológicas, fundada en el año de 1992, y que en su presente ciclo 2008-2009 ha sesionado cada treinta días, con la participación de conferencistas procedentes de Colombia, Cuba, México, Costa Rica y los Estados Unidos.
En esta ocasión el Dr. Onésimo Julián Moreira Seijos, especialista en cuestiones del Caribe, quien es investigador de la Universidad de Quintana Roo, dictará la Conferencia Magistral: José Martí en Isla Mujeres.
Este tema, es sin duda, un aspecto fundamental del acercamiento del prócer cubano a la cultura maya, ya que su estancia en dicha isla ocurrió inmediatamente después de la visita que efectuó a Mérida, donde contempló la efigie de Chacmool que le fue expropiada a Agustus Le Plongeon y cuya exhibición en una calle de la capital yucateca inició el 10 de marzo de 1877, que fue el mismo día en que arribó a esta ciudad el Apóstol cubano. Meses después de su estadía en Isla Mujeres se asentará en la ciudad de Guatemala, donde José Martí completará su visión del mundo maya, plasmada en varios de sus textos e incluida en el ensayo cenital Nuestra América que publicara el 30 de enero de 1891 el periódico mexicano El Partido Liberal.
La entrada a esta actividad académica es libre, y se anticipa que en ella se darán a conocer algunas actividades del Proyecto Internacional José Martí de la UNESCO, al que pertenece esta Cátedra, y que tendrán verificativo durante el mes de enero 2009 y que presidirá el Dr. Pierre Sané, Subdirector General de la UNESCO para el Sector de Ciencias Sociales y Humanas.
lunes, 24 de noviembre de 2008
Rafael María de Mendive: el maestro de Martí.
Radio Artemisa Digital
Por Rommell González Cabrera (24/11/08 10:00 a.m. hora local)
Email: rdigital@cmad.icrt.cu
El pedagogo Rafael María de Mendive nació el 24 de octubre de 1821 y murió el 24 de noviembre de 1886. Huérfano, su hermano mayor Pablo, se hizo cargo de su educación y le enseñó Literatura Española, Inglés y Francés.
En 1851 sus versos fueron incluidos en la antología “Poetas españoles y americanos del siglo diecinueve”. Después de visitar Italia regresó a Cuba en 1852. Cuatro años después ingresa en la Sociedad Económica de Amigos del País y colabora con diferentes publicaciones entre las que se encuentran Guirnalda Cubana, Revista Habanera, Álbum de lo Bueno y lo Bello, el Correo de la Tarde y el Diario de La Habana.
Rafael María de Mendive fue, durante sus años de profesor, protector y maestro de José Martí. Su casa era centro de reuniones literarias y fervor patriótico. En 1864 ocupa la dirección de la Escuela Superior Municipal de Varones, y más tarde funda el colegio San Pablo, instalado en su propia casa, en Prado 88, la cual constituyó, para todos sus discípulos, un seminario cívico donde encuentran calor de hogar.
Martí se forma en las manos de Mendive. Los conceptos fundamentales de la prédica martiana: amor a la libertad, decoro, dignidad, prestigio, justicia, preocupación por los humildes, pureza de pensamiento, eran virtudes atesoradas por Mendive, las cuales supo transmitir a su discípulo.
Sobre él escribe Martí en carta a Enrique Trujillo: "Y ¿cómo quiere que en algunas líneas diga todo lo bueno y nuevo que pudiera yo decir de aquel enamorado de la belleza, que la quería en las letras como en las cosas de la vida, y no escribió jamás sino sobre verdades de su corazón o sobre penas de la Patria?..."
El magisterio de Mendive va desde 1864 a 1869. En esta última fecha, como resultado de los tumultuosos sucesos del Teatro Villanueva, donde se escucharon vivas a Cuba y a Carlos Manuel de Céspedes, durante la representación de la obra "El perro huevero", Rafael María de Mendive fue detenido y remitido a prisión en el Castillo del Príncipe donde estuvo cinco meses hasta que embarcó para España, a cumplir la condena de destierro que le impuso un Consejo de Guerra.
Mendive es coautor de “Cuatro laúdes”, junto con Ramón Zambrana, José Gonzalo Roldán y Felipe López de Briñas. En colaboración con José de Jesús García publicó su antología “América poética”. Prologó, además, la segunda edición de las “Poesías de Fornaris”. Fue traductor, dejó dramas inéditos y utilizó los seudónimos Tristán del Páramo, La Caridad y Armand Flevié.
domingo, 23 de noviembre de 2008
El hijo de Martí.
En los escritos del Maestro pueden rastrearse las claves que hicieron entrañable su relación con José Francisco Martí Zayas-Bazán, de cuyo natalicio se cumplen hoy 130 años.
Por: Paula María Luzón Pi*
Correo: digital@jrebelde.cip.cu
22 de noviembre de 2008 00:58:23 GMT
Prólogo del Ismaelillo
«Hijo:
Espantado de todo me refugio en ti.
Tengo fe en el mejoramiento humano, en la vida futura, en la utilidad de la virtud y en ti.
Si alguien te dice que estas páginas se parecen a otras páginas, diles que te amo demasiado para profanarte así. Tal como aquí te pinto, tal te han visto mis ojos. Con esos arreos de gala te me has aparecido. Cuando he cesado de verte en una forma, he cesado de pintarte. Esos riachuelos han pasado por mi corazón.
¡Lleguen al tuyo!»...
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viernes, 21 de noviembre de 2008
Un nuevo número de la Edad de Oro será publicado en el 2009.
19 de Noviembre de 2008, 11:45 a.m.
Radio Rebelde.com
Dailyn Ruano Martínez
Periodista de Rebelde
LA HABANA, CUBA.- A 120 años de la primera publicación de La Edad de Oro escrita por José Martí para los niños y las niñas de América, el quinto número de esta revista saldrá a la luz con los mejores trabajos elaborados por la ingeniosidad e iniciativas propias de los escolares desde los siete hasta los dieciocho años.
Según expresa la convocatoria del concurso anunciada con anterioridad en los colectivos pioneriles cubanos, “los resultados permitirán darle continuidad al proyecto del más universal de los cubanos”.
El plazo de admisión vence en diciembre próximo según reitera la Jefa del equipo metodológico de la Organización de Pioneros José Martí (OPJM), Nora Fernández.
“Hemos convocado a los niños, niñas y adolescentes cubanos y latinoamericanos a que escriban, a que continúen la obra que comenzó Martí y que al concluir el último número de la revista él le anunciaba a los niños que cada 6 meses se iba a hacer una competencia y los mejores trabajos se iban a premiar.”
La funcionaria de la OPJM informó que se han recibido numerosos trabajos de las diferentes provincias y en las próximas semanas tendrá lugar el proceso de discriminación y selección de los mejores trabajos.
En la primera página del número inicial de la Edad de Oro, publicación mensual de recreo e instrucción dedicada a los niños de América, el Héroe Nacional de Cuba destacaba:
“La Edad de Oro va a tener cada seis meses una competencia y el niño que mande el trabajo mejor, que se conozca de veras que es suyo recibirá un buen premio de libros, y diez ejemplares del número de la edad de Oro en que se publique su composición, que será sobre cosas de su edad, para que puedan escribirla bien, porque para escribir bien de una cosa, hay que saber de ella mucho.”
El certamen lo coauspician la Cátedra Latinoamericana “José Martí y la educación” del Instituto Pedagógico Latinoamericano y Caribeño, la Asociación de Pedagogos, Capítulo Cuba de la Asociación de Educadores de Latinoamérica y el Caribe, el Centro de Estudios Martianos y la Organización de Pioneros José Martí.
El quinto número, la edición trunca de La Edad de Oro hará realidad el sueño de José Martí cuando en el 2009 salga a la palestra pública, con las más selectas creaciones de los niños y las niñas de América.
martes, 4 de noviembre de 2008
Amor martiano por la medicina.
3 de noviembre del 2008
Miralys Sánchez Pupo
Colaboradora de Rebelde
3 de Noviembre de 2008, 12:05 p.m.
LA HABANA, CUBA.- La naturaleza del Caribe acompañó a José Martí en su espacio como combatiente. Esas impresiones aparecieron con su sensibilidad en las páginas de su Diario de Campaña. Las observaciones sobre heridos y su curación, las plantas medicinales en el medio del exuberante espacio que protegió a los combatientes y la efectividad de ellas en el acto de la cura de una zona del cuerpo infectada son también páginas memorables de su humanismo.
La primera acotación sobre el tema la hizo Martí el 14 de abril de 1895 sobre los conocimientos de los campesinos como parte de una cultura popular. Podemos leer en ellas “de cada vuelta, trae alga, más que café, culantro de Castilla, para que cuando tengan dolor de estómago por esos caminos, masquen un grano y tomen agua encima”
Mientras el día 20 aseguró “En un grupo hablan de los remedios de la nube en los ojos: agua de sal-lecha del ítamo, que le volvió la vista a un gallo-la hoja de espinuda de la romerilla bien majada-una gota de sangre del primero que vio la nube”.
Y en una conversación interminable con las hojas de su diario continuó “Luego hablan de los remedios para las úlceras. Veinticuatro horas después dejó la constancia siguiente “Vi hoy la yaguama, la hoja fénica, que estanca la sangre, y con su mera sombra beneficia al herido: machuque bien las hojas, y métalas en la herida, que la sangre se seca.”
José Martí en sus días de campaña en la guerra de 1895 fue el médico más lleno de ternura ante los que tuvo cerca en las memorables jornadas. Su diario conoció de esas preocupaciones cuando aseguró “ahora hurgo el jolongo, y saco de él medicina para los heridos”.
En carta a Carmen Mantilla y sus hijos aseguró “Y han de saber que me han salido habilidades nuevas, y que a cada momento alzo la pluma, o dejo el taburete. Y corte de palma en que escribo, para adivinarle a un doliente la maluquera.” Y agregó: “Se me han juntado en el bagaje más remedios que ropa, y no para mí, que no estuve más sano que nunca… Y ello es que tengo acierto, y ya me he ganado mi poca reputación, sin más que saber cómo está hecho el cuerpo humano, y haber traído conmigo el milagro del yodo, y el cariño, que es otro milagro.”
El mensaje de amor se sintetizó en la certeza “Tenemos nobles médicos. El médico sale andando con majestad, como un rey primitivo que se entra en la selva. No hay mayor majestad que un rey de oficio”.
José Martí en nuevos libros.
Mañana se presentan los libros “La huella imborrable. Las dos visitas de José Martí a Costa Rica” y “Martí a flor de labios”
La Republica.net
Carolina Barrantes
cbarrantes@larepublica.net
La vida del poeta, político y filósofo José Martí da origen a dos nuevas publicaciones de la Editorial de la Universidad Estatal a Distancia (EUNED).
Se trata de “La huella imborrable. Las dos visitas de José Martí a Costa Rica” y “Martí a flor de labios”, de los escritores Armando Vargas y Froilán Escobar, respectivamente.
La Universidad presentará las dos publicaciones mañana en la sede en San Pedro a las 7 p.m.
El primer texto describe las dos visitas que realizó el líder del Partido Revolucionario Cubano a suelo nacional entre 1893 y 1894.
El segundo recopila trabajos periodísticos como entrevistas y conversaciones con el político.
Martí también fue conocido por su faceta como escritor, ya que impulsó el modernismo iberoamericano.
Confirme su asistencia a los teléfonos 2527-2440, 2527-2638, o al correo ppereira@uned.ac.cr.
domingo, 2 de noviembre de 2008
Libro recoge testimonios de quienes acompañaron a Martí.
1 de noviembre del 2008
Nacion.com
Camila Schumacher. | cschumacher@nacion.com
El 11 de abril de 1895, José Martí desembarcó en las Playitas de Cajobabo, al oriente de Cuba, país que soñaba liberar. Treinta y ocho días después lo encontró la muerte. En el camino, no faltó quien estuviera dispuesto a tenderle una mano franca al líder cubano.
Algunos de los “amigos” que Martí supo hacer durante el viaje tenían menos de diez años. Y es que según cuentan, Martí solía hablar con los niños como lo hacen los grandes: aprendiendo de ellos.
Por eso, los pequeños quedaron embelesados con las palabras del independentista. Tanto que, 78 años después, eran capaces de repetirlas ante quien quisiera oírlas.
Fue entonces cuando el periodista Froilán Escobar tocó sus puertas. Hacía un reportaje sobre la última ruta martiana para una revista y, guiándose con el Diario de campaña, de Martí buscaba, sin muchas esperanzas, alguna persona que lo hubiera conocido.
Encontró siete ancianos, testigos de la historia; conversó con ellos tanto como pudo y con sus testimonios hiló el libro Martí a flor de labios que el próximo miércoles se presentará en la Universidad Estatal a Distancia (UNED).
“Era increíble: todavía aquellos hombres y mujeres que podían dar testimonio vivo de Martí seguían en el mismo lugar donde lo conocieron, donde de niños les enseñó a mirar con orgullo todo lo que hasta entonces habían mirado sin verlo”, comentó Escobar, maravillado, 30 años después de haber hecho las entrevistas.
Memoria intacta. Salustiano Leyva, vivió en Cajobabo toda la vida. La madrugada en que Martí y sus cinco expedicionarios tocaron la puerta de su casa tenía apenas 11 años, pero el asombro de ver a su madre recibirlos (eufórica al saber que venían a luchar por Cuba) y encaminarlos por el reseco cauce del río Tacre para que escaparan de la vigilancia española, lo acompañó hasta la vejez.
El mismo recuerdo indeleble dejó el héroe en cada uno de los viejitos de pobreza irradiante que protagonizan el libro: Paulina Rodríguez, que le sirvió café a los 11 años; Francisco Pineda, quien a los ocho lo llevó a ver los pájaros y lo espió mientras escribía su Diario de campaña ; Alfredo Thaureaux, adolescente, cafetalero en ciernes, cuyos padres habían conocido a Antonio Maceo en Costa Rica y conversaron con Martí en francés.
Igual de tiernos, pero menos inocentes, son los relatos de Mariana Pérez Moreira y Carlos Martínez. Ella, a los ocho años, fue testigo del último y fugaz enamoramiento de Martí mientras que él, a los 16, fue parte de la tropa en el combate de Arroyo Hondo.
El final del libro, como el de la vida de Martí, resulta desgarrador. Las palabras con que a los 86 años Antonio Pacheco contó sus vivencias del 19 de mayo de 1895 enternecen y estremecen a la vez: “Si yo llego a tener 15 años ese día, no lo matan porque yo cojo y lo meto en el monte, y pasa el fuego y se van los españoles y él se queda vivo”, cuenta, inconsolable el que a los ocho años y escondido entre la maleza presenció el asesinato del héroe de la lucha de emancipación de Cuba.
“En el momento de la entrevista, ya a muchos de estos viejitos les faltaban los dientes y casi todos estaban en el crepúsculo de sus ojos, pero a pesar de esa neblina de los años seguían viendo a Martí claramente y conservaban intacto el orgullo de haberlo conocido”, comentó el periodista Escobar, quien con esta crónica periodística ganó el Premio Nacional de la Crítica en Cuba.
miércoles, 22 de octubre de 2008
Martí y sus referencias a la palma real.
10 de Agosto, 2008
Cubarte
Por: Rolando Álvarez Estévez
Sin lugar a dudas, la diversidad, riqueza y vigencia del ideario de nuestro José Martí resulta inconmensurable. Fue él quien supo alertarnos, tempranamente, de las acechanzas y peligros expansionistas del gigante de las Siete Leguas, del imperialismo norteamericano.
Su inteligencia y temas abordados por él fueron infinitos. Pensamos que nada escapó la concepción y visión universal que del mundo tenía Martí, en el tiempo que le correspondió vivir. Habría que preguntarse entonces de qué no escribió, o dejó de escribir.
Por ejemplo, sus menciones a algunos aspectos de la naturaleza y la relación de ésta con la formación patriótica de quienes debían integrarse a la guerra independentista contra el colonialismo español, no fueron muchas pero algunas de ellas tan profundas como aleccionadoras. Para Martí, la palma real siempre fue sinónimo de virilidad, de presencia necesaria no tan solo en el paisaje cubano sino en el contexto de la guerra que él se dedicó a preparar, con constancia y total sacrificio, o simplemente, para identificar a la tierra que lo había visto nacer.
Cuando en la emigración Martí perseguía alcanzar su objetivo estratégico, o sea, la unión de todos los revolucionarios, tuvo presente en su verbo o en sus escritos, a la palma real, como un símbolo vibrante, capaz de simbolizar la fuerza que debía alcanzar la revolución. En los momentos de mayor incertidumbre y cuando de agilizar el estallido revolucionario en Cuba, Martí expresó en su discurso en el Hardman Hall, Nueva York, el 30 de noviembre de 1889: " Si entre los cubanos vivos no hay tropa bastante para el honor, ¿qué hacen en la playa los caracoles, que no llaman a la guerra a los indios muertos. ¿qué hacen las palmas, que gimen estériles, en vez de mandar? ... "
En situaciones coyunturales tampoco perdió tiempo en comparar la grandeza de las palmas con hombres comprobados en la lucha, con suficientes méritos y prestigio obtenidos en los campos de la guerra. Así, al referirse a Carlos Roloff, polaco de nacimiento, veterano de la Guerra Grande y con las estrellas de Mayor General del Ejército Libertador, Martí lo definió como "persona que tiene ganada la palma alta sobre su sepultura".
En su viaje hacia los campos de la guerra liberadora de Cuba, Martí anota en su diario cuanto de intensidad y admiración vivió en el territorio de República Dominicana. Así, en su paso desde Santiago de los Caballeros a la Vega, y con verbo poético, nos dice: "Y admiré, en el batey, con amor de hijo, la calma elocuente de la noche encendida, y un grupo de palmeras como acostada un en la otra, y las estrellas, que brillaban sobre sus penachos".
Y es que la palma real, tan majestuosa como impresionante por su belleza y vitalidad, que llega a retar, de manera victoriosa a los más violentos huracanes, es el más bello símbolo de nuestra naturaleza tropical.
Al igual que Martí las generaciones posteriores siempre han llegado a identificar la palma real con nuestra identidad nacional. Entre montañas y como símbolo de patriotismo, las palmas aparecen en el escudo nacional de nuestra república.
Fidel, el continuador ejemplar de nuestro Martí, jefe de la generación de su centenario, quien lo declaró autor intelectual de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, respectivamente, definiría a la Revolución que triunfó el lro. de Enero de 1959, de "tan cubana como sus palmas".
En los conceptos de identidad y cubanía, presente en las raíces de nuestra nacionalidad, también está presente la palma real, como reina del paisaje de la campiña cubana.
Fuente: CUBARTE