Por Hilda Pupo Salazar
Julio 17, 2021
El 24 de febrero de 1895 inicia en Cuba la Guerra Necesaria de José Martí y no solo tuvo como fin liberarnos del yugo español, sino a diferencia del 68, esta sería el primer paso para erigir una República democrática.
El Maestro tiene, entre sus planes, elegir un presidente civil y crear una constitución, su muerte en combate lo impide.
La Revolución no es la que vamos a iniciar en la manigua, sino la que vamos a desarrollar en la República”, dijo Martí a Carlos Baliño, un ejemplo de revolucionario, quien, conjuntamente con Julio Antonio Mella, funda el primer Partido Comunista de Cuba, en 1925.
El espíritu democrático de Martí parte de su fe inquebrantable en las masas, en los humildes y en los trabajadores para desarrollar los proyectos de la Patria.
El Maestro sentencia: “Ignoran los déspotas que el pueblo, la masa sufridora, ese es el verdadero jefe de las Revoluciones”. Esa sería una premisa en la organización de la lucha, en la composición del ejército y enfatiza: “Del pueblo es la guerra, y hay que ordenarla de modo que no defraude al pueblo”.
Su anhelo de libertar a Cuba del yugo español fue inseparable a la idea de borrarle toda la herencia antipopular y burocrática de la execrable colonia, para otorgarle a las masas el protagonismo central.
