Autor: Israel Escalona Chadez
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13 de marzo de 2026 23:03:21
Es llamativo que José Martí, aunque priorizó el estudio y reflexión sobre relevantes acontecimientos y personalidades históricas del período de la Guerra de los Diez Años, ofrece pocas noticias sobre la ejecutoria de Antonio Maceo y el significado de la Protesta de Baraguá. Sin embargo, las dos escuetas referencias sobre el acto poseen un alcance histórico e historiográfico

Foto: Tomada del libro Patriotas cubanos
Es llamativo que José Martí, aunque priorizó el estudio y reflexión sobre relevantes acontecimientos y personalidades históricas del período de la Guerra de los Diez Años, ofrece pocas noticias sobre la ejecutoria de Antonio Maceo y el significado de la Protesta de Baraguá. Sin embargo, las dos escuetas referencias sobre el acto poseen un alcance histórico e historiográfico.
Al transitar por la zona de Baraguá en los inicios de la guerra de independencia, en su Diario de Campaña, evocó lo acontecido el 15 de marzo de 1878, a partir del testimonio de combatientes que fueron testigos presenciales: «Zefi dice que por ahí trajo el a Martínez Campos, cuando vino a su primera conferencia con Maceo: El hombre salió colorado como un tomate, y tan furioso que tiró el sombrero en el suelo, y me fue a esperar a media legua. “Andábamos cerca de Baraguá”»[1]. La referencia no rebasa lo anecdótico. No era el propósito de Martí emitir juicios sobre acontecimientos históricos distantes o cercanos en el tiempo, ni siquiera de lo ocurrido en aquellos días. Este elemento, característico del documento martiano, explica su parco tratamiento al trascendental acontecimiento. No debe perderse de vista que las anotaciones corresponden a los días posteriores a la entrevista en La Mejorana, donde se expresaron divergencias conceptuales entre los dos dirigentes.
De manera que la única valoración explícita de José Martí sobre la Protesta de Baraguá fue:
«No empiece por extrañar la letra ajena, porque mi compañero de trabajo es su amigo de Ud., Gonzalo de Quesada, Secretario hoy de nuestras labores y esperanza a ver si volvemos con la ayuda del país a rematar lo que Ud. comenzó con su valor incomparable...// Ardo en deseos de verlo. (...) Precisamente tengo ante los ojos La Protesta de Baraguá, que es de lo más glorioso de nuestra historia. Ud. sabrá algún día para que vive este amigo de Ud.»[2].



















