Por PEDRO CORZO
3 de abril de 2026 - 19:00
Comprender los mecanismos psicológicos, sociales y políticos que perpetúan el apoyo al régimen en contextos de opresión resulta esencial para evaluar la estabilidad interna de Cuba y las perspectivas de cambio
Este análisis expone la contradicción moral y social de sectores de la población cubana que, pese a vivir bajo condiciones de privación extrema, continúan mostrando respaldo al régimen castrista. El autor examina las dinámicas de manipulación, miedo, adoctrinamiento y distorsión de la realidad que sostienen este fenómeno, al tiempo que reivindica la tradición histórica de resistencia dentro del pueblo cubano frente al totalitarismo.
Comprender los mecanismos psicológicos, sociales y políticos que perpetúan el apoyo al régimen en contextos de opresión resulta esencial para evaluar la estabilidad interna de Cuba y las perspectivas de cambio. Este fenómeno no solo impacta la dinámica doméstica, sino que también tiene implicaciones estratégicas para la región y para los actores internacionales que interactúan con el régimen cubano.
Sé que a algunos no les gustará este comentario, que no faltarán quienes se molesten y hasta me increpen, pero como admirador de José Martí sigo su postulado de que "Un hombre que oculta lo que piensa, o no se atreve a decir lo que piensa, no es un hombre honrado” y pretendo, intento, ser un hombre honrado, así que lo que opino no lo callaré, aunque mis compatriotas se sientan agraviados.
Avergüenza ver a muchos nacidos en Cuba seguir apoyando el totalitarismo castrista a pesar de no disfrutar el más mínimo derecho ciudadano y sobrevivir en la miseria extrema. La mayoría de los cubanos está consciente de que vive en condiciones peores que las de los esclavos de los ingenios azucareros del siglo XVIII; sin embargo, un segmento nada despreciable participa en espectáculos que benefician al sistema que los oprime.
Estoy convencido de que hay quienes creen que el castrismo les dio una vida mejor; no especulo: los conozco, personas que no se percatan de que viven como animales de corral y que las condiciones de vida de todos tienden a mejorar cuando hay libertad y se pueden disfrutar libremente los derechos.
















