miércoles, 22 de julio de 2026

Martí en la universidad

Por Fidel López Eguizábal
22 de Julio de 2026 00:00 hs - GMT-6

Parafraseando a Martí, las universidades deben ser instituciones donde se oriente a la práctica y a la ciencia y, por ende, se enseñe a los estudiantes sobre la realidad que vive su país.

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Fidel López Eguizábal - Docente Universidad Francisco Gavidia

Martí en la universidad es un libro que me obsequió Jesús Valencia, excatedrático de Arquitectura de la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas" (UCA). En esa majestuosa obra se recopilan pensamientos políticos, filosóficos, religiosos, educativos, periodísticos y literarios, entre otros, del prócer, escritor y político José Martí.

Intelectual de su época, tuvo la oportunidad de estudiar las licenciaturas en Filosofía y Letras y en Derecho en la Universidad de Zaragoza. Su pensamiento, catalogado como revolucionario, contribuyó a las luchas por la independencia de Cuba y a la formación del pensamiento democrático cubano. Gracias a sus ideas y a su legado, Cuba se proyectó como un referente cultural y científico, cuna de destacados personajes en diferentes disciplinas. Actualmente, la isla atraviesa problemas cuya explicación histórica es compleja y ha sido objeto de diversas interpretaciones.

Parafraseando a Martí, las universidades deben ser instituciones donde se oriente a la práctica y a la ciencia y, por ende, se enseñe a los estudiantes sobre la realidad que vive su país. Por esa razón, estudiar abre la mente, hace aflorar el pensamiento crítico y permite observar a la sociedad en sus diferentes dimensiones. Con respecto a los maestros, manifestaba que debían ser éticos, honestos, responsables y dedicados a su profesión. El maestro tenía la misión de influir en sus discentes para enseñarles a comprender la realidad de su pueblo.

Su pensamiento es ampliamente discutido en el ámbito pedagógico: "Educar es depositar en cada hombre toda la obra humana que le ha antecedido; es hacer a cada hombre resumen del mundo viviente, hasta el día en que vive; es ponerlo a nivel de su tiempo, para que flote sobre él, y no dejarlo debajo de su tiempo, con lo que no podrá salir a flote; es preparar al hombre para la vida".

Tuve el honor de estudiar en una escuela que lleva su nombre; ahora comprendo que esa filosofía la inculcaban los maestros. La escuela y el aprendizaje mediante huertos escolares nos ayudaron a amar más la naturaleza. El erudito cubano aprendió y escribió sobre muchas temáticas; además, recalcó que enseñar agricultura a los estudiantes sería un aliciente importante: "Y detrás de cada escuela, un taller agrícola, a la lluvia y al sol, donde cada estudiante sembrase su árbol".

Cabe señalar que aconsejaba que en las escuelas también se enseñara higiene, cátedras de salud y una enseñanza clara y sencilla del cuerpo humano, sus elementos y sus funciones, entre otros conocimientos. Por esa razón también recomendó inculcar la educación física.

Todo joven que se adentre en el mundo del magisterio debe tener entre sus apuntes escritos sobre José Martí. La pedagogía martiana encierra una simbiosis, una integración de diferentes ciencias, aunada al amor, el respeto y la dignidad humana. Su legado guarda similitudes con el del pedagogo brasileño Paulo Freire.

En el libro Martí en la universidad se lee una carta que le escribió a su madre; en ella se refleja el buen corazón y la nobleza del maestro y poeta: "Mi porvenir es como el carbón blanco, que se quema él, para iluminar alrededor. ¿Y de quién aprendí yo mi entereza y mi rebeldía, o de quién pude heredarlas, sino de mi padre y de mi madre?".

Insistía en que el mundo nuevo requiere una escuela nueva. "Era necesario sustituir el espíritu literario de la educación por el espíritu científico". Hombre sabio , culto y erudito, manifestó que el fin de la educación no es hacer del hombre un ser inútil, por el desdén o por el acomodo imposible al país en que ha de vivir, sino prepararlo para vivir de manera buena y útil en él.

Cuando visite Cuba, lo primero que haré en La Habana será conocer el Centro de Estudios Martianos (CEM), donde se investiga, resguarda y divulga la obra y el legado del héroe nacional cubano.

Culmino este escrito con unas frases esculpidas con el alma por parte del prócer cubano: "Ser bueno es el único modo de ser dichoso. Ser culto es el único modo de ser libre. Pero, en el común de la naturaleza humana, se necesita ser próspero para ser bueno". José Julián Martí Pérez.

(Escuchar audio en la página)

Tomado de: La Prensa Gráfica

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