miércoles, 23 de septiembre de 2009

1879: la segunda deportación de Martí.

Solvision

Triste devino para José Martí aquel 25 de septiembre de 1879, pues ese día hace 130 años salió deportado hacia España.

Al puerto habanero acudieron a despedirlo más de 50 amigos y tiempo después se referiría al hecho de la siguiente forma:

"La Habana llenó la cárcel del cubano previsor, le enseñó toda su alma valiente, le ofreció su bolsa rica, que el preso no quiso aceptar, rompió las copas en silencio que el preso no quiso aceptar".

Por segunda ocasión salía el Apóstol de su amada Patria (la primera deportación fue en 1871), ahora en condición de presidiario. Los hechos que condujeron a tal desenlace fueron el resultado de una sucesión de acontecimientos.

Las autoridades españolas ya estaban sobre aviso del peligro que representaba Martí. Sus presentaciones públicas lo situaban, al decir del general español Ramón Blanco y Erenas, como un "loco peligroso".

Su primera alocución ante un numeroso público en Cuba aconteció en el Liceo de Guanabacoa, en el Salón de Juntas de dicho lugar, como parte de las honras fúnebres que se rendían al destacado intelectual Alfredo Torroella.

Conducido allí a instancias del abogado Nicolás de Azcárate, el Maestro habló con encendido verbo de la situación por la que atravesaba el territorio cubano y, para asombro de muchos, emplea la palabra Patria al hablar de su amada tierra, en momentos en que todo el mundo empleaba los términos de Isla o país.

Sus pronunciamientos ponían en evidencia el radical pensamiento independentista de aquel hombre que con el tiempo sacrificaría todo, hasta su propia vida, en aras de la libertad.

Por esa fecha laboraba de ayudante en el bufete de Viondi, a donde con frecuencia acudía su gran amigo, Juan Gualberto Gómez. Allí conversaban, trazaban planes y conspiraban en la preparación de un próximo alzamiento. El propio Viondi les había cedido un cuarto en la parte trasera del despacho a fin de que pudiesen desarrollar sus reuniones tranquilamente.

Martí ya por entonces era uno de los líderes principales de la conspiración en La Habana. Lo habían destacado mucho sus palabras en recuerdo de Torroella, así como las pronunciadas en honor del destacado violinista Rafael Díaz Albertini y las dichas en el banquete a Manuel Márquez Sterling.

La conspiración avanzaba y cada vez era más inminente el reinicio de la lucha, aunque las autoridades peninsulares estaban sobre aviso y tomaban todas las previsiones posibles para evitar un nuevo estallido insurreccional.

En Oriente fueron expulsadas algunas de las personas más comprometidas con los preparativos y en La Habana el recelo y la vigilancia oficial se duplicaban, haciendo más complicados los preparativos.

Llega el mes de agosto, los acontecimientos son indetenibles. En Santiago se alzan José Maceo, Guillermo Moncada, Quintín Banderas y muchos hombres más. Para España es preciso evitar a toda costa que los hechos se repitan en otras partes de la ínsula.

El 17 de septiembre es detenido José Martí mientras almorzaba junto a su esposa y en compañía de Juan Gualberto Gómez. Gracias a la rapidez de este último y otros revolucionarios, algunos papeles comprometedores no llegan a manos de las autoridades. Pero otros hechos incriminan al Apóstol, quien hace ya mucho tiempo resulta peligroso para el dominio colonial.

Finalmente lo deportan a la Península y embarca hacia ese destino a bordo del buque Alfonso XII.

Antes de partir ha dejado bien claro al general Blanco la estirpe de su clase, pues ante la propuesta de este de excluirlo del proceso a cambio de declarar a la prensa su adhesión a España, contestó: "Digan ustedes al general que Martí no es de raza vendible".

jueves, 17 de septiembre de 2009

De la historia: José Martí, la Guerra Chiquita y la deportación.

Solvision
Jueves, 17 de Septiembre de 2009 00:57
Agustín Pérez

Concluida la Guerra de los Diez Años, José Martí regresa a Cuba y de inmediato comienza a participar en las actividades conspirativas que dirigía desde lo Estados Unidos el Mayor General Calixto García, y que conducirían a la Guerra Chiquita. En el bufete de Nicolás Azcárate conoce a Juan Gualberto Gómez, quien de inmediato se incorpora a las labores independentistas. Ambos fueron detectados y deportados fuera de la Isla 17 de septiembre de 1879.

Una vez en los Estados Unidos, Martí continúa sus labores independentistas y sustituir a Calixto García en la emigración le permitió adquirir tremenda experiencia, que fue decisiva 15 años después, cuando fue el máximo organizador de la Guerra Necesaria.

A pesar de que se percató que el nuevo movimiento independentista tenía serias fisuras que impedían una mayor incorporación de combatientes de la Guerra de los Diez Años, entre ellos el más sobresaliente era el Generalísimo Máximo Gómez, Martí trabajó con dedicación y honradez y marcó su debut como dirigente del pueblo cubano.

Iniciados los enfrentamientos armados contra el Ejército español, fundamentalmente en la antigua provincia de Oriente, esta guerra se desgasta por los alzamientos no coordinados en la Isla, la falta de recursos, el agotamiento del país y las contradicciones que existieron entre sus principales jefes, Calixto García y Antonio Maceo.

Este nuevo intento revolucionario, aunque no trajo la independencia, se considera con toda razón como un gran paso de avance dentro del movimiento nacional-liberador, pues en él entrenó su futuro liderazgo José Martí.

Las fuerzas independentistas no habían aprendido a hacer una valoración adecuada sobre las condiciones objetivas y subjetivas que pueden impulsar o frenar una revolución, y mantenía gravísimos problemas de falta de unidad entre sus componentes, lo que resultó decisivo en el fracaso de la Guerra de 1868.

Años después, fue precisamente José Martí, quien concibió un programa revolucionario que tomó cuerpo en el Partido Revolucionario Cubano, proclamado el 10 de abril de 1892, y fundó el periódico Patria, a través del cual desplegó una extraordinaria labor divulgativa de los contenidos del cambio social que se pretendía. Martí supo aprovecharlos para fomentar la necesaria unidad en torno al movimiento independentista.

Al lograr establecer las nuevas bases de la actuación independentista, y dotar al movimiento de un cuerpo ideológico efectivamente radical, Martí consigue materializar el anhelo de casi veinte años de los anticolonialistas antillanos: hacer viable una nueva Revolución, cuyo comienzo, el 24 de febrero de 1895, puso muy en alto los valores organizativos y la extraordinaria labor unitaria entre los combatientes del Ejército Libertador de las diferentes regiones, de quien hoy es considerado el Apóstol de la Independencia de Cuba.

martes, 15 de septiembre de 2009

La Cruz de Caguairán, estudio forense sobre José Martí.

José Miguel Solís
Corresponsal de Radio Rebelde
jmsolis@enet.cu

Matanzas, Cuba.- La investigación, entre los más excitantes y reconfortantes placeres que ofrece la vida, pudo haber sido, uno de los tantos móviles que motivó al Doctor Ercilio Vento, matancero versado en cuestiones de la medicina legista, la historia, espeleología y otras disciplinas, el proponerse un ensayo crítico sobre la muerte del Héroe Nacional de Cuba, José Martí.

Desde la primera planta de la Oficina del Historiador, con una excelente vista de la zona más antigua de la ciudad, y situado en el lateral sur de la catedral de Matanzas, Ercilio comenta que su investigación, lista para ser entregada a imprenta e intitulada la Cruz de Caguairán, ofrece un estudio forense de los procederes a que se sometieron el cuerpo de José Martí, luego de caer en combate en Dos Ríos, el 19 de mayo de 1895.

"Sé que se trata de un tema sacro, por eso he invertido cinco años de pesquisas, en los que he consultado a los mejores especialistas del tema y aportado, con la mayor seriedad y profesionalidad, mis conocimientos como perito forense," explica Vento.

Lo novedoso de este ensayo es que se ha constatado que al cuerpo de José Martí, no se le practicó necropsia, se procedió a la identificación del cadáver y su evisceración, puesto que en el acta de defunción no hay una descripción sobre las partes de su anatomía que fueron vulneradas interiormente como para convertirse en causa de muerte.

Otro elemento, de trascendencia y que aborda la indagación es que disuelve el presunto equívoco de que un disparo escapado desde las filas mambisas pudo haber sido uno de los que hirió a Martí.

"Eso no ocurrió, no era posible", sustenta Ercilio, y refiere que "es imposible, luego de los análisis de cómo gira el cuerpo del héroe de Cuba, en su cabalgadura cuando es impactado, todo ello se sustenta con análisis del armamento de la época, de su potencia, que demuestran que este supuesto nunca ocurrió".

Las investigaciones más serias sobre la muerte de José Martí, la abordan desde una arista histórica, sin un análisis forense en profundidad, lo que sugería la necesidad de completar aún más el conocimiento sobre el tema, hacerlo desde la visión de un médico legista y así poder aportar detalles de sus lesiones, con los estudios anatómicos en los que se precisan las zonas de entrada y salida de los tres proyectiles que impactaron su cuerpo, primera ocasión que se presenta este análisis con las técnicas y enfoques más modernos.

Hay otro detalle interesante en esta investigación del doctor Ercilio Vento y es que demuestra que aunque el cadáver de José Martí se somete a la evisceración luego de 96 horas de fallecido, se habían utilizado con anterioridad técnicas de embalsamamiento muy novedosas, hasta el punto de no ser conocidas en ese tiempo y que resultaron en extremo exitosas.

La Cruz de Caguairán, investigación forense que toma el nombre a partir de la iniciativa de Máximo Gómez de colocar una cruz de madera de Caguairán en el sitio donde cayera en combate José Martí, incluye un testimonio fotográfico muy poco conocido por el lector, en el que se muestra el cadáver del Héroe Nacional cubano antes de ser trasladado al cementerio de Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba y luego de cuando llega allá.

Ahora el investigador matancero da los toques finales de otro estudio, en esta oportunidad sobre una tristemente famosa epidemia de cólera que azotó la urbe yumurina en el siglo XVIII.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

LA MODERNIDAD Y TRANSGRESIÓN LITERARIA HISPÁNICA MARTIANA, EN LOS 127 AÑOS DEL “ISMAELILLO”

Por José Antonio Gutiérrez Caballero.
JosanCaballero'Blog

Hoy 1 de agosto, pero hace 120 años, nuestro José Martí, el padre de la revista fundacional La Edad de Oro (1889), daba a conocer al riguroso público infantil de su época, el tercer número de su mensuario transgresor, por lo que, durante varios días, dedicaré JosanCaballero’s Blog, a exponer a mis lectores las necesidades creativas de su salida, como parte de un proyecto bien considerado por el Héroe Nacional Cubano, y las maravillas y especificidades de dicha publicación, tomando en consideración, inclusive, los antecedentes en su propia obra, que se hallan, especialmente, dentro de su poemario Ismaelillo (1882), cuya edición príncipe, también está cumpliendo 127 años, de haber revolucionado las letras hispánicas, con un nuevo sentido de modernidad, para el idioma castellano. Muchos más aspectos de este importante asunto pueden hallarlos en mi sección ESE NIÑO DE LA EDAD DE ORO, igual que el título homónimo, que obtuviera en 1989, el Premio Especial de Ensayo Centenario de La Edad de Oro, del Ministerio de Cultura en Cuba, y que se publicó como libro, durante 1998...

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jueves, 6 de agosto de 2009

Libro. “La Niña de Guatemala” de Soto Hall.

El Periodico - Guatemala
Por: María Elena Schlesinger / Ayer mes@itelgua.com
Guatemala, sábado 01 de agosto de 2009 - 18:43 horas
El libro, "La Niña de Guatemala", de Máximo Soto Hall (1871-1944) –obra recién editada por la Tipografía Nacional– reúne, desde una perspectiva cotidiana y familiar, una serie de vivencias e impresiones de nuestro autor sobre José Martí en su paso por Guatemala, allá por 1877 y 1878, época en que el poeta conoció a su famosa musa, María García Granados, La Niña de Guatemala.

Soto Hall frisaba los 70 años cuando escribió esta obra y es una especie de apología a la figura de Martí, a quien el autor conoció siendo chico. Como si estuviéramos ante la creación de un retrato al óleo, Soto Hall va dibujando a través de sus páginas a un Martí de inteligencia brillante, amante de las ideas y de las letras; patriota por sobre todas las cosas; a quien las chicas de sociedad de la época le rendían culto por su elocuencia y erudición.

Me gusta imaginar esta obra como la crónica de paseo del joven José Martí por nuestra ciudad capital. A su lado va nuestro apuntador, Máximo Soto Hall, el niño-joven que conoció a Martí una tarde en el corredor de su casa y se impresionó con su mirada profunda, su talante y su designio: “Tienes un futuro prominente”...

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sábado, 11 de julio de 2009

Montesinos y Martí: Una historia de solidaridad.

Radio Angulo
Por José Abreu Cardet
jabreu070451@argentina.com

(Jul. 11) Los inmigrantes canarios que por miles llegaron a Cuba prácticamente desde el inicio de la colonización conforman una figura simpática para el cubano. Gente trabajadora y honesta por regla dieron un aporte importante a la conformación de la nacionalidad cubana. Sin embargo muchos de ellos tuvieron un triste papel durante las guerras de independencia militando activamente en el integrismo.

Aunque al mismo tiempo hay diversos ejemplos de hijos de ese lejano archipiélago que se solidarizaron con nuestro pueblo en su lucha contra el colonialismo español. Algunos militaron en el Ejercito Libertador de Cuba y alcanzaron altos grados militares. Incluso José Martí recibió la solidaridad de un canario en sus días tristes en la prisión. Nos referimos al canario Joaquín Montesinos una figura casi olvidada por la historia de Cuba.

La poetisa Dulce María Loynaz lo conoció en su infancia y nos dejó su testimonio sobre aquel amigo de Cuba y de Martí. La familia de la poetisa tenía profundas raíces patrióticas. Su padre había sido general mambí y otros muchos parientes tomaron parte en la guerra por la independencia. Por lo que en aquella casa se veneraban las tradiciones independentistas. Dejemos que sea la propia Dulce María la que nos recuerde aquel canario amigo de Martí:

"Tengo otro recuerdo de un señor que visitaba mi casa y que tenía una barba larga, blanca e iba siempre vestido de alpaca negra. Cuando llegaba este señor a mi casa, tanto mi padre como mi madre lo recibían con una marcada deferencia, con un marcado respeto, y yo no me explicaba la razón. Yo no sabía que cosa tenía ese señor. Ahí está el señor Montesinos –decían- y toda la casa se ponía en movimiento."

"Después supe que ese señor que casi no hablaba era el joven isleño que le llevaba la cadena a José Martí y del que el habla en el Presidio Político en Cuba. Era uno de los personajes inolvidables de mi casa…" (1)

NOTAS

(1) Vicente González Castro, Un encuentro con Dulce Maria Loynaz, Ediciones Artex, La Habana, 1994, p 109.

GABRIELA MISTRAL Y JOSÉ MARTÍ.

Luis E. Aguilera

La sencillez, ¡cosa muy complicada! podría decirse, parodiando a Voltaire.

Este pequeño volumen y su gran prologuista lo comprueban: son los "Versos Sencillos", de José Martí, que el Ministerio de Educación de Cuba ha editado, con una conferencia sobre su autor dada por Gabriela Mistral, el 30 de octubre último, en el Instituto Hispano-Cubano de Cultura.

Sencillos, lo son ciertamente los versos; pero del choque entre la comentadora y el poeta surgen reflexiones que van directamente al más complicado de los problemas mentales y sentimentales. Tratemos de explicarlo.

José Martí tiene dos personalidades; por un lado es prócer de la Independencia y Padre de su Patria, apóstol político de irradiación continental; por el otro es un escritor insigne, dueño de los recursos del idioma y poeta coronado de fama...

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miércoles, 8 de julio de 2009

Los fotógrafos de José Martí.

Por: Luis Hernández Serrano
Correo: digital@jrebelde.cip.cu
Juventud Rebelde
8 de julio del 2009

Se conoce poco que una docena de profesionales del lente, en su mayoría de Cuba, Jamaica y Estados Unidos —pertenecientes a ocho estudios fotográficos— retrataron a José Martí en vida.

La primera foto se la tomaron con nueve años, en 1862, en tierras matanceras, y la última en vida —junto a Manuel Mantilla, hijo de Carmen Mantilla— se estima que fue tomada en Nueva York, en 1895.

Al parecer, el primer fotógrafo que le tiró una foto a Martí —un retrato, en 1862— fue E. Mestre. Ignoramos su nombre de pila, la nacionalidad y el segundo apellido. Era del estudio Real Privilegio —O’Reilly 63— Habana.

El que le siguió —porque no sabemos quién le tiró la de Martí con 16 años, en junio de 1869— perteneció al estudio S.A.Cohner, en 1870, ubicado en O’Reilly 62, Habana, sucursal de la empresa situada en Rue de Rivoli 79, París, Francia. Tampoco conocemos su nombre.

Lo fotografió asimismo, en 1875, un artista de identidad desconocida de la Valleto y Compañía, asentada en la Primera de San Francisco No. 8, en México.

En 1885, en Nueva York, la foto se la tiró W.F. Bowers, del estudio Photo Artist-340, en Fulton Street...

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domingo, 5 de julio de 2009

Estadista sin nación.

Cuba Matinal
Por Frank Cosme

La Habana, 3 de julio/ SDP/Cuba es uno de estos singulares casos y aunque se ha acusado a numerosos cubanos de excesivo nacionalismo, mesianismo y otras lindezas por el estilo, es “un hecho “que en esta pequeña isla concurren causas que producen consecuencias. Una de ellas es la cantidad de pensadores en proporción a su población.

El siglo XIX fue el más prolífero en este sentido. De los muchos cubanos extraordinarios de esta centuria, hay hechos desconocidos, también otros conocidos, de los que no se ha apreciado la enseñanza que tienen para el futuro. La vida de José Martí está llena de ambos tipos de hechos.

Actualmente Martí es el cubano más promocionado y el más conocido en el mundo. Tal vez el factor que más publicidad le ha dado fue su preocupación no solo por Cuba sino por la América Latina liberada de la tutela de España. Martí, hombre de brújula firme y vista lejana, vio como cada una de estas hermanas Repúblicas caían en la oscuridad de las dictaduras...

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jueves, 2 de julio de 2009

La Edad de Oro. Para toda la vida.

Diario Granma
Raquel Marrero Yanes

¿Cómo olvidar que dormíamos con los cuentos bajo nuestra almohada? ¿Cómo no recordar a aquellos de La Edad de Oro? Tres Héroes, Meñique, Los dos Príncipes, Nené Traviesa, El Camarón Encantado, La Muñeca Negra... ¡Y qué decir de Los Zapaticos de Rosa! Son legados que recibimos desde pequeños y nos sirven para toda la vida.

José Martí escribió esos cuentos, poemas, versos y artículos en La Edad de Oro, revista mensual de 32 páginas, de recreo e instrucción, publicada en Nueva York hace ahora 120 años. Entre julio y octubre de 1889 salieron los únicos cuatro números, que quedarían para la posteridad.

"Para los niños es este periódico, y para las niñas, por supuesto", dice Martí, y agrega: "Para eso se publica La Edad de Oro: para que los niños americanos sepan cómo se vivía antes, y se vive hoy [...]. Así queremos que los niños de América sean: hombres que digan lo que piensan, y lo digan bien: hombres elocuentes y sinceros".

El Maestro se entregó con amor a esa obra —prominente en las letras cubanas e hispanoamericanas—, y logró un mensaje universal. Inculcó en ella también su recio ideario anticolonialista, el amor por la patria latinoamericana, la devoción por la justicia, la verdad y la belleza.

En 1905, diez años después de que Martí cayera peleando en Dos Ríos, Gonzalo de Quesada —alumno suyo— reunió los cuatro números de la revista y con ellos editó La Edad de Oro, volumen que cautiva a cualquier edad, con un lenguaje claro y lecturas de interés que regocijan, estimulan, enseñan y cuentan lo pasado y lo contemporáneo, y lo que debemos hacer para construir el futuro.

El mejor amigo de las presentes y futuras generaciones continúa siendo La Edad de Oro, que es lectura obligada para todos los cubanos.

sábado, 27 de junio de 2009

Ese padre que fue José Martí.

Madeleine Sautié Rodríguez
Granma, viernes, 19 de junio de 2009
Periódico "Girón"

Aunque las páginas de Ismaelillo no se parezcan a otras páginas porque fueron escritas con sagrado amor paternal, no fueron esas las únicas que sobre la materia nos legó en su curso por la vida ese padre que fue el hombre de La Edad de Oro.

Es lógico: Pensar en Martí padre nos remite anafóricamente a su hijo, José Francisco, con quien pudo compartir apenas un escasísimo tiempo. Su visión austera con respecto al lugar que debía ocupar un hombre ante el cumplimiento del deber, en primer orden con su patria, lo conduce, siendo el niño muy pequeño aún, a España: le ha sobrevenido, en septiembre de 1879, el segundo destierro, por conspirar en La Habana contra la metrópoli española que mantenía colonizado a su país.

Carmen Zayas-Bazán, la esposa, ha regresado a vivir con su padre a Camagüey. Y aunque meses después se encontrará con su marido y el pequeño en Nueva York, esta felicidad no logra cuajar a pesar de que el esposo lo pretendiera. "Qué no haré yo por que tengan ella y mi pequeñuelo cuanto les sea necesario". Las vicisitudes del exilio reinan por ese tiempo, y Carmen parte con su hijo a cuestas a su casa, para poner al niño a salvo de la pobreza y al padre en penumbras ante el desarraigo que significa separarse de él. Martí no logra apartar de su pensamiento la imagen poderosa del hijo ausente.

No se conforma la esposa y en diciembre del 82 llega otra vez a Nueva York. El padre, feliz por la presencia de José Francisco, confía en una posible reconciliación, pero la relación ya sufre profundas grietas: intereses distintos, convicciones antagónicas, incomprensiones de ambos caracteres voluntariosos frustran la posibilidad de dicha duradera. En septiembre del 91 Carmen regresa nuevamente a vivir con su padre, el abogado Francisco Zayas-Bazán, fiel servidor de la metrópoli española...

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lunes, 4 de mayo de 2009

Montecristi, Martí y sus valientes.

Opinión del invitado especial. La salida hacia Cuba junto a Máximo Gómez, en abril de 1895.

Diario F-27 Digital
Por José Antonio Núñez Fernández

El Apóstol José Martí redactó en la casa de Máximo donde Gómez estaba hospedado, "La Carta de Montecristi", que representa El Acta de Independencia de Cuba.

Es el mes de abril de 1895 y ya está preparada la salida de Montecristi hacia Playita de Cojobal en Cuba, que era una de las últimas colonias de España. Para los gastos del viaje Lilís aportó el dinero. Lilís decía: "España es mi esposa, pero Cuba es mi novia". Martí va a partir hacia su patria, con la que él llamaba "su mano de valientes". Tres dedos eran cubanos: Francisco (Paquito) Borrero, Ángel Salas y César Guerra. Los otros dedos eran dominicanos: Máximo Gómez y Marcos del Rosario.

La partida se realiza a bordo de la goleta del capitán Bastián. Bastián el capitán de goleta, resulta un irresponsable, un charlatán que aparentemente puso proa hacia el oriente de Cuba; pero que en realidad enfiló hacia Cabo Haitiano, República de Haití.

Martí no se amilana, no se da por vencido. Y entabla conversaciones y negociaciones con el capitán de un barco frutero alemán. Ese barco tenía por nombre El Norstrad.

El capitán germano realmente va a cumplir con la palabra empeñada frente a los expedicionarios de la libertad. El Norstrad acerca a los expedicionarios, a una distancia prudente de las costas de la parte oriental de la isla. El cabal y honorable marinero alemán, coloca a Martí y su mano de valientes, en un espacioso bote. Los remos van a ser manejados por Máximo Gómez, que en realidad no sabía de eso. Porque era él un diestro manejador de las riendas de los caballos, ya que era él uno de los grandes jinetes del continente.

El ilustre banilejo con los remos tiene problemas y se rompe uno de los remos.
Pero por suerte y gracias a Dios, las olas del mar arrojan el bote hacia las arenas de Playita de Cojobal.

Es de noche y se adentran en las tupidas malezas de unos altos matorrales. Entonces Gómez le pidió a Marcos del Rosario el bravo negro de Mojarra, que cantara como un gallo. Del Rosario no se hizo esperar y tres o cuatro veces cantó como el macho de un gallinero. Ocurrió lo deseado por Gómez. Y claro sonó el "kikiriquí de un gallo de verdad". Eso les dio a entender al grupo que ellos se encontraban en la cercanía de una o de más de una vivienda campesina. Entraron en conversación con los campesinos del lugar.

Y lograron que se uniera a ellos el primer voluntario para la lucha por la libertad de Cuba. Ese primer voluntario tenía por nombre, el de Félix Ruenes. En esa lucha brava y por voluntad de Martí, Gómez sería el general en jefe y Antonio Maceo Grajales: El Lugarteniente. Hay que decir que en la primera guerra, que duró diez años, del 1868 al 1878 Máximo Gómez realizó prodigios de valor y se convirtió en el "Napoleón de la guerra de guerrillas".

En uno de los primeros combates murió José Martí. El Apóstol cayó de cara al sol en Dos Ríos. Gómez acongojado y padeciendo grandes angustias, pensó y tuvo razón que el mayor peligro para Cuba no era España. Sino la Yankilandia que contemplaba con los ojos de Jean Lafitte y de William Walter y solapadamente amolaba su triple fila de dientes.

domingo, 26 de abril de 2009

Artesanos matanceros reproducen anillo de José Martí.

Fundieron cien sortijas como la que usara el Apóstol hasta su muerte y que fuera forjada del hierro de un fragmento de los grilletes que soportó en prisión.

Por: texto y foto Hugo García
Correo: digital@jrebelde.cip.cu
25 de abril de 2009 00:00:51 GMT

MATANZAS.— Un grupo de artesanos matanceros han fundido cien anillos. Pero no son unas sortijas decorativas, pese a su primor, sino una recreación de la que usara José Martí hasta su muerte y que fuera forjada del hierro de un fragmento de los grilletes que soportó en prisión.

Estos aros con el nombre de Cuba a relieve serán entregados a la Sociedad Cultural José Martí, de aquí, para reconocer a niños y jóvenes que se destaquen por su amor al Maestro.

Aquel que llevaba Martí en su dedo anular de la mano izquierda fue confeccionado por su amigo Agustín de Zéndegui, a quien él mismo le entregara un eslabón del grillete que llevó en presidio, en La Habana, en 1878.

Sobre la sortija, el periodista Luis Hernández Serrano publicó en este diario hace varios años el hallazgo de los particulares del anillo de Martí, revelados por el joven profesor Regino Sánchez Landrián, museólogo especialista de la Fragua Martiana en Ciudad de La Habana.

Cuando su mamá Leonor Pérez se lo entregó en Nueva York, en 1887, Martí exclamó emocionado: «Ahora que tengo mi sortija de hierro, obras férreas he de hacer».

Aunque en varias fotos se ve la mano izquierda de Martí, solo se aprecia el anillo en el lienzo que hiciera el pintor sueco Herman Norman, en 1891; y en la instantánea donde el Apóstol aparece junto a sus amigos Fermín Valdés Domínguez y Panchito Gómez Toro, tomada en Cayo Hueso, en 1894.

«Donde la sortija llevaba la palabra Cuba no era una parte redondeada, como por error se ha hecho en su réplica actual para niños de cuarto grado que concluyen un curso martiano, sino cuadrangular», dice el trabajo del colega Hernández Serrano.

Este grupo de orfebres matanceros se dieron a la tarea de investigar, como parte del convenio de colaboración entre el club martiano Raúl Ruiz, de la Asociación de Artesanos y Artistas (ACAA), y la Sociedad Cultural José Martí, ambas de Matanzas.

Luis Octavio Hernández, presidente de la ACAA, explicó que se confeccionaron en plata y no en hierro para lograr su mayor durabilidad, teniendo en cuenta que pueden graduarse al crecerles los dedos a los niños.

La Fragua Martiana desarrolla el proyecto de los clubes patrióticos Amigos de Martí, conocido como la Sortija Cuba, en el cual se involucran niños, maestros y familiares.

Jorge Rodríguez, profesor de Orfebrería, tuvo a su cargo todo el proceso de supervisión de la calidad de los anillos.

«La búsqueda de elementos sobre el anillo original, tanto en documentos como en fotos, fue infructuosa», dice Rodríguez, mientras se refiere a la polémica de si Martí lo preferiría de hierro: «Pudimos hacerlo de hierro, cobre, bronce u otro metal más económico, pero trabajamos la plata porque es un regalo para que los niños lo conserven y les dure toda la vida».

En la donación de los 480 gramos de plata, el moldeado, fundición y pulido participaron doce artistas, quienes laboraron por espacio de tres meses en esta obra.

«Queremos convertir este obsequio para los niños en una tradición de todos los años», enfatiza Luis Octavio.

La Casa Natal del Apóstol conserva algunos objetos de cuando cayó Martí, como las espuelas de metal y cuero, el cortaplumas, que aún presenta vestigios de su sangre, y la escarapela, pequeña bandera confeccionada con canutillo, que perteneció al primer presidente de República en Armas, Carlos Manuel de Céspedes, obsequiada al Apóstol por Fernando Figueredo Socarrás, secretario personal del insigne patriota; y la leontina de oro y platino entregada como regalo al Maestro por sus alumnos de la Escuela Normal.

¿A dónde fue a parar la sortija de hierro de Martí al morir en Dos Ríos? Nadie ha podido responder. Al caer en combate el 19 de mayo de 1895 llevaba consigo muchos objetos, algunos entregados al Museo Nacional por el coronel Ximénez de Sandoval, jefe de las tropas españolas que enfrentaron a los mambises en Dos Ríos y quien los tomó del cuerpo sin vida de Martí.

El hecho de saber que la foto de Martí junto a Fermín Valdés Domínguez y Panchito Gómez Toro es la que con más fidelidad muestra los detalles de la sortija original, es una información para futuros empeños, pero a estos cien ejemplares no los demerita el tipo de metal, o si las letras de «Cuba» aparecen en un espacio rectangular u ovalado, pues laten como un símbolo para hacer obras férreas en estos tiempos.

miércoles, 22 de abril de 2009

Libros. “Entre mayas y patriotas: José Martí en Yucatán”

PorEsto.net
Por Faulo M. Sánchez Novelo

Portada del libro Entre mayas y patriotas: José Martí en YucatánEn los últimos años, Carlos E. Bojórquez Urzaiz se ha dedicado a recuperar y recrear la contribución de los emigrados cubanos a la cultura yucateca. En esa cruzada lo mueven, al menos, dos buenas razones: su herencia familiar y su pasión por José Martí.

En su libro más reciente “Entre mayas y patriotas: José Martí en Yucatán” (UADY, 2008), Bojórquez Urzaiz reúne una serie de ensayos en los que el hilo conductor es precisamente la influencia que ejercieron entre nosotros las ideas independentistas del apóstol cubano, así como sus aportaciones a la historia, la educación y el teatro, entre otros rubros en los que Martí tuvo algo que decir y dijo bien...

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martes, 21 de abril de 2009

Comienza en Guatemala foro científico sobre José Martí.

Radio Morón
Categoría: El Mundo Fuente: PL

Por sexta ocasión se efectuará desde hoy en Guatemala una conferencia científica bianual en cuyo centro está el Héroe Nacional de Cuba, José Martí. La sede de la Asociación de Periodistas de Guatemala acogerá este lunes aquí el acto de apertura del foro, el cual versa habitualmente sobre ese prócer de la independencia cubana y los desafíos del siglo XXI en Centroamérica y el Caribe.

Las sesiones en mesas de trabajo comenzarán mañana en la Universidad de San Carlos, informó a Prensa Latina el ministro consejero de la embajada de La Habana en esta capital, Eliseo Zamora.

En la primera de ellas, posesionada en la facultad de Humanidades, se expondrá al inicio Un análisis comparativo de la literatura guatemalteca del siglo XIX y la Edad de Oro.

Continuará con trabajos como Homenaje a Guatemala en la prosa de Martí; José Martí: un hombre sincero; e Ideas estéticas detrás de la poesía martiana.

La segunda mesa, en la escuela de Historia de dicho recinto, versará sobre Periodismo, migración y pensamiento político del prócer cubano.

Martí: periodista, poeta y hombre; Algunas consideraciones de las migraciones del siglo XIX en Guatemala; José Martí y los nuevos códigos: condición de las mujeres a finales del Siglo XIX son algunos de los títulos por presentar en ese lugar.

El jueves se traslada la conferencia para la Universidad Landívar, donde en la tercera mesa están previstas exposiciones como El himno nacional, identidades espejeantes; e Invención y anulación del indígena en Patria y Libertad.

Periodismo, sensibilidad moderna y nueva autoridad literaria. El caso del periódico La Unión (1889-1890) de El Salvador será otro de los temas, éste a cargo del académico salvadoreño Ricardo Roque-Baldovinos, de la Universidad Centroamericana en su país.

En el Instituto Italiano para la Cultura será presentado el libro 130 años de Martí en Guatemala, con las memorias del anterior foro científico, lo cual dará paso a la clausura de esta sexta edición.

sábado, 18 de abril de 2009

Revela periodista que José Martí estuvo en Honduras.

SDP Noticias.com
Por Miriam Mercado. Corresponsal

Tegucigalpa, 18 Abr (Notimex).- El prócer de la independencia cubana, José Martí, estuvo en Honduras en lo que es ahora la localidad de San Marcos, departamento de Ocotepeque, fronterizo con Guatemala, afirmó el historiador y periodista cubano Froilán González.

El historiador, quien en días pasados estuvo en este país centroamericano como parte de una investigación sobre Julio Antonio Mella (fundador del Partido Comunista Cubano), descubrió que también Martí estuvo en Honduras en 1878.

El prócer cubano llegó procedente de Guatemala a la hacienda "La Herradura" en San Marcos, propiedad de Cándido Mejía, quien fue alumno de Martí en la Escuela Normal de Varones de ciudad de Guatemala, relató González a Notimex.

González es un periodista reconocido por sus investigaciones sobre líderes cubanos como Mella, Fidel Castro, Máximo Gómez y Antonio Maceo, entre otros.

En compañía de su hijo Liván González -un destacado documentalista-, Froilán se trasladó a inicios de este mes a Ocotepeque, donde Sergio Mejía Castro, nieto del hombre que conoció al poeta cubano, les entregó documentos sobre la presencia de Martí en tierra hondureña.

Hasta ahora, la historia sólo ha revelado que Martí vivió en España, México, Guatemala, Venezuela y Estados Unidos, y que visitó Belice, Jamaica y Haití.

El prócer cubano murió en combate luchando por la independencia de su país, el 19 de mayo de 1895.

De acuerdo con las investigaciones de González hechas en Ocotepeque, Martí llegó a ese lugar el 27 de julio de 1878 en compañía de su esposa Carmen Zayas Bazán, procedentes de Guatemala, con el propósito de llegar a las costas del Caribe.

Martí estuvo alrededor de un mes en este país y salió el 28 de agosto con destino a Cuba en el barco "Nueva Barcelona", que zarpó del puerto de Trujillo, en la costa atlántica hondureña, precisó el historiador cubano, coautor del libro "La CIA contra el Che".

lunes, 6 de abril de 2009

Coloquio José Martí en el Nuevo Milenio.

Tribuna de La Habana
Fidel Rendón Matienzo

La Facultad de Enfermería Lidia Doce Sánchez, situada en el antiguo instituto preuniversitario Manolito Aguiar, de Marianao, será sede del nueve al 11 venideros de la novena edición del Coloquio “José Martí en el Nuevo Milenio”, auspiciado por el Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana.

El evento está dedicado a los aniversarios 50 del Triunfo de la Revolución, 107 de la fundación del Partido Revolucionario Cubano y 140 de la República en Armas, y se espera la participación de más de 200 delegados e invitados de las facultades y centros de ciencias médicas, y de otras universidades, de Ciudad de La Habana y del país.

Ejes temáticos del coloquio serán José Martí y las Ciencias, en particular las Ciencias Médicas; los desequilibrios sociales y su incidencia en la salud desde la perspectiva martiana; cultura, independencia y soberanía en nuestra América; el ideario pedagógico del Apóstol y su influencia en las ciencias pedagógicas actuales; democracia y revolución en el pensamiento social Latinoamericano: el periplo americano de José Martí, y ciencia y tecnología en el contexto actual: la informática al servicio del ideario martiano.

La Comisión Organizadora precisó que durante el encuentro se analizarán las mejores ponencias seleccionadas en los encuentros de base realizados en Facultades y Policlínicos, y con una masiva participación de estudiantes y profesores, además de otros centros de la comunidad.

Se expondrán alrededor de 150 trabajos en las modalidades de temas libres, póster, conferencias y otras presentaciones en formato electrónico, y durante el cónclave sesionará un Salón de Arte y Literatura con obras artísticas vinculadas a facetas de la vida y la obra del Maestro.

Sesionarán seis comisiones que agruparán los trabajos relacionados con Democracia y Revolución en el pensamiento social latinoamericano; Salud y Sociedad desde la perspectiva martiana; Su ideario pedagógico: vigencia e influencia en las ciencias pedagógicas actuales; De la vida, la inspiración y la interpretación martiana; Los estudiantes evocan a Martí, y la Ciencia y la Tecnología en el contexto actual: La Informática al servicio del ideario martiano.


martes, 24 de marzo de 2009

Temprano concepto de Patria en Martí.

Miralys Sánchez Pupo
Colaboradora de Radio Rebelde
24 de Marzo del 2009, 9:20 a.m.

La Habana, Cuba.- El adolescente José Martí era como todos los de su edad, pero en él sobresalía cierta tristeza. Las luces de su aventajada inteligencia se nutrieron de amplios conocimientos en la biblioteca del Colegio de Varones San Pablo, cuyo director Rafael María de Mendive, lo llevó luego de pedirles permiso a sus padres para que no se perdiera el talento que mostró desde los primeros años escolares.

Bajo la dirección de su maestro, el joven Pepe, avanzó hasta la traducción de obras de la literatura universal en inglés. Poco a poco en medio de ellas y su entrega a la lectura de obras clásicas de todos los temas disponibles de historia, geografía, ciencias naturales y otras especialidades fue colocando los primeros escalones de una sólida cultura que luego se convertirá en enciclopédica, pues no existía parcelación alguna del conocimiento humano que no conociera.

La carga emotiva de esa acumulación de conocimientos nutrió de forma elocuente su temprano patriotismo. La muestra de ese rayo de luz desde la óptica de un adolescente vio la luz el 23 de enero de 1869, un día después de los acontecimientos en el teatro Villanueva, cuando la turba de los soldados voluntarios irrumpió en el espacio cultural en medio de una representación que enardeció los ánimos y creó una situación de agresiones en medio de la cual, Leonor Pérez, salió en busca de su hijo a pesar de los cadáveres amontonados en las calles habaneras.

El soporte donde aparecieron las ideas del alumno Martí junto a su maestro Mendive, tuvo por titular la denominación La Patria Libre, del cual se editó un solo número. En él apareció el alba de la apreciación martiana de la patria, que la incluyó en su creación poética Abdala, llena de dramatismo que se situara en el mundo antiguo, pero su símil era una reproducción de la situación imperante en Cuba bajo colonialismo en el siglo XIX.

En él, ante la madre del héroe- representación de Leonor- se pudo leer:

“El amor madre, a la patria/ no es el amor ridículo a la tierra/ ni a las yerbas que pisan nuestras plantas / es el odio invencible a quien la oprime, / es el rencor eterno a quien la ataca.”

Desde entonces la querida palabra de Patria y toda su conceptualización, la seguirá acrecentando José Martí, quien desde sus acciones en correspondencia con su posición política, no la dejó en la publicación La Patria Libre. Con ella tributará la máxima idea para el futuro al inscribirla en el machón del periódico Patria, desde donde colocó sus aspiraciones por la reanudación de la guerra necesaria, primer escalón para coronar sus ideas de la nueva república que bullía en sus mente, esa que asegurara la verdadera justicia del género humano: Con todos y por el bien de todos.

domingo, 22 de marzo de 2009

José Martí, espejo de un adolescente.

Miralys Sánchez Pupo
Colaboradora de Radio Rebelde
21 de Marzo de 2009, 11:25 a.m.

La Habana, Cuba.- La sinceridad del adolescente José Martí Pérez no le permitió esconder sus críticas hacia la sociedad colonial en la cual vivía. La crueldad del sistema le colocó en posibilidades, desde tan corta edad, exponer su incipiente prosa en función de la denuncia de todo lo injusto que se vivía en la Isla desde los días iniciales de enero de 1869.

En aquellos momentos contaba con la experiencia del inicio de la Revolución del 10 de Octubre de 1868, que su maestro Rafael María de Mendive le enseñó a querer en la misma medida que debían aborrecerse las acciones de los capitanes generales en la Isla al implantar sus criminales medidas para evitar que los cubanos se independizaran. Otro capítulo que le mostró el horror a que era condenado el país fueron los sucesos de los voluntarios en el teatro Villanueva ante los vida a la independencia y a Céspedes, seguido por la búsqueda de Leonor Pérez a su hijo.

La vida bajo la colonia iba colocando en el corazón del hijo de Leonor y Mariano capítulos que le demostraron el nivel de injusticia que existía en aquella sociedad y alcanzar la convicción desde muy temprano, que aquella situación debía ser transformada, cuando se dio a conocer una muy divulgada la libertad de imprenta y junto a su amigo Fermín Valdés Domínguez, tuvieron la iniciativa de publicar el periódico El Diablo Cojuelo.

El que después demostrará la altura de su prosa y análisis político en bien del futuro de la humanidad, colocó el estreno de su pluma con las fuerzas de un poco común adolescente, al tomar de su mano el tono propio de su edad así como en la unidad de su compañero en poco común empresa, el despliegue de una escritura llena de humor y de gracia, aunque no fuera ese el tono, que aceptaban los colonialistas entronizados en la Isla.

La crítica fue directa y profunda en aquella primera publicación martiana donde mostró el alba de su futuro cuando colocó la disyuntiva principal del momento bajo el título de “O Yara o Madrid”. Desde el título hasta la última línea estaban los vigorosos argumentos en medio de una situación que ya había pintado el horizonte nacional con la convocatoria de la búsqueda de la independencia desde las armas de los aguerridos mambises, aún en medio de la crueldad a que las fuerzas extranjeras asumieron su defensa.

El adolescente José Martí, fue desde esos inicios un retrato vivo de una personalidad completa que en el futuro dará frutos trascendentales no sólo para su país, sino en bien del futuro de la humanidad.

sábado, 21 de marzo de 2009

Cuadernos éticos de José Martí para la niñez.

Miralys Sánchez Pupo
Colaboradora de Radio Rebelde
20 de Marzo de 2009, 11:52 a.m.

La Habana, Cuba.- José Martí ejerció el periodismo en periódicos y revistas disímiles a lo largo de su fructífera vida profesional. Pero en una de ellas dedicada a los más pequeños se sumó con entusiasmo ante el editor que consiguió de su labor una publicación hermosa a la que le dedicó su corazón al mismo tiempo de convertirse en cuadernos éticos para la niñez.

De los pasos martianos por aquella revista se han conservado los primeros cuatro números- los únicos que definitivamente salieron de la imprenta- y en ellos estuvo presente entre julio a octubre de 1889 los ejemplares que en la actualidad se han fusionado en un solo libro con la denominación dada a ella por el Maestro de La Edad de Oro.

Así la concibió en todo un amplio acercamiento a todo lo que pudrir ser útil para niñas y niños. Con gotas de su amplia cultura las escribió con el fino talento de su pluma con el interés de que ellos se sintieran amigo de aquel lejano hombre que las escribió con mucha sensibilidad para cada uno de ellos.

El volumen de temas diferentes estaba cosido por el sentido ético siempre expresado por Martí. Los títulos lo anuncian sus títulos como La Muñeca Negra, que a través de Piedad se muestra la igualdad del género humano. La utilización de la historia del hombre contada por sus casas como un acercamiento a su distribución geográfica, pero en todas partes con idénticas aspiraciones por una vida en paz para sus semejantes y descendiente.

Punto y aparte su visita a la Exposición Universal de París donde muestra a los pequeño todo lo de valor que ofrece el género humano hasta el acercamiento a esa dama-la Torre Eiffel- que asciende hacia el cielo como estimular nuevos conocimientos en los más pequeños que a lo largo del tiempo han agradecido sus páginas permanentemente vigentes en nuevas épocas.

En el reverso de la contraportada Martí les anunció “La empresa de La Edad de Oro desea poner en manos del niño de América un libro que lo ocupe y lo regocije sin fatiga, le cuente en resumen pintoresco lo pasado y lo contemporáneo”.

Con lenguaje sencillo el Maestro abrió la avidez de conocimiento de los pequeños al convertirse en un precursor de la literatura infantil en el mundo de habla hispana. Pero como periodista y asalariado en fin, no aceptó finalmente imposiciones del editor de la revista para tratar otros temas que consideró no apropiados para ellos y selló con la constancia de su ética el final de La Edad de Oro.