Arnaldo Alfredo Delgado Fernández en Exclusivo
13/06/2026
En la historia intelectual de Cuba existen acontecimientos que, aunque menos conocidos que los grandes sucesos políticos, dejaron una huella significativa en la vida cultural de la nación...

Portada de las Memorias del Primer Seminario Martiano
En la historia intelectual de Cuba existen acontecimientos que, aunque menos conocidos que los grandes sucesos políticos, dejaron una huella significativa en la vida cultural de la nación. Uno de ellos fue el Primer Seminario Martiano celebrado entre noviembre de 1941 y mayo de 1942. Las memorias conservadas de aquel Seminario permiten acercarnos a una experiencia singular que reunió a profesores, estudiantes y estudiosos en torno a la figura de José Martí, con el propósito de profundizar en el conocimiento de su vida y su obra.
La iniciativa estuvo encabezada por Gonzalo de Quesada y Miranda, quien dejó constancia de sus propósitos en la introducción de la memoria. Allí explica que uno de sus mayores deseos era llevar a la juventud cubana un conocimiento consciente del Apóstol y contribuir a la formación de un ambiente de alta y útil cubanidad. No se trataba únicamente de recordar a Martí, sino de estudiarlo a través de un programa organizado de conferencias y actividades académicas.
La memoria refleja además el respaldo que recibió el proyecto. Al concluir su introducción, Quesada y Miranda agradece el apoyo brindado por el rector Rodolfo Méndez Peñate, el vicerrector Roberto Agramonte, el decano Pablo F. Lavín y los profesores Juan M. Dihigo y Raúl Roa, quienes acogieron con entusiasmo la iniciativa. También expresa su reconocimiento a los estudiantes y asistentes que participaron en el curso y su seminario.
El programa desarrollado ofrece una visión de la amplitud temática con que se abordó la figura martiana. Las conferencias estuvieron dedicadas a los aspectos biográficos de Martí, su labor y pensamiento revolucionarios, su visión americanista, su enfoque de los problemas cubanos, sus ideas filosóficas, su poesía y el tema del amor en su vida y su obra. El recorrido concluyó con una sesión dedicada a “La Niña de Guatemala”, antes de la clausura celebrada en mayo de 1942.








