Por: Yenisel Elcea Olbine
24 de noviembre de 2025

Rafael María de Mendive, el poeta y maestro cubano fallecio el 24 de noviembre de 1886 en La Habana - Foto: Archivo
Un silencio elocuente marca cada 24 de noviembre, fecha que recuerda la partida física de Rafael María de Mendive, aquel lejano día de 1886, aunque su nombre no resuene con la fuerza de su discípulo más célebre, su legado permanece como cimiento fundacional de la Patria cubana. Mendive no fue simplemente un maestro de aula, sino el arquitecto temprano de un alma que definiría el destino de Cuba.
Poeta de versos delicados y patriota de convicciones férreas, este hombre extraordinario abrió mucho más que las puertas de su Colegio San Pablo al adolescente José Martí. Le abrió las puertas de su propia casa y de su mundo interior, enseñándole que la poesía y la Patria eran dos caras de la misma moneda del deber.
Bajo su tutela, la educación trascendió la gramática y la aritmética para convertirse en formación del carácter, inculcando el amor por la libertad, la preocupación por los humildes y un sentido inquebrantable de la justicia.




