lunes, 2 de marzo de 2026

Presentan en Holguín el libro "Miradas al 24 de febrero de 1895"

Por Reynaldo Zaldívar
Fotos: Del autor
Febrero 26, 2026

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Por segunda ocasión en la semana, fue presentado en Holguín el libro Miradas al 24 de febrero de 1895, en una jornada que contó con la presencia de Joel Queipo Ruiz, primer secretario del Comité Provincial del Partido en Holguín, junto a profesores, historiadores y personas interesadas en la Historia.

La obra, editada por el Sello Editorial La Mezquita en 2023, reúne 11 artículos de un colectivo de autores de todo el país. Durante la actividad, los historiadores Mayra San Miguel y Hernel Pérez Concepción estuvieron a cargo de la presentación del texto, que surge como respuesta a la necesidad de profundizar en los sucesos del 24 de febrero de 1895 desde una perspectiva más amplia.

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De acuerdo con los compiladores, el volumen comenzó a gestarse tras un programa televisivo que abordó de manera parcial los alzamientos independentistas. Un grupo de historiadores orientales inició la recopilación de investigaciones, y luego del XXIV Congreso Nacional de Historia, celebrado en Pinar del Río en 2022, se sumaron colegas del centro y occidente del país, enriqueciendo así el análisis del contexto histórico en cada región.

El principal aporte del libro es visibilizar las condiciones reales que existían en Cuba antes del llamado de José Martí a la insurrección armada, dando voz a territorios tradicionalmente silenciados por la historiografía. Los textos explican por qué fracasaron algunos alzamientos y revelan que, aunque el levantamiento fue concebido en toda la Isla, solo en Oriente las acciones lograron mantenerse activas, lo que llevó a la historiadora Hortensia Pichardo a sugerir que podría denominarse "Grito de Oriente".

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La jornada incluyó, además, una conferencia del Dr. C. Armando Cuba de la Cruz sobre la organización de la Revolución del 95 por José Martí.

Tomado de: ¡Ahora!

domingo, 1 de marzo de 2026

Carlos Manuel de Céspedes, el primero en obrar, a 152 años de su muerte

por Luisa Elena Rivera Cubelo
27 de Feb de 2026

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«Y no fue más grande cuando proclamó a su patria libre, sino cuando reunió a sus siervos y los llamó a sus brazos como hermanos». Así escribió José Martí sobre la grandeza del que «fue el primero en obrar», Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo.

Humano y conciliador, firme y suave describía Martí al iniciador de la Guerra de los Diez Años, al primer presidente de la República en Armas, el Padre de la Patria, quien murió el 27 febrero de 1874, hace ya 152 años.

Céspedes había llegado a San Lorenzo el 23 de enero de 1874, en ese recóndito paraje de la sierra visitaba algunos vecinos, jugaba ajedrez y le enseñaba a leer y escribir a los niños del lugar.

El mayor general del Ejército Libertador se hallaba solo y con muy pocas balas cuando fue sorprendido por fuerzas del régimen colonial español, y aún así decidió enfrentarse al enemigo antes de ser capturado vivo; herido y tras ser perseguido cayó por un barranco y el desenlace fue fatal.

sábado, 28 de febrero de 2026

José Martí en el 155 aniversario de su deportación a España

por Dr. C. Ricardo Hodelín Tablada*
Publicado el 26 febrero, 2026 • 15:05

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José Julián Martí Pérez (1853-1895). Fotografía de 1871 en Madrid.

El joven José Julián Martí Pérez con solo 16 años había sido acusado de infidente y condenado a seis años de prisión. El 4 de abril de 1870 es trasladado al Presidio Departamental, donde lo destinan a la Primera Brigada de Blancos, le asignan el número 113 y le entregan el sombrero negro, símbolo de la estampa de la muerte. En la cárcel le habían cortado los cabellos y colocado grilletes, una gruesa cadena rodeaba su cintura.

Con esta indumentaria todos los días antes de que saliera el sol, a las cuatro y media de la mañana, partía hacia las canteras ubicadas aproximadamente a dos kilómetros del penal, arrastrando grilletes y cadena por el viejo y pedregoso camino de La Chorrera. Trabajaba doce horas bajo el sol en las canteras de San Lázaro, sección llamada La Criolla, según lo había ordenado el comandante del presidio Mariano Gil de Palacios. Allí tenía que excavar y desbaratar las piedras a golpe de pico y luego llevarlas hasta los hornos de la cantera, en lo alto de una loma; a lo anterior se añade que debía levantar la palanca curvada para que el agua subiera hasta las bombas.

Don Mariano, padre de José Julián, realizó gestiones ante José María Sardá y Gironella, amigo personal del capitán general de la Isla, Antonio Caballero Fernández de Rodas, para que intercediera por la disminución del rigor de la pena a la que había sido condenado el joven. El 5 de septiembre de 1870, Sardá se entrevistó con el capitán general y obtuvo el indulto y custodio del penado 113, lo llevó hacia la Isla de Pinos donde permaneció dos meses y cuatro días, desde el 13 de octubre hasta el 18 de diciembre de 1870.

El 15 de enero de 1871, a bordo del vapor Guipúzcoa, el joven se hace a la mar. En el muelle lo despidieron sus padres, acompañados de sus hermanas y medio centenar de amigos. Con el cubano desterrado político hacía la travesía, el teniente coronel Mariano Gil de Palacios, la identidad del oficial español no era conocida por los pasajeros. Al segundo día de navegación, en la tarde después del almuerzo, Martí se refirió a los trabajos forzados que había tenido que realizar en las canteras e insistió en el maltrato a que eran sometidos los detenidos. La narración conmovió a tal punto que todos expresaron su censura. Al finalizar destacó que ese hombre por el que sentían desprecio era el teniente coronel Mariano Gil de Palacios; el aludido, colérico pero impotente para castigar la osadía, se retiró a su camarote.

viernes, 27 de febrero de 2026

José Martí, la familia, la creciente agonía

Por Andrés Machado Conte
26 de febrero de 2026

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Aquella carta a la madre fechada en Montecristi llevaba el latido de la despedida. Fue el mismo día del Manifiesto de Montecristi, donde, para el pesar de los neoplattistas contemporáneos, no aparece mencionado Estados Unidos. Pero aquella herida emocional de 1870 jamás cerró. Leonor “se duele, en la cólera de su amor, del sacrificio” de la vida del hijo amado.

El joven Pepe, purificado con el fuego del presidio, soldado de una guerra de pensamiento, tendría pronto que transponer ideas en balas para lanzar unos hombres contra otros. Le espantaba despertar a los dormidos con himnos de combate. En la muerte del comunista Karl Marx lo escribió en blanco y negro.

El adjetivo Necesaria no solo define a un sustantivo difícil. Es un concepto. Quería una guerra generosa y breve. El Plan de Fernandina apuntaba a eso. Quizá por eso sufrió tanto a raíz de ese fracaso. En aquel mensaje a lo más querible remarcó sobre una creciente y necesaria agonía. Aquí vuelve al calificativo ya mencionado, tras despachar junto al Generalísimo el programa de la Revolución.

Creciente Agonía es el título de un libro revelador de los historiadores Froilán González García y Adys Cupull Reyes, publicado por la Editorial que se multiplica con el nombre del Héroe Nacional. Es una edición definitivamente agotada. Manos amigas hicieron posible esta (re)visitación: Mariano y Leonor. Los padres de José Martí, que llega ahora con el sello de la Asociación Política Cultural Espai Marx de España (Espacio Marx).

jueves, 26 de febrero de 2026

Martí íntegro: la verdad secuestrada por la “Revolución cubana”

Jorge Luis León
25 febrero 2026 2:47 PM

El Martí verdadero, el que es íntegro, incómodo y honesto, es incompatible con el castrismo

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La dictadura castrista secuestró la imagen de Martí, pero el exilio ha reivindicado su legado para los cubanos. (Foto © Periódico Cubano)

La llamada Revolución cubana comprendió muy pronto que José Martí era demasiado grande para ignorarlo y demasiado peligroso para respetarlo. Por eso no lo estudió: lo utilizó.

Manipuló su ideario, lo fragmentó, lo recortó y lo presentó mutilado, acomodándolo a una narrativa ideológica que Martí jamás habría aceptado. El resultado fue un Martí amputado, reducido a consignas, despojado de su complejidad intelectual y de su profunda vocación republicana.

Es cierto —y negarlo sería deshonesto— que Martí expresó una preocupación constante por la posible expansión de los Estados Unidos sobre las tierras de América Latina. Esa inquietud está ampliamente documentada en su correspondencia y en sus textos políticos.

Martí temía el' imperialismo, no a la nación norteamericana en sí; temía el abuso del poder, no la libertad. Pero ahí comienza la gran manipulación: la tiranía convirtió esa advertencia en una condena absoluta y silenció deliberadamente el resto de su pensamiento.

martes, 24 de febrero de 2026

Destacan relevancia del legado de Francisco Vicente Aguilera

Por Eugenio Pérez Almarales
22 febrero, 2026

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La vigencia del pensamiento y del ejemplo del Mayor General del Ejército Libertador Francisco Vicente Aguilera y Tamayo fue destacada este domingo por el Máster en Ciencias Ludín Fonseca García, Historiador de Bayamo, en el acto por el aniversario 149 del fallecimiento del relevante patriota cubano.

Ante el Retablo de los Héroes, donde reposan los restos del prócer, Fonseca García, también miembro de la Academia de Historia de Cuba, resaltó la entrega de Aguilera a la causa por la independencia, resumida en su frase “Nada tengo mientras no tenga patria”.

También, el orador resaltó la inteligencia y el desinterés material que distinguieron a Aguilera, quien puso al servicio de la lucha su inmensa fortuna, integrada por haciendas, ingenios, cafetales, ganado y otras muchas propiedades, y murió en la pobreza, en Nueva York.

Añadió que su ejemplo trascendió el siglo XIX, pues enseña a las nuevas generaciones que los intereses personales deben subordinarse al proyecto colectivo de nación, y que la lealtad a los principios se demuestra en los momentos de mayor riesgo.

Fonseca García recordó que Aguilera desempeñó un importante papel en proyectos dirigidos a la modernización del valle del Cauto, y que José Martí se refirió a él como el “millonario heroico, caballero intachable y padre de la república”.

Resaltó que Francisco Vicente Aguilera fue Vicepresidente de la República en Armas, Secretario de la Guerra, y dejó un legado ético que debe ser estudiado más allá de las efemérides, en diálogo con los desafíos actuales del país.

La ceremonia, presidida por Malena Mesa Olivares, jefa del departamento ideológico del Partido en el territorio y Javier Vega Leyva, presidente de la Unión de Historiadores de Cuba en Granma, ambos miembros del comité provincial del Partido, incluyó la colocación de una ofrenda floral ante el complejo monumentario.

Tomado de: Diario Diital La Demajagua

lunes, 23 de febrero de 2026

Un grito de rebeldía ante el régimen colonial

por Gloria Morales Campanioni
Publicado el 21 febrero, 2026 • 10:43

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Por estos días vuelve el 24 de febrero de 1895 a resonar por lo simbólico del grito de ¡Independencia o muerte! de los cubanos, al hacer suya la máxima de Céspedes de no permanecer de rodillas, y levantarse.

Este día, como resultado de una sabia orientación táctica de Martí, tuvo lugar, aunque no en la escala prevista y necesaria, un levantamiento simultáneo, con el cual, el delegado del Partido Revolucionario Cubano aspiraba a que la llama bélica prendiera en toda la Isla, para permitir que la guerra tuviera, como él solía decir, la brevedad y la eficacia del rayo.

Aquel febrero de 1895, el gobernador español del Departamento Oriental de Cuba, cumpliendo órdenes de la Capitanía General, declaró en vigor la ley de orden público del 23 de abril de 1870, por la que decretaba en estado de guerra las provincias de Matanzas y Santiago de Cuba, y ordenaba a los alcaldes municipales «…adoptar las medidas que estime conducentes a evitar que se altere el orden, a reprimir con energía su alteración si no pudiere evitarse (…). «

domingo, 22 de febrero de 2026

Repensar a Martí desde sus esencias más profundas

Barbara M. Cortellan Conesa
21 febrero, 2026

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La mirada visionaria de José Martí, el hombre que soñó y luchó por una América libre - Foto: Tomada de Internet

Escribir sobre José Martí es siempre un desafío y un acto de amor. No se trata solo de conmemorar una fecha más en el calendario patrio, sino de redescubrir, una y otra vez, la fuente inagotable de pensamiento y acción que representa el Apóstol de nuestra independencia. En estos tiempos complejos que vive Cuba y el mundo, detenernos en sus “esencias” se vuelve no solo un deber patriótico, sino una necesidad espiritual. Porque Martí sigue siendo nuestro contemporáneo, un hombre de estos tiempos que nos habla con la urgencia de quien sabe que aún tenemos camino por andar. Nos interpela y nos muestra caminos posibles en medio de la incertidumbre.

¿Cuáles son esas esencias? Son muchas y profundas. Está, ante todo, su concepto de libertad, que no concebía como un privilegio, sino como “el derecho que tiene todo hombre a ser honrado y a pensar y a hablar sin hipocresía”. Martí entendió que la libertad implicaba responsabilidad y respeto por el prójimo. Una libertad inseparable de la justicia social. Por eso soñó con “una república con todos y para el bien de todos”, máxima que sigue siendo brújula moral para cualquier proyecto de nación que aspire a la dignidad plena. En esa frase se condensa su visión: el bienestar no puede ser patrimonio de unos pocos, sino derecho de todos los que habitan esta tierra.

Otra esencia cardinal es su humanismo radical. Su amor por la patria no era un nacionalismo excluyente, sino expresión de su amor por la humanidad entera. “Patria es humanidad”, nos dijo, derribando cualquier muro que separara lo cubano de lo universal. Nos enseñó a ver al otro —el campesino, el trabajador, el desposeído— como base y razón de ser de la república por la que luchaba. Ese humanismo se manifestaba también en su profundo respeto por los niños, a quienes llamó “la esperanza del mundo, los que saben querer”, y por los ancianos, en quienes veía la sabiduría acumulada de los pueblos. Su sensibilidad social no era teoría: era práctica de cada día, era reconocer en el otro a un hermano.

sábado, 21 de febrero de 2026

JOSÉ MARTÍ - Serie Maestros de América Latina

unipe: Universidad Pedagógica Nacional
8 abr 2016

La serie “Maestros de América Latina” narra la vida y obra de ocho pedagogos trascendentales para la historia de la educación latinoamericana. El repertorio está compuesto por Simón Rodríguez, Domingo F. Sarmiento, José Martí, José Vasconcelos, José Carlos Mariátegui, Gabriela Mistral, Jesualdo Sosa y Paulo Freire.

Sin idealizaciones simplificadoras, el programa intenta acercar a los docentes, pero también al público en general, las propuestas de estos pedagogos latinoamericanos de una manera amena y atractiva.

El ciclo busca renovar el debate sobre las pedagogías latinoamericanas desde un abordaje profundamente humano, y sin renunciar a la complejidad y contradicciones propias de personalidades que, desde diferentes perspectivas, se comprometieron activamente con la causa de la Patria Grande.

Producido por el Laboratorio de Medios Audiovisuales de la Universidad Pedagógica, para la Organización de Estados Iberoamericanos para la Cultura y la Educación (OEI), la UNIPE y Canal Encuentro.

Tomado de: Youtube

viernes, 20 de febrero de 2026

José Martí y “lo imposible” (II y final)

Luis Toledo Sande
febrero 18, 2026

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Imagen de portada: José Martí a los 42 años de edad. Foto de Cubadebate.

En la primera parte de los presentes comentarios se anunció que esta abordaría un artículo que puede leerse tomando otro, “Crece” —central en aquella primera parte, donde se apuntó la fecha de la publicación de ambos en Patria y su ubicación en Obras completas—, como fondo para su mejor comprensión. Se trata de “El tercer año del Partido Revolucionario Cubano”, que subraya su alcance desde el subtítulo: “El alma de la revolución, y el deber de Cuba en América”.

Al entrar en su tercer año de vida la organización política fundada por él y proclamada el 10 de abril de 1892, Martí expuso claramente que la guerra necesaria que se preparaba con esa organización como fuerza estructuradora, sería relevante —en su proyecto y en las circunstancias en que se llevaría a cabo— no solo para Cuba.

Ese artículo es uno de los textos donde se aprecia el núcleo de su antimperialismo, con juicios que siempre será pertinente repasar, como este: “En el fiel de América están las Antillas”, y él observa con claro entendimiento de lo que hoy llamaríamos geopolítica, nombre nuevo de una vieja realidad: “serían, si esclavas, mero pontón de la guerra de una república imperial contra el mundo celoso y superior que se prepara ya a negarle el poder, —mero fortín de la Roma americana;—y si libres —y dignas de serlo por el orden de la libertad equitativa y trabajadora— serían en el continente la garantía del equilibrio, la de la independencia para la América española aún amenazada”.

Revolucionario de pupila universal aspiraba a que la libertad de las Antillas ayudara incluso a garantizar “el honor para la gran república del Norte, que en el desarrollo de su territorio—por desdicha, feudal ya, y repartido en secciones hostiles—hallará más segura grandeza que en la innoble conquista de sus vecinos menores, y en la pelea inhumana que con la posesión de ellas abriría contra las potencias del orbe por el predominio del mundo”. La historia se encargaría —se encarga— de darle la razón.

jueves, 19 de febrero de 2026

José Martí y “lo imposible” (I)

Luis Toledo Sande
febrero 17, 2026

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Imagen de portada: Servando Cabrera, Martí, 1972. Tinta sobre papel. Colección Memorial José Martí.

Solo doce días median entre dos textos de José Martí publicados en Patria que podrían leerse como pasos vinculados en la exposición de sus ideas políticas fundamentales. Pero mientras el primero de ellos, “Crece”, del 5 de abril de 1894, parece lejos de haber recibido la debida atención, el otro, “El tercer año del Partido Revolucionario Cubano”, del 17 del mismo mes, sí la ha tenido (III, 117-121 y 138-143, respectivamente).* Aunque ambos, como la generalidad de su obra, deben atenderse y ser “redescubiertos” por las sucesivas generaciones de lectores.

Que el segundo haya sido más visitado lo explica en gran medida el que sea central en el pensamiento político explícito de Martí, y trate el peligro encarnado en los Estados Unidos y la necesidad de enfrentarlo. Antes de ahondar tanto en él como en “Crece”, vale recordar textos anteriores, entre ellos “Madre América” (VI. 131-140), discurso del 19 de diciembre de 1889, que traza un contrapunto entre dos caminos históricos: el de los Estados Unidos, país que históricamente ha querido adueñarse del nombre América, pero era y es, como lo vio Martí, la otra América, la ajena, y el de la que sistemática y afectivamente él llamó nuestra América, y ya en 1875 había definido como “la virgen madre América” (VI, 387).

Frente a posibles deslumbrados por los Estados Unidos que lo oirían, expresó en el discurso: “Pero por grande que esta tierra sea, y por ungida que esté para los hombres libres la América en que nació Lincoln, para nosotros, en el secreto de nuestro pecho, sin que nadie ose tachárnoslo ni nos lo pueda tener a mal, es más grande, porque es la nuestra y porque ha sido más infeliz, la América en que nació Juárez”. Y abundó sobre “aquella América enconada y turbia, que brotó con las espinas en la frente con Bolívar de un brazo y Herbert Spencer de otro”.

La imagen no es fortuita. Martí acumulaba experiencia para la organización de una guerra necesaria que desde los preparativos tropezaría con hechos que se vinculaban entre sí: los peligros encarnados en los Estados Unidos, y el pensamiento de quienes la estimarían imposible. Se sabe que un escritor cubano intentó convencerlo de que no debía arriesgar su vida por una revolución para la cual en Cuba no había atmósfera, y su respuesta puede resumirse de este modo: “Usted ve la atmósfera, y yo el subsuelo”.

miércoles, 18 de febrero de 2026

José Martí en la hora de Nuestra América

por Dr. C. Ricardo Hodelín Tablada*
Publicado el 17 febrero, 2026 • 2:21

Homenaje al ensayo Nuestra América en el 135 aniversario de su publicación

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José Julián Martí Pérez (1853-1895). Fotografía de 1891, año en que publicó Nuestra América.

El 1º de enero de 1891 salió publicado en La Revista Ilustrada de Nueva York el ensayo escrito por Martí, Nuestra América. Esta revista, publicación mensual en español, pertenecía a la compañía Losada & Co., su editor era el panameño Elías Cristóbal Losada y Plissé (1848-1891). Con anterioridad, la casa editorial de la revista había tenido a su cargo la distribución de la novela Ramona, escrita por la estadounidense Helen Hunt Jackson en 1884 y traducida por el Apóstol.

Martí escribe el texto debido a una petición que le hace Losada y a la que el cubano corresponde el 17 de noviembre de 1890 «aceptando de pleno corazón su encargo de escribir unas cuartillas para el número de enero», y le ruega «para no pagarle con trastornos su bondad, que me haga decir en qué fecha debe de estar el artículo en sus manos». De manera que pasó los últimos días de noviembre y el mes de diciembre de 1890 inmerso en la escritura del medular texto.

Importa destacar que en los momentos que redacta el manuscrito habían pasado diez años de la llegada del cubano a tierras norteñas donde conoció las entrañas del monstruo. El joven José Julián arribó a Nueva York el 3 de enero de 1880, la ciudad era una modesta urbe postcolonial que fue cambiando hacia a una metrópolis del imperio mundial. París y Londres miraban con recelo a aquella ciudad que del otro lado del Atlántico comenzaba a hacerle competencia. Martí fue testigo del nacimiento del imperialismo estadounidense que forjó en él sentimientos que aparecen en el texto.

A lo anterior vale añadir que el segundo semestre de 1890 fue crucial en la labor desarrollada por el héroe cubano; el 24 de julio fue nombrado, por decreto presidencial, Cónsul de la República Argentina en Nueva York, y seis días después el presidente de la República de Paraguay le confiere el consulado de su país en la ciudad que nunca duerme. En agosto enferma de broncolaringitis por lo que, por prescripción facultativa, se instala en las montañas de Catskill; diría Martí «me echó el médico al monte, escribí versos», y allí escribió la mayor parte de los poemas que aparecieron en su libro Versos sencillos.

martes, 17 de febrero de 2026

José Martí en un mundo multipolar

Carlos Granés (*)
@carlosgranes
15 de febrero de 2026

«Trump mira a su patio trasero y descubre que a estas alturas, 34 años después de la caída de la Unión Soviética, sigue habiendo dictaduras comunistas»

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Ilustracion de Alejandra Svriz

José Martí se embarcó hacia Cuba en 1895 con la certeza de que debía impulsar la independencia de su país, que aún era una colonia española, para no ser independizado a la fuerza por Estados Unidos. Había vivido en Nueva York durante casi quince años y sabía que los yanquis tenían ambiciones imperiales sobre el Caribe. Su intuición le decía que los cubanos debían anticiparse a los yanquis, que debían darle un impulso renovado a la campaña independentista que con intermitencia había empezado en 1868, y conquistar su soberanía antes de que Estados Unidos se las arrebatara. Martí murió precipitadamente en el campo de batalla, y por eso no pudo ver cómo su vaticinio se hacía realidad. En 1898, la guerra hispanoestadounidense lanzada por William McKinley supuso la conquista de Puerto Rico y el dominio militar de Cuba, que cesó en 1901 después de que en la Constitución cubana quedara estampada la Enmienda Platt, una cláusula que convertía de facto a la isla en un protectorado estadounidense.

Estos hechos del pasado han cobrado rabiosa actualidad porque William McKinley, famoso por su agresiva política arancelaria y su imperialismo en el Caribe, es el referente de Trump. A los presidentes vivos que asistieron a su posesión de enero de 2025 los despreció; para McKinley, en cambio, tuvo palabras de admiración. Es el modelo que Trump tiene en mente cuando entabla una arbitraria guerra comercial con el mundo y cuando mira a su patio trasero y descubre que a estas alturas, 34 años después de la caída de la Unión Soviética, sigue habiendo dictaduras comunistas. Si en 1898 el pretexto fue el colonialismo español, en 2026 ha sido el narcotráfico y el despotismo de izquierdas. Venezuela ha sido el primer experimento de este regreso al monroísmo decimonónico. Puede que en la Constitución venezolana no haya quedado impresa una enmienda Platt, pero en la práctica se ha convertido en un protectorado como lo fue Cuba hasta 1934. Todo esto con el raro añadido de que su cúpula ejecutiva sigue siendo comunista y chavista. Aún no sabemos si Trump aprovechó el desencanto que la dictadura producía en toda la región para democratizar el país o para controlarlo. A juzgar por la manera en que se refiere a Delcy Rodríguez, a día de hoy Trump es el mayor legitimador del chavismo en América Latina.

Estamos como en 1890, con la diferencia de que no hay un Martí que esté alertando a los cubanos sobre lo evidente: o se democratizan o los democratizan, con las consecuencias sobre la soberanía que eso puede traer. Tanto Claudia Sheinbaum como Gabriel Boric, que se han mostrado solidarios con la penosa situación por la que atraviesan actualmente los isleños, deberían entender que en este contexto, con un Trump hambriento y necesitado de conquistas geopolíticas, lo mejor que podrían hacer por los cubanos no es enviar ayuda humanitaria, sino abrir ese debate. La izquierda democrática debería ser la que dé el golpe en la mesa y señale lo evidente: que ya es suficiente, que el castrismo no ha dejado de degenerar en autoritarismo y miseria desde el día uno, y que ya llegó a un punto de colapso y de crueldad total.

La inflexibilidad del régimen ha convertido a Cuba en un país paupérrimo, sin energía, sin alimentos, sin divisas, sin medicamentos, sin agua potable, sin producción, sin atención sanitaria; un país totalmente vulnerable y dependiente en el que la ayuda humanitaria no es más que un paño tibio que crea nuevas servidumbres. Ahora tendrán que ser Chile y México, como antes lo fueron la URSS o Venezuela, quienes sigan alimentando la máquina despótica para que perdure un día más. De poco sirve esa dinámica. La verdadera solución pasa por lo que Armando Chaguaceda llama «solidaridad democrática», una acción colectiva y transnacional que defienda y restaure las libertades, que demande la apertura del régimen y su democratización, algo que en el caso de Cuba solo será efectivo si comparece la izquierda no autoritaria, las instituciones culturales, las ONG y quienes en algún momento se mostraron solidarios con la isla.

Lo que está en juego es la soberanía, el problema que tanto obsesionó a Martí en el siglo XIX. La Cuba castrista puede volver a ser la Cuba de la enmienda Platt, a menos que una transición democrática deje sin una excusa a los Estados Unidos. Ante las muchas incertidumbres que deja la aventura trumpista en Venezuela, quienes se dicen amigos de Cuba deberían contemplar esta posibilidad. José Martí lo habría hecho; ojalá lo hagan Lula, Boric y quienes tienen influencia en la izquierda continental.

(*) Doctor en antropología y ensayista. Autor, entre otros libros, de El puño invisible y Delirio americano.

Tomado de: El Subjetivo

lunes, 16 de febrero de 2026

Juventud Martiana escribe líneas de amor

Flavia de los Angeles Contreras Vega, estudiante de Periodismo
Foto: Facebook Juventud Martiana
14 Febrero 2026

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Matanzas, 14 feb (ACN) Bajo la premisa martiana de que "la única fuerza y la única verdad que hay en esta vida es el amor", el consejo editorial del Boletín Provincial Juventud Martiana dedicará su próxima edición, con publicación prevista a finales de este mes, a ese sentimiento visto desde los ojos del Apóstol.

"Voces de la Patria" y "Estrellas en versos" figuran entre las secciones acogidas por el material, que a cargo de jóvenes dispuestos a mantener vivas las ideas de Martí, aborda con una frecuencia mensual, temas enriquecidos desde la creatividad y los colores fusionados en cada edición.

La propuesta digital Juventud Martiana desempeña un papel crucial como puente entre el pensamiento imperecedero de José Martí y las inquietudes de la juventud actual, insistió Sandy Alejandro Gómez Morales, Vicepresidente Provincial del Movimiento Juvenil Martiano (MJM).

Esta edición número 14, dedicada al Día del Amor y la Amistad, es un ejemplo perfecto de nuestra labor, al presentar el amor como la "fuerza única y verdadera" que martianamente debe guiar la vida, explicó el estudiante del Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas "Carlos Marx".

Aunque la iniciativa nació en la urbe de ríos y puentes, contó Alejandra Viera, asesora general del boletín, las ansias de apoyar este proyecto hacen posible la colaboración de martianos de otras provincias, guiados por el compromiso de iluminar el alma desde las líneas.

En ocasión del 172 aniversario del natalicio del más universal de los cubanos, Juventud Martiana surgió además en el año 2025 con el propósito de divulgar las actividades realizadas por el MJM, estructura encargada de contribuir a la formación profesional y personal de sus miembros.

Juventud Martiana convierte a una celebración global en la oportunidad para profundizar en el ideario del Apóstol y demostrar su poder para inspirar a las nuevas generaciones, refirió Gómez Morales acerca del boletín que el 28 de enero último arribó a su primer año de aniversario.

Tomado de: Agencia Cubana de Noticias

domingo, 15 de febrero de 2026

Martí: tres amores, una misma raíz

Barbara M. Cortellan Conesa
14 febrero, 2026

“La única verdad de esta vida, y la única fuerza, es el amor. En él está la salvación, y en él está el mundo”.
José Martí

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Foto: Portal de la Cultura Cubana

José Martí no es solo el Apóstol de la independencia cubana; es, ante todo, un hombre que habitó la tensión entre la delicadeza del alma y la rigidez del deber. Abordar su entrega a la patria, a su madre y a la vida no implica separar tres facetas, sino reconocer un mismo manantial de ternura que fluye en direcciones distintas. En él, amar es un verbo que no admite fragmentación: se ama con la misma intensidad con que se escribe un verso, se organiza una guerra o se llora la ausencia materna. Su grandeza reside precisamente en esa capacidad de no renunciar a la sensibilidad en medio de la actividad política.

El amor patrio en Martí trasciende la geografía para instalarse en lo espiritual. Cuba no era un territorio por reclamar, sino una dignidad por restituir. En sus ensayos y discursos, la isla aparece personificada, herida, aguardando ser redimida no mediante la violencia estéril, sino por el equilibrio entre justicia y libertad. Su proyecto revolucionario —alejado de todo caudillismo— no buscaba venganza, sino la edificación de una república “con todos y para el bien de todos”. Esa república soñada era la prolongación de su ética: una patria donde la dignidad humana fuese el único cimiento posible.

Doña Leonor Pérez Cabrera, su madre, representa el primer territorio afectivo, la patria primordial. La relación entre ambos estuvo marcada por la incomprensión necesaria de quien debe sacrificar el amor filial en aras de un amor mayor. La carta escrita desde Cabo Haitiano en 1895, en vísperas del viaje final, es quizá el testimonio más conmovedor de esa dualidad: “Madre mía: hoy, 25 de marzo, en vísperas de un largo viaje, estoy pensando en usted”. No hay aquí arrogancia patriótica, sino la conciencia lúcida del dolor que se inflige. Martí no huye del conflicto; lo asume con entereza, convencido de que la piedad filial y el deber cívico pueden coexistir en un mismo corazón.

sábado, 14 de febrero de 2026

Homenaje al mayor general Calixto García a 128 años de su muerte

Autor: Pedro Rioseco
12 de febrero de 2026

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El Lugarteniente General del Ejército Libertador Calixto García Íñiguez murió de pulmonía en Washington, a los 59 años, cuando cumplía la misión de procurar el reconocimiento de ese país a la Asamblea de Representantes de la Revolución Cubana y un licenciamiento digno a los mambises. Sus restos llegaron a La Habana el 11 de febrero de 1899 y fueron sepultados sin recibir el homenaje nacional que su vida y obra merecían.

En el crudo invierno de Washington, recién concluida la intervención norteamericana en la Isla y lejos de la Patria a la que dedicó su vida, el General de las Tres Guerras por la independencia cubana murió el 11 de diciembre de 1898, sus restos fueron sepultados allí y posteriormente llevados a La Habana a bordo de un buque de guerra.

Finalmente, en 1980 sus restos fueron trasladados a la oriental ciudad de Holguín, donde nació el 4 de agosto de 1839, y depositados solemnemente en un Mausoleo en la Plaza de la Revolución que hoy lleva su nombre, como sitio de homenaje perenne al jefe mambí conocido en las guerras libertadoras como El León Holguinero.

“Calixto García no necesita encomio: lleva su historia en su frente herida. El que sabe desdeñar la vida, sabrá siempre honrarla”, así expresó nuestro Héroe Nacional José Martí al referirse al prócer holguinero. La cita se refiere a que cuando fue cercado por los españoles cerca del poblado oriental de Veguitas el 6 de septiembre de 1874 prefirió morir antes de caer en manos de los españoles y se disparó un tiro debajo de la barbilla. Su frente quedó marcada para siempre por la salida del proyectil.

viernes, 13 de febrero de 2026

Los niños nos devuelven a Martí en Donde crece la palma

PorVasily MP
Feb 11, 2026

La XXXI edición del Salón Provincial de Plástica Infantil, inaugurada el 28 de enero de 2026, reúne obras de niños y adolescentes de diversos municipios de la provincia avileña

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Más de 60 obras de imaginería infantil nos regresan a un José Martí en el 173 aniversario de su natalicio en la galería Raúl Martínez de Ciego de Ávila. Varias son sus actitudes y representaciones. Por un momento es un padre amoroso y suficiente; en otros, la figura retórica, el héroe, Apóstol, escritor y poeta; en otras, la representación de sus obras más queridas. Es inevitable no asombrarse por la manera tan especial y bella con que nuestros infantes abducen a Martí y lo devuelven tras los rastros de crayolas, pintura, lápices de colores, papeles rasgados y collage.

Y en este universo infantil destaca la pieza de evocadora composición donde la silueta de un adulto —presumiblemente Martí— sostiene las manos de dos infantes bajo la sombra protectora de palmas reales, mientras la bandera cubana ondea majestuosa en un cielo de colores pastel. Las flores que enmarcan la escena, pintadas con delicados tonos de azul y naranja, parecen rendir tributo a la ternura de la visión infantil sobre la patria y sus próceres.

Otra obra de notable complejidad simbólica, fue ejecutada por la joven artista Maura Ballester Reyes, de 11 años, natural del municipio Ciego de Ávila. Su técnica mixta reúne elementos que hablan del universo martiano: una rosa blanca —emblema de su poesía—, mariposas que evocan la transformación y la libertad, un libro abierto que remite a su legado literario, y la inconfundible silueta del Apóstol surgiendo como presencia tutelar entre palmeras y un águila que custodia la escena. La niña logra condensar en un solo plano la dimensión épica y la intimidad del pensador, demostrando que la comprensión de Martí trasciende edades cuando se aborda desde la sinceridad del sentimiento.

jueves, 12 de febrero de 2026

Un acercamiento a “Madre América”

Luis Toledo Sande
febrero 6, 2026

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El discurso que José Martí pronunció el 19 de diciembe de 1889 en la Sociedad Literaria Hispanoamericana, de Nueva York, y suele titularse “Madre América” (VI, 131-140),* merece conocerse bien, como la generalidad de su obra. Pero recientemente el autor del presente artículo comentó que hay indicios de que el conocimiento de ese discurso en particular no es el debido, y uno es el de quien, mientras impartía una clase, dijo que Martí había llamado “Madre América” a los Estados Unidos.

Ese despropósito da por sentado que Martí sentía hacia esa nación la simpatía incondicional que no sintió por ella, y menos al pronunciar un discurso que es parte de sus denuncias sobre el Congreso Internacional de Washington, celebrado entre octubre de 1889 y abril de 1890. En el pórtico de Versos sencillos habla de “aquel invierno de angustia, en que por ignorancia, o por fe fanática, o por miedo, o por cortesía, se reunieron en Washington, bajo el águila temible, los pueblos hispanoamericanos”.

Ante ese foro, que devendría la primera de las Conferencias Panamericanas urdidas por los Estados Unidos, comprendió que había “llegado para la América española la hora de declarar su segunda independencia” (VI, 46), y dirá: “Los pueblos que no se conocen han de darse prisa para conocerse, como quienes van a pelear juntos” (VI, 15).

El mensaje del discurso lo iluminan las valoraciones de Martí sobre el Congreso y los Estados Unidos, plasmadas en crónicas donde sustentaba su pensamiento, avanzado para su tiempo y más que vigente aún hoy, y cartas a destinatarios que al menos en lo fundamental lo seguían. Pero no podía ignorar que, entre los representantes hispanoamericanos al Congreso presentes en la velada que la Sociedad Literaria Hispanoamericana organizó para agasajarlos, habría ganados por el boato de una nación en crecimiento y diestra en presentar su propia imagen como el gran paradigma.

En crónica publicada el anterior 14 noviembre, Martí habla del “tren palacio” descrito por The New York Herald, poderoso órgano afín a los planes de los anfitriones. Entre la soberbia y el sarcasmo, el diario comenta: “Es un tanto curiosa la idea de echar a andar en ferrocarril, para que vean cómo machacamos el hierro y hacemos zapatos, a veintisiete diplomáticos, y hombres de marca, de países donde no se acaba de nacer”.

martes, 10 de febrero de 2026

Carmen de Zayas-Bazán

TV Camagüey
7 feb 2026

Carmen Zayas-Bazán fue la esposa de José Martí. Ella vivió con él en La Habana durante algo más de un año y en esta ciudad falleció el 15 de enero de 1928. Su nacimiento ocurrió en la villa de Santa María de Puerto Príncipe, Camagüey, el 29 de mayo de 1853.

Tomado de: YouTube

lunes, 9 de febrero de 2026

José Martí y El Diablo Cojuelo ante la Patria

Marta Gómez Ferrals
17 Enero 2026

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El 19 de enero de 1869 vio la luz el primero y único ejemplar del periódico El Diablo Cojuelo, fundado por el adolescente José Martí en colaboración con su amigo y condiscípulo, Fermín Valdés Domínguez, y bajo la mirada sabia de su maestro Rafael María de Mendive.

Esta publicación iniciática de la actividad periodística en Martí no pudo sobrevivir más que un día a la censura desatada por el gobierno hispano poco tiempo después del comienzo de la primera guerra de independencia, marcado por Carlos Manuel de Céspedes en Demajagua el 10 de octubre de 1868.

Pero el Diablo Cojuelo alcanzó un lugar en la historia martiana como el volante de cuatro páginas en el cual aparecieron un editorial y varias notas satíricas y algunas escenas mínimas, no carentes de agudo humor y trasfondo crítico, reflejo del acontecer sociopolítico más candente de la época.

Se ha dicho que tenía tanto valor patriótico como literario o periodístico; ese único ejemplar resultó el reflejo de las "primeras manifestaciones en prosa contra el régimen colonial y a favor de la independencia de Cuba" del adolescente José Martí.

Fue editado en un momento en que La Habana, lejos geográficamente de los escenarios de la guerra daba muestras de patriotismo y adhesión a la causa libertadora.