Por: Ciro Bianchi Ross
Publicado en: Apuntes del cartulario
4 septiembre 2021
Plaza de la Revolución - Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
En el concurso definitivo, convocado en1943, para seleccionar el proyecto del monumento a Martí en lo que sería la Plaza Cívica o de la República (Plaza de la Revolución) resultó premiado el del arquitecto Aquiles Maza y el escultor Juan José Sicre.
Se seleccionó, en segundo lugar, el de los arquitectos Evelio Govantes y Félix Cabarrocas. Mereció el tercer premio el de los arquitectos e ingenieros Enrique Luis Varela, Juan Labatut, Raúl Otero y Manuel Tapia Ruano, y el escultor Alexander Sambugnac.
Como el proyecto a ejecutar sería el de Maza-Sicre, se dispuso que el de Govantes y Cabarrocas, muy funcional, se edificase como Biblioteca Nacional, y el de Varela se adaptase para un monumento a Carlos Manuel de Céspedes, por no contar el Padre de la Patria con un monumento digno de su estatura.
Pasaron los años y nada se hizo. En 1952, a su regreso al poder tras el golpe de Estado del 10 de marzo, Batista aseguró que todo se haría como se estableció en el certamen del 43, pero seis semanas después de esa declaración decidió que se erigiera el de Varela, su cúmbila político. Se violaba así el derecho del arquitecto Maza porque las bases del concurso establecían la obligatoriedad de llevar a la práctica el proyecto destacado con el primer premio.


