sábado, 11 de julio de 2009

Montesinos y Martí: Una historia de solidaridad.

Radio Angulo
Por José Abreu Cardet
jabreu070451@argentina.com

(Jul. 11) Los inmigrantes canarios que por miles llegaron a Cuba prácticamente desde el inicio de la colonización conforman una figura simpática para el cubano. Gente trabajadora y honesta por regla dieron un aporte importante a la conformación de la nacionalidad cubana. Sin embargo muchos de ellos tuvieron un triste papel durante las guerras de independencia militando activamente en el integrismo.

Aunque al mismo tiempo hay diversos ejemplos de hijos de ese lejano archipiélago que se solidarizaron con nuestro pueblo en su lucha contra el colonialismo español. Algunos militaron en el Ejercito Libertador de Cuba y alcanzaron altos grados militares. Incluso José Martí recibió la solidaridad de un canario en sus días tristes en la prisión. Nos referimos al canario Joaquín Montesinos una figura casi olvidada por la historia de Cuba.

La poetisa Dulce María Loynaz lo conoció en su infancia y nos dejó su testimonio sobre aquel amigo de Cuba y de Martí. La familia de la poetisa tenía profundas raíces patrióticas. Su padre había sido general mambí y otros muchos parientes tomaron parte en la guerra por la independencia. Por lo que en aquella casa se veneraban las tradiciones independentistas. Dejemos que sea la propia Dulce María la que nos recuerde aquel canario amigo de Martí:

"Tengo otro recuerdo de un señor que visitaba mi casa y que tenía una barba larga, blanca e iba siempre vestido de alpaca negra. Cuando llegaba este señor a mi casa, tanto mi padre como mi madre lo recibían con una marcada deferencia, con un marcado respeto, y yo no me explicaba la razón. Yo no sabía que cosa tenía ese señor. Ahí está el señor Montesinos –decían- y toda la casa se ponía en movimiento."

"Después supe que ese señor que casi no hablaba era el joven isleño que le llevaba la cadena a José Martí y del que el habla en el Presidio Político en Cuba. Era uno de los personajes inolvidables de mi casa…" (1)

NOTAS

(1) Vicente González Castro, Un encuentro con Dulce Maria Loynaz, Ediciones Artex, La Habana, 1994, p 109.

GABRIELA MISTRAL Y JOSÉ MARTÍ.

Luis E. Aguilera

La sencillez, ¡cosa muy complicada! podría decirse, parodiando a Voltaire.

Este pequeño volumen y su gran prologuista lo comprueban: son los "Versos Sencillos", de José Martí, que el Ministerio de Educación de Cuba ha editado, con una conferencia sobre su autor dada por Gabriela Mistral, el 30 de octubre último, en el Instituto Hispano-Cubano de Cultura.

Sencillos, lo son ciertamente los versos; pero del choque entre la comentadora y el poeta surgen reflexiones que van directamente al más complicado de los problemas mentales y sentimentales. Tratemos de explicarlo.

José Martí tiene dos personalidades; por un lado es prócer de la Independencia y Padre de su Patria, apóstol político de irradiación continental; por el otro es un escritor insigne, dueño de los recursos del idioma y poeta coronado de fama...

Para leer todo el artículo, hacer clic [aquí]

miércoles, 8 de julio de 2009

Los fotógrafos de José Martí.

Por: Luis Hernández Serrano
Correo: digital@jrebelde.cip.cu
Juventud Rebelde
8 de julio del 2009

Se conoce poco que una docena de profesionales del lente, en su mayoría de Cuba, Jamaica y Estados Unidos —pertenecientes a ocho estudios fotográficos— retrataron a José Martí en vida.

La primera foto se la tomaron con nueve años, en 1862, en tierras matanceras, y la última en vida —junto a Manuel Mantilla, hijo de Carmen Mantilla— se estima que fue tomada en Nueva York, en 1895.

Al parecer, el primer fotógrafo que le tiró una foto a Martí —un retrato, en 1862— fue E. Mestre. Ignoramos su nombre de pila, la nacionalidad y el segundo apellido. Era del estudio Real Privilegio —O’Reilly 63— Habana.

El que le siguió —porque no sabemos quién le tiró la de Martí con 16 años, en junio de 1869— perteneció al estudio S.A.Cohner, en 1870, ubicado en O’Reilly 62, Habana, sucursal de la empresa situada en Rue de Rivoli 79, París, Francia. Tampoco conocemos su nombre.

Lo fotografió asimismo, en 1875, un artista de identidad desconocida de la Valleto y Compañía, asentada en la Primera de San Francisco No. 8, en México.

En 1885, en Nueva York, la foto se la tiró W.F. Bowers, del estudio Photo Artist-340, en Fulton Street...

Para leer todo el artículo, hacer clic [aquí]

domingo, 5 de julio de 2009

Estadista sin nación.

Cuba Matinal
Por Frank Cosme

La Habana, 3 de julio/ SDP/Cuba es uno de estos singulares casos y aunque se ha acusado a numerosos cubanos de excesivo nacionalismo, mesianismo y otras lindezas por el estilo, es “un hecho “que en esta pequeña isla concurren causas que producen consecuencias. Una de ellas es la cantidad de pensadores en proporción a su población.

El siglo XIX fue el más prolífero en este sentido. De los muchos cubanos extraordinarios de esta centuria, hay hechos desconocidos, también otros conocidos, de los que no se ha apreciado la enseñanza que tienen para el futuro. La vida de José Martí está llena de ambos tipos de hechos.

Actualmente Martí es el cubano más promocionado y el más conocido en el mundo. Tal vez el factor que más publicidad le ha dado fue su preocupación no solo por Cuba sino por la América Latina liberada de la tutela de España. Martí, hombre de brújula firme y vista lejana, vio como cada una de estas hermanas Repúblicas caían en la oscuridad de las dictaduras...

Para leer todo el artículo, hacer clic [aquí]

jueves, 2 de julio de 2009

La Edad de Oro. Para toda la vida.

Diario Granma
Raquel Marrero Yanes

¿Cómo olvidar que dormíamos con los cuentos bajo nuestra almohada? ¿Cómo no recordar a aquellos de La Edad de Oro? Tres Héroes, Meñique, Los dos Príncipes, Nené Traviesa, El Camarón Encantado, La Muñeca Negra... ¡Y qué decir de Los Zapaticos de Rosa! Son legados que recibimos desde pequeños y nos sirven para toda la vida.

José Martí escribió esos cuentos, poemas, versos y artículos en La Edad de Oro, revista mensual de 32 páginas, de recreo e instrucción, publicada en Nueva York hace ahora 120 años. Entre julio y octubre de 1889 salieron los únicos cuatro números, que quedarían para la posteridad.

"Para los niños es este periódico, y para las niñas, por supuesto", dice Martí, y agrega: "Para eso se publica La Edad de Oro: para que los niños americanos sepan cómo se vivía antes, y se vive hoy [...]. Así queremos que los niños de América sean: hombres que digan lo que piensan, y lo digan bien: hombres elocuentes y sinceros".

El Maestro se entregó con amor a esa obra —prominente en las letras cubanas e hispanoamericanas—, y logró un mensaje universal. Inculcó en ella también su recio ideario anticolonialista, el amor por la patria latinoamericana, la devoción por la justicia, la verdad y la belleza.

En 1905, diez años después de que Martí cayera peleando en Dos Ríos, Gonzalo de Quesada —alumno suyo— reunió los cuatro números de la revista y con ellos editó La Edad de Oro, volumen que cautiva a cualquier edad, con un lenguaje claro y lecturas de interés que regocijan, estimulan, enseñan y cuentan lo pasado y lo contemporáneo, y lo que debemos hacer para construir el futuro.

El mejor amigo de las presentes y futuras generaciones continúa siendo La Edad de Oro, que es lectura obligada para todos los cubanos.

sábado, 27 de junio de 2009

Ese padre que fue José Martí.

Madeleine Sautié Rodríguez
Granma, viernes, 19 de junio de 2009
Periódico "Girón"

Aunque las páginas de Ismaelillo no se parezcan a otras páginas porque fueron escritas con sagrado amor paternal, no fueron esas las únicas que sobre la materia nos legó en su curso por la vida ese padre que fue el hombre de La Edad de Oro.

Es lógico: Pensar en Martí padre nos remite anafóricamente a su hijo, José Francisco, con quien pudo compartir apenas un escasísimo tiempo. Su visión austera con respecto al lugar que debía ocupar un hombre ante el cumplimiento del deber, en primer orden con su patria, lo conduce, siendo el niño muy pequeño aún, a España: le ha sobrevenido, en septiembre de 1879, el segundo destierro, por conspirar en La Habana contra la metrópoli española que mantenía colonizado a su país.

Carmen Zayas-Bazán, la esposa, ha regresado a vivir con su padre a Camagüey. Y aunque meses después se encontrará con su marido y el pequeño en Nueva York, esta felicidad no logra cuajar a pesar de que el esposo lo pretendiera. "Qué no haré yo por que tengan ella y mi pequeñuelo cuanto les sea necesario". Las vicisitudes del exilio reinan por ese tiempo, y Carmen parte con su hijo a cuestas a su casa, para poner al niño a salvo de la pobreza y al padre en penumbras ante el desarraigo que significa separarse de él. Martí no logra apartar de su pensamiento la imagen poderosa del hijo ausente.

No se conforma la esposa y en diciembre del 82 llega otra vez a Nueva York. El padre, feliz por la presencia de José Francisco, confía en una posible reconciliación, pero la relación ya sufre profundas grietas: intereses distintos, convicciones antagónicas, incomprensiones de ambos caracteres voluntariosos frustran la posibilidad de dicha duradera. En septiembre del 91 Carmen regresa nuevamente a vivir con su padre, el abogado Francisco Zayas-Bazán, fiel servidor de la metrópoli española...

Para leer todo el artículo, hacer clic [aquí]


lunes, 4 de mayo de 2009

Montecristi, Martí y sus valientes.

Opinión del invitado especial. La salida hacia Cuba junto a Máximo Gómez, en abril de 1895.

Diario F-27 Digital
Por José Antonio Núñez Fernández

El Apóstol José Martí redactó en la casa de Máximo donde Gómez estaba hospedado, "La Carta de Montecristi", que representa El Acta de Independencia de Cuba.

Es el mes de abril de 1895 y ya está preparada la salida de Montecristi hacia Playita de Cojobal en Cuba, que era una de las últimas colonias de España. Para los gastos del viaje Lilís aportó el dinero. Lilís decía: "España es mi esposa, pero Cuba es mi novia". Martí va a partir hacia su patria, con la que él llamaba "su mano de valientes". Tres dedos eran cubanos: Francisco (Paquito) Borrero, Ángel Salas y César Guerra. Los otros dedos eran dominicanos: Máximo Gómez y Marcos del Rosario.

La partida se realiza a bordo de la goleta del capitán Bastián. Bastián el capitán de goleta, resulta un irresponsable, un charlatán que aparentemente puso proa hacia el oriente de Cuba; pero que en realidad enfiló hacia Cabo Haitiano, República de Haití.

Martí no se amilana, no se da por vencido. Y entabla conversaciones y negociaciones con el capitán de un barco frutero alemán. Ese barco tenía por nombre El Norstrad.

El capitán germano realmente va a cumplir con la palabra empeñada frente a los expedicionarios de la libertad. El Norstrad acerca a los expedicionarios, a una distancia prudente de las costas de la parte oriental de la isla. El cabal y honorable marinero alemán, coloca a Martí y su mano de valientes, en un espacioso bote. Los remos van a ser manejados por Máximo Gómez, que en realidad no sabía de eso. Porque era él un diestro manejador de las riendas de los caballos, ya que era él uno de los grandes jinetes del continente.

El ilustre banilejo con los remos tiene problemas y se rompe uno de los remos.
Pero por suerte y gracias a Dios, las olas del mar arrojan el bote hacia las arenas de Playita de Cojobal.

Es de noche y se adentran en las tupidas malezas de unos altos matorrales. Entonces Gómez le pidió a Marcos del Rosario el bravo negro de Mojarra, que cantara como un gallo. Del Rosario no se hizo esperar y tres o cuatro veces cantó como el macho de un gallinero. Ocurrió lo deseado por Gómez. Y claro sonó el "kikiriquí de un gallo de verdad". Eso les dio a entender al grupo que ellos se encontraban en la cercanía de una o de más de una vivienda campesina. Entraron en conversación con los campesinos del lugar.

Y lograron que se uniera a ellos el primer voluntario para la lucha por la libertad de Cuba. Ese primer voluntario tenía por nombre, el de Félix Ruenes. En esa lucha brava y por voluntad de Martí, Gómez sería el general en jefe y Antonio Maceo Grajales: El Lugarteniente. Hay que decir que en la primera guerra, que duró diez años, del 1868 al 1878 Máximo Gómez realizó prodigios de valor y se convirtió en el "Napoleón de la guerra de guerrillas".

En uno de los primeros combates murió José Martí. El Apóstol cayó de cara al sol en Dos Ríos. Gómez acongojado y padeciendo grandes angustias, pensó y tuvo razón que el mayor peligro para Cuba no era España. Sino la Yankilandia que contemplaba con los ojos de Jean Lafitte y de William Walter y solapadamente amolaba su triple fila de dientes.

domingo, 26 de abril de 2009

Artesanos matanceros reproducen anillo de José Martí.

Fundieron cien sortijas como la que usara el Apóstol hasta su muerte y que fuera forjada del hierro de un fragmento de los grilletes que soportó en prisión.

Por: texto y foto Hugo García
Correo: digital@jrebelde.cip.cu
25 de abril de 2009 00:00:51 GMT

MATANZAS.— Un grupo de artesanos matanceros han fundido cien anillos. Pero no son unas sortijas decorativas, pese a su primor, sino una recreación de la que usara José Martí hasta su muerte y que fuera forjada del hierro de un fragmento de los grilletes que soportó en prisión.

Estos aros con el nombre de Cuba a relieve serán entregados a la Sociedad Cultural José Martí, de aquí, para reconocer a niños y jóvenes que se destaquen por su amor al Maestro.

Aquel que llevaba Martí en su dedo anular de la mano izquierda fue confeccionado por su amigo Agustín de Zéndegui, a quien él mismo le entregara un eslabón del grillete que llevó en presidio, en La Habana, en 1878.

Sobre la sortija, el periodista Luis Hernández Serrano publicó en este diario hace varios años el hallazgo de los particulares del anillo de Martí, revelados por el joven profesor Regino Sánchez Landrián, museólogo especialista de la Fragua Martiana en Ciudad de La Habana.

Cuando su mamá Leonor Pérez se lo entregó en Nueva York, en 1887, Martí exclamó emocionado: «Ahora que tengo mi sortija de hierro, obras férreas he de hacer».

Aunque en varias fotos se ve la mano izquierda de Martí, solo se aprecia el anillo en el lienzo que hiciera el pintor sueco Herman Norman, en 1891; y en la instantánea donde el Apóstol aparece junto a sus amigos Fermín Valdés Domínguez y Panchito Gómez Toro, tomada en Cayo Hueso, en 1894.

«Donde la sortija llevaba la palabra Cuba no era una parte redondeada, como por error se ha hecho en su réplica actual para niños de cuarto grado que concluyen un curso martiano, sino cuadrangular», dice el trabajo del colega Hernández Serrano.

Este grupo de orfebres matanceros se dieron a la tarea de investigar, como parte del convenio de colaboración entre el club martiano Raúl Ruiz, de la Asociación de Artesanos y Artistas (ACAA), y la Sociedad Cultural José Martí, ambas de Matanzas.

Luis Octavio Hernández, presidente de la ACAA, explicó que se confeccionaron en plata y no en hierro para lograr su mayor durabilidad, teniendo en cuenta que pueden graduarse al crecerles los dedos a los niños.

La Fragua Martiana desarrolla el proyecto de los clubes patrióticos Amigos de Martí, conocido como la Sortija Cuba, en el cual se involucran niños, maestros y familiares.

Jorge Rodríguez, profesor de Orfebrería, tuvo a su cargo todo el proceso de supervisión de la calidad de los anillos.

«La búsqueda de elementos sobre el anillo original, tanto en documentos como en fotos, fue infructuosa», dice Rodríguez, mientras se refiere a la polémica de si Martí lo preferiría de hierro: «Pudimos hacerlo de hierro, cobre, bronce u otro metal más económico, pero trabajamos la plata porque es un regalo para que los niños lo conserven y les dure toda la vida».

En la donación de los 480 gramos de plata, el moldeado, fundición y pulido participaron doce artistas, quienes laboraron por espacio de tres meses en esta obra.

«Queremos convertir este obsequio para los niños en una tradición de todos los años», enfatiza Luis Octavio.

La Casa Natal del Apóstol conserva algunos objetos de cuando cayó Martí, como las espuelas de metal y cuero, el cortaplumas, que aún presenta vestigios de su sangre, y la escarapela, pequeña bandera confeccionada con canutillo, que perteneció al primer presidente de República en Armas, Carlos Manuel de Céspedes, obsequiada al Apóstol por Fernando Figueredo Socarrás, secretario personal del insigne patriota; y la leontina de oro y platino entregada como regalo al Maestro por sus alumnos de la Escuela Normal.

¿A dónde fue a parar la sortija de hierro de Martí al morir en Dos Ríos? Nadie ha podido responder. Al caer en combate el 19 de mayo de 1895 llevaba consigo muchos objetos, algunos entregados al Museo Nacional por el coronel Ximénez de Sandoval, jefe de las tropas españolas que enfrentaron a los mambises en Dos Ríos y quien los tomó del cuerpo sin vida de Martí.

El hecho de saber que la foto de Martí junto a Fermín Valdés Domínguez y Panchito Gómez Toro es la que con más fidelidad muestra los detalles de la sortija original, es una información para futuros empeños, pero a estos cien ejemplares no los demerita el tipo de metal, o si las letras de «Cuba» aparecen en un espacio rectangular u ovalado, pues laten como un símbolo para hacer obras férreas en estos tiempos.

miércoles, 22 de abril de 2009

Libros. “Entre mayas y patriotas: José Martí en Yucatán”

PorEsto.net
Por Faulo M. Sánchez Novelo

Portada del libro Entre mayas y patriotas: José Martí en YucatánEn los últimos años, Carlos E. Bojórquez Urzaiz se ha dedicado a recuperar y recrear la contribución de los emigrados cubanos a la cultura yucateca. En esa cruzada lo mueven, al menos, dos buenas razones: su herencia familiar y su pasión por José Martí.

En su libro más reciente “Entre mayas y patriotas: José Martí en Yucatán” (UADY, 2008), Bojórquez Urzaiz reúne una serie de ensayos en los que el hilo conductor es precisamente la influencia que ejercieron entre nosotros las ideas independentistas del apóstol cubano, así como sus aportaciones a la historia, la educación y el teatro, entre otros rubros en los que Martí tuvo algo que decir y dijo bien...

Para leer todo el artículo, hacer clic [aquí]

martes, 21 de abril de 2009

Comienza en Guatemala foro científico sobre José Martí.

Radio Morón
Categoría: El Mundo Fuente: PL

Por sexta ocasión se efectuará desde hoy en Guatemala una conferencia científica bianual en cuyo centro está el Héroe Nacional de Cuba, José Martí. La sede de la Asociación de Periodistas de Guatemala acogerá este lunes aquí el acto de apertura del foro, el cual versa habitualmente sobre ese prócer de la independencia cubana y los desafíos del siglo XXI en Centroamérica y el Caribe.

Las sesiones en mesas de trabajo comenzarán mañana en la Universidad de San Carlos, informó a Prensa Latina el ministro consejero de la embajada de La Habana en esta capital, Eliseo Zamora.

En la primera de ellas, posesionada en la facultad de Humanidades, se expondrá al inicio Un análisis comparativo de la literatura guatemalteca del siglo XIX y la Edad de Oro.

Continuará con trabajos como Homenaje a Guatemala en la prosa de Martí; José Martí: un hombre sincero; e Ideas estéticas detrás de la poesía martiana.

La segunda mesa, en la escuela de Historia de dicho recinto, versará sobre Periodismo, migración y pensamiento político del prócer cubano.

Martí: periodista, poeta y hombre; Algunas consideraciones de las migraciones del siglo XIX en Guatemala; José Martí y los nuevos códigos: condición de las mujeres a finales del Siglo XIX son algunos de los títulos por presentar en ese lugar.

El jueves se traslada la conferencia para la Universidad Landívar, donde en la tercera mesa están previstas exposiciones como El himno nacional, identidades espejeantes; e Invención y anulación del indígena en Patria y Libertad.

Periodismo, sensibilidad moderna y nueva autoridad literaria. El caso del periódico La Unión (1889-1890) de El Salvador será otro de los temas, éste a cargo del académico salvadoreño Ricardo Roque-Baldovinos, de la Universidad Centroamericana en su país.

En el Instituto Italiano para la Cultura será presentado el libro 130 años de Martí en Guatemala, con las memorias del anterior foro científico, lo cual dará paso a la clausura de esta sexta edición.

sábado, 18 de abril de 2009

Revela periodista que José Martí estuvo en Honduras.

SDP Noticias.com
Por Miriam Mercado. Corresponsal

Tegucigalpa, 18 Abr (Notimex).- El prócer de la independencia cubana, José Martí, estuvo en Honduras en lo que es ahora la localidad de San Marcos, departamento de Ocotepeque, fronterizo con Guatemala, afirmó el historiador y periodista cubano Froilán González.

El historiador, quien en días pasados estuvo en este país centroamericano como parte de una investigación sobre Julio Antonio Mella (fundador del Partido Comunista Cubano), descubrió que también Martí estuvo en Honduras en 1878.

El prócer cubano llegó procedente de Guatemala a la hacienda "La Herradura" en San Marcos, propiedad de Cándido Mejía, quien fue alumno de Martí en la Escuela Normal de Varones de ciudad de Guatemala, relató González a Notimex.

González es un periodista reconocido por sus investigaciones sobre líderes cubanos como Mella, Fidel Castro, Máximo Gómez y Antonio Maceo, entre otros.

En compañía de su hijo Liván González -un destacado documentalista-, Froilán se trasladó a inicios de este mes a Ocotepeque, donde Sergio Mejía Castro, nieto del hombre que conoció al poeta cubano, les entregó documentos sobre la presencia de Martí en tierra hondureña.

Hasta ahora, la historia sólo ha revelado que Martí vivió en España, México, Guatemala, Venezuela y Estados Unidos, y que visitó Belice, Jamaica y Haití.

El prócer cubano murió en combate luchando por la independencia de su país, el 19 de mayo de 1895.

De acuerdo con las investigaciones de González hechas en Ocotepeque, Martí llegó a ese lugar el 27 de julio de 1878 en compañía de su esposa Carmen Zayas Bazán, procedentes de Guatemala, con el propósito de llegar a las costas del Caribe.

Martí estuvo alrededor de un mes en este país y salió el 28 de agosto con destino a Cuba en el barco "Nueva Barcelona", que zarpó del puerto de Trujillo, en la costa atlántica hondureña, precisó el historiador cubano, coautor del libro "La CIA contra el Che".

lunes, 6 de abril de 2009

Coloquio José Martí en el Nuevo Milenio.

Tribuna de La Habana
Fidel Rendón Matienzo

La Facultad de Enfermería Lidia Doce Sánchez, situada en el antiguo instituto preuniversitario Manolito Aguiar, de Marianao, será sede del nueve al 11 venideros de la novena edición del Coloquio “José Martí en el Nuevo Milenio”, auspiciado por el Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana.

El evento está dedicado a los aniversarios 50 del Triunfo de la Revolución, 107 de la fundación del Partido Revolucionario Cubano y 140 de la República en Armas, y se espera la participación de más de 200 delegados e invitados de las facultades y centros de ciencias médicas, y de otras universidades, de Ciudad de La Habana y del país.

Ejes temáticos del coloquio serán José Martí y las Ciencias, en particular las Ciencias Médicas; los desequilibrios sociales y su incidencia en la salud desde la perspectiva martiana; cultura, independencia y soberanía en nuestra América; el ideario pedagógico del Apóstol y su influencia en las ciencias pedagógicas actuales; democracia y revolución en el pensamiento social Latinoamericano: el periplo americano de José Martí, y ciencia y tecnología en el contexto actual: la informática al servicio del ideario martiano.

La Comisión Organizadora precisó que durante el encuentro se analizarán las mejores ponencias seleccionadas en los encuentros de base realizados en Facultades y Policlínicos, y con una masiva participación de estudiantes y profesores, además de otros centros de la comunidad.

Se expondrán alrededor de 150 trabajos en las modalidades de temas libres, póster, conferencias y otras presentaciones en formato electrónico, y durante el cónclave sesionará un Salón de Arte y Literatura con obras artísticas vinculadas a facetas de la vida y la obra del Maestro.

Sesionarán seis comisiones que agruparán los trabajos relacionados con Democracia y Revolución en el pensamiento social latinoamericano; Salud y Sociedad desde la perspectiva martiana; Su ideario pedagógico: vigencia e influencia en las ciencias pedagógicas actuales; De la vida, la inspiración y la interpretación martiana; Los estudiantes evocan a Martí, y la Ciencia y la Tecnología en el contexto actual: La Informática al servicio del ideario martiano.


martes, 24 de marzo de 2009

Temprano concepto de Patria en Martí.

Miralys Sánchez Pupo
Colaboradora de Radio Rebelde
24 de Marzo del 2009, 9:20 a.m.

La Habana, Cuba.- El adolescente José Martí era como todos los de su edad, pero en él sobresalía cierta tristeza. Las luces de su aventajada inteligencia se nutrieron de amplios conocimientos en la biblioteca del Colegio de Varones San Pablo, cuyo director Rafael María de Mendive, lo llevó luego de pedirles permiso a sus padres para que no se perdiera el talento que mostró desde los primeros años escolares.

Bajo la dirección de su maestro, el joven Pepe, avanzó hasta la traducción de obras de la literatura universal en inglés. Poco a poco en medio de ellas y su entrega a la lectura de obras clásicas de todos los temas disponibles de historia, geografía, ciencias naturales y otras especialidades fue colocando los primeros escalones de una sólida cultura que luego se convertirá en enciclopédica, pues no existía parcelación alguna del conocimiento humano que no conociera.

La carga emotiva de esa acumulación de conocimientos nutrió de forma elocuente su temprano patriotismo. La muestra de ese rayo de luz desde la óptica de un adolescente vio la luz el 23 de enero de 1869, un día después de los acontecimientos en el teatro Villanueva, cuando la turba de los soldados voluntarios irrumpió en el espacio cultural en medio de una representación que enardeció los ánimos y creó una situación de agresiones en medio de la cual, Leonor Pérez, salió en busca de su hijo a pesar de los cadáveres amontonados en las calles habaneras.

El soporte donde aparecieron las ideas del alumno Martí junto a su maestro Mendive, tuvo por titular la denominación La Patria Libre, del cual se editó un solo número. En él apareció el alba de la apreciación martiana de la patria, que la incluyó en su creación poética Abdala, llena de dramatismo que se situara en el mundo antiguo, pero su símil era una reproducción de la situación imperante en Cuba bajo colonialismo en el siglo XIX.

En él, ante la madre del héroe- representación de Leonor- se pudo leer:

“El amor madre, a la patria/ no es el amor ridículo a la tierra/ ni a las yerbas que pisan nuestras plantas / es el odio invencible a quien la oprime, / es el rencor eterno a quien la ataca.”

Desde entonces la querida palabra de Patria y toda su conceptualización, la seguirá acrecentando José Martí, quien desde sus acciones en correspondencia con su posición política, no la dejó en la publicación La Patria Libre. Con ella tributará la máxima idea para el futuro al inscribirla en el machón del periódico Patria, desde donde colocó sus aspiraciones por la reanudación de la guerra necesaria, primer escalón para coronar sus ideas de la nueva república que bullía en sus mente, esa que asegurara la verdadera justicia del género humano: Con todos y por el bien de todos.

domingo, 22 de marzo de 2009

José Martí, espejo de un adolescente.

Miralys Sánchez Pupo
Colaboradora de Radio Rebelde
21 de Marzo de 2009, 11:25 a.m.

La Habana, Cuba.- La sinceridad del adolescente José Martí Pérez no le permitió esconder sus críticas hacia la sociedad colonial en la cual vivía. La crueldad del sistema le colocó en posibilidades, desde tan corta edad, exponer su incipiente prosa en función de la denuncia de todo lo injusto que se vivía en la Isla desde los días iniciales de enero de 1869.

En aquellos momentos contaba con la experiencia del inicio de la Revolución del 10 de Octubre de 1868, que su maestro Rafael María de Mendive le enseñó a querer en la misma medida que debían aborrecerse las acciones de los capitanes generales en la Isla al implantar sus criminales medidas para evitar que los cubanos se independizaran. Otro capítulo que le mostró el horror a que era condenado el país fueron los sucesos de los voluntarios en el teatro Villanueva ante los vida a la independencia y a Céspedes, seguido por la búsqueda de Leonor Pérez a su hijo.

La vida bajo la colonia iba colocando en el corazón del hijo de Leonor y Mariano capítulos que le demostraron el nivel de injusticia que existía en aquella sociedad y alcanzar la convicción desde muy temprano, que aquella situación debía ser transformada, cuando se dio a conocer una muy divulgada la libertad de imprenta y junto a su amigo Fermín Valdés Domínguez, tuvieron la iniciativa de publicar el periódico El Diablo Cojuelo.

El que después demostrará la altura de su prosa y análisis político en bien del futuro de la humanidad, colocó el estreno de su pluma con las fuerzas de un poco común adolescente, al tomar de su mano el tono propio de su edad así como en la unidad de su compañero en poco común empresa, el despliegue de una escritura llena de humor y de gracia, aunque no fuera ese el tono, que aceptaban los colonialistas entronizados en la Isla.

La crítica fue directa y profunda en aquella primera publicación martiana donde mostró el alba de su futuro cuando colocó la disyuntiva principal del momento bajo el título de “O Yara o Madrid”. Desde el título hasta la última línea estaban los vigorosos argumentos en medio de una situación que ya había pintado el horizonte nacional con la convocatoria de la búsqueda de la independencia desde las armas de los aguerridos mambises, aún en medio de la crueldad a que las fuerzas extranjeras asumieron su defensa.

El adolescente José Martí, fue desde esos inicios un retrato vivo de una personalidad completa que en el futuro dará frutos trascendentales no sólo para su país, sino en bien del futuro de la humanidad.

sábado, 21 de marzo de 2009

Cuadernos éticos de José Martí para la niñez.

Miralys Sánchez Pupo
Colaboradora de Radio Rebelde
20 de Marzo de 2009, 11:52 a.m.

La Habana, Cuba.- José Martí ejerció el periodismo en periódicos y revistas disímiles a lo largo de su fructífera vida profesional. Pero en una de ellas dedicada a los más pequeños se sumó con entusiasmo ante el editor que consiguió de su labor una publicación hermosa a la que le dedicó su corazón al mismo tiempo de convertirse en cuadernos éticos para la niñez.

De los pasos martianos por aquella revista se han conservado los primeros cuatro números- los únicos que definitivamente salieron de la imprenta- y en ellos estuvo presente entre julio a octubre de 1889 los ejemplares que en la actualidad se han fusionado en un solo libro con la denominación dada a ella por el Maestro de La Edad de Oro.

Así la concibió en todo un amplio acercamiento a todo lo que pudrir ser útil para niñas y niños. Con gotas de su amplia cultura las escribió con el fino talento de su pluma con el interés de que ellos se sintieran amigo de aquel lejano hombre que las escribió con mucha sensibilidad para cada uno de ellos.

El volumen de temas diferentes estaba cosido por el sentido ético siempre expresado por Martí. Los títulos lo anuncian sus títulos como La Muñeca Negra, que a través de Piedad se muestra la igualdad del género humano. La utilización de la historia del hombre contada por sus casas como un acercamiento a su distribución geográfica, pero en todas partes con idénticas aspiraciones por una vida en paz para sus semejantes y descendiente.

Punto y aparte su visita a la Exposición Universal de París donde muestra a los pequeño todo lo de valor que ofrece el género humano hasta el acercamiento a esa dama-la Torre Eiffel- que asciende hacia el cielo como estimular nuevos conocimientos en los más pequeños que a lo largo del tiempo han agradecido sus páginas permanentemente vigentes en nuevas épocas.

En el reverso de la contraportada Martí les anunció “La empresa de La Edad de Oro desea poner en manos del niño de América un libro que lo ocupe y lo regocije sin fatiga, le cuente en resumen pintoresco lo pasado y lo contemporáneo”.

Con lenguaje sencillo el Maestro abrió la avidez de conocimiento de los pequeños al convertirse en un precursor de la literatura infantil en el mundo de habla hispana. Pero como periodista y asalariado en fin, no aceptó finalmente imposiciones del editor de la revista para tratar otros temas que consideró no apropiados para ellos y selló con la constancia de su ética el final de La Edad de Oro.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Aquella guantanamera.

Cubanet
Leafar Pérez

LA HABANA, Cuba, marzo (www.cubanet.org) - En la corta vida de José Martí siempre estuvo presente, como en la existencia de cualquier hombre, la mujer. Para él, una dama era la forma más concreta y afable de lo hermoso. Su verbo, la gallardía con que las trataba y el respeto en su trato con ellas lograba que quedaran impactadas al conocerlo.

Con su madre y hermanas mantuvo siempre una relación especial. También con amigas como Rosario de la Peña, Concha Padilla, Blanche Zacharie y Carmen Miyares, quienes le ayudaron a soportar el exilio y la separación de su esposa y el alejamiento de su pequeño hijo.

Sin embargo, hubo una mujer, guantanamera de origen, que jugó un papel muy importante en la vida del Apóstol y que, irónicamente él nunca conoció. Esta mujer se llamó Inocencia Araujo Villafaña y entró en la vida de Martí a fines de abril de 1895, cuando, junto a Gómez y un reducido grupo de expedicionarios desembarcó en Cuba.

Conocida por su nombre de guerra, Isabel, esta joven guantanamera integró el Comité Revolucionario de Guantánamo desde julio de 1894. Por su talento, discreción y valentía, el comandante Periquito Pérez le encomendó la dirección de la red de inteligencia en los poblados de Yateras, Río Seco y Jamaica. Ella fue la encargada de trasmitir, junto al agente Nicolás Janet, el aviso de la orden de alzamiento para el 24 de febrero de 1895.

Gracias a sus colaboradores se enteró que las tropas españolas tenían la dirección exacta donde se encontraban Martí y el Generalísimo Máximo Gómez. El Coronel español Capello, al mando de 500 hombres del regimiento Simancas, salieron en busca de los insurrectos.

Consciente de la importancia de evitar que Martí fuera capturado por la tropa española, Isabel se las ingenió para ponerse en contacto con el General José Maceo y alertarle de lo que estaba ocurriendo. El León de Oriente, como apodaban al héroe mambí, junto a su escolta y unos 200 hombres marcharon al encuentro de los peninsulares. La batalla del puente de Río Hondo se libró a 12 kilómetros de Guantánamo. Después de dos horas de duro combate, el regimiento español se retiró, y así José Maceo alcanzaba su primera victoria de la Guerra del 95.

Martí y quienes le acompañaban sólo escucharon las descargas de fusilería. Unos días después conocieron lo cerca que estuvieron de caer en manos de los españoles. Quizás alguien le haya comentado al Apóstol el papel que jugó la guantanamera en los hechos. Nunca lo sabremos, pues el 19 de mayo de 1895 moría el Apóstol en Dos Ríos.

Las acciones llevadas a cabo por Inocencia sólo alargaron la vida de Martí unos pocos días. Pero dio tiempo para que se efectuara la reunión de La Mejorana, donde fue elegido Martí Presidente de la República en Armas, y se selló el futuro estratégico que conduciría al triunfo de la causa independentista.

Poco se habla de esta mujer que salvó a Martí y sus compañeros a fines de abril de 1895. Nunca sabremos cómo era, pues no se conserva ninguna foto suya. Pero no se podrá negar lo importante que fue aquella guantanamera en los últimos días de la vida de José Martí.

¿El Gobierno de José Martí?

Cuba Matinal.com
11-03-2009
Carlos Serpa Maceira

Cubamatinal/ El escritor uruguayo Daniel Chavarría , radicado en Cuba , durante una entrevista telefónica para Radio Uruguay de Montevideo , ante la pregunta de la periodista sí en la isla gobernaba Fidel o Raúl Castro , respondió que en “en Cuba desde hacía 50 años gobernaba José Martí“.

El Gobierno cubano ha manipulado el ideario martiano, ha pretendido convertir su vida y obra en cómplice de sórdidos proyectos. El Apóstol de la Independencia de Cuba, fue claro y tajante cuando advirtió a tiempo las nefastas consecuencias del comunismo. Dijo que las “soluciones socialistas, nacidas de los males europeos, no tienen nada que curar en la selva del Amazonas”.

José Martí aborreció la servidumbre, el avasallamiento, el totalitarismo y la tiranía. Es imposible imaginarnos a quien se un paradigma de los cubanos, apoyando medidas coercitivas, propugnando el odio, potenciando las prerrogativas de un sistema totalitario y cruel. Fue un hombre para todos los tiempos, abarcó con meridiana claridad, la mayoría de los fenómenos del momento histórico que le toco vivir. Hablo con un lenguaje culto, la profundidad de sus ideas trascendió el continente americano. Enalteció las virtudes del ser humano...

Para leer todo el artículo, hacer clic [aquí]

martes, 24 de febrero de 2009

Cumple un siglo estatua a José Martí en Cuba.

Prensa Latina

Matanzas, Cuba, 24 feb (PL) La estatua a José Martí ubicada en el parque de La Libertad en el centro histórico de la ciudad de Matanzas, celebra hoy un siglo de perpetuar la memoria del Apóstol de Cuba.

El conjunto escultórico seduce a transeúntes nacionales y extranjeros que desandan las calles de esta tricentenaria urbe, distante 100 kilómetros al este de La Habana, conocida como la Atenas de Cuba desde el siglo XIX.

El centenario monumento fue concebido en mayo de 1905 por el doctor matancero Ramón Luis Miranda, quien fuera médico y amigo personal del Héroe Nacional de la isla.

Salvatore Buemi, escultor italiano, talló el monolito inaugurado el 24 de febrero de 1909, en acto solemne efectuado en la otrora segunda Plaza de Armas de la villa.

La escultura, de 2,5 metros de alto, fue elaborada en bronce y colocada sobre un pedestal de granito de Ravena de Lombardía, se observa de pie y cuerpo entero con un rollo de papel en la mano derecha que tiene escrito “Cuba Libre”.

La base muestra varios adornos en el mismo metal, y la imagen de una mujer con las cadenas rotas en sus manos y la boca abierta lanzando el grito de libertad.

Fuentes documentales de la Oficina del Historiador de la Ciudad recogen que días antes de la apertura fueron enterrados en el pedestal ejemplares de los periódicos “El Correo de Matanzas”, “El Moderado” y “La Nueva Aurora”.

También se soterraron las obras de Martí “Ismaelillo” (1882) y los “Versos Sencillos” (1891), y una colección de monedas.

En una tarja puede leerse la cuarteta martiana: Yo quiero cuando me muera/ Sin patria, pero sin amo/ Tener en mi losa un ramo/ De flores y una bandera.

Así ha sido en estos 100 años en el venerado sitio, sede y escenario de múltiples actos y eventos políticos y culturales.

rl/wapPL-100

domingo, 22 de febrero de 2009

José Martí, entre Mayas y Patriotas.

Por Esto.net
Jorge Mantilla

"... Se trata de un libro fascinante, lleno de contenidos esenciales para comprender la historia de Yucatán durante el nefasto porfiriato y las grandes luchas revolucionarias que consolidaron en México, y particularmente en Yucatán, leyes y condiciones de vida potencialmente distintas para la mayoría del pueblo olvidado desde las promesas criollas de la independencia.

En la obra del doctor Carlos Bojórquez Urzaiz el personaje principal es el poeta José Martí y sus desplazamientos y escritos en y sobre Yucatán. En mi lectura y relectura de la obra de Bojórquez Urzaiz me queda claro que el poeta universal y el apostol revolucionario cubano, José Martí, comprendió que en Yucatán estaba la Atenas Americana, que Uxmal era esa geografía interna de un pueblo de intelectuales, barroco y sesudo, inspirado en el amor e ilusionado con el pensamiento. Una ciudad de filósofos y poetas mayas que hoy nos darían luz para nuestra cruda realidad si no fuera porque el genocida de Landa mandó matar y quemar seres y sabidurías mayas que hoy podrían estar sacándonos del atolladero...

Para leer todo el artículo, hacer clic [aquí]

jueves, 19 de febrero de 2009

Martí, Darío y el Modernismo

Astrid Barnet
Colaboradora de Radio Rebelde
18 de febrero de 2009, 10:30 a.m.

La Habana, Cuba.- Entre 1880 y 1890 el panorama literario hispanoamericano ofrece un momento de cambio notorio, en especial, en la pugna entre una corriente literaria que lucha por sobrevivir y otra que puja por nacer.

Este es un período de prosperidad que exhibía sus galas en América: lujo, suntuosidad, aparente seguridad social, entre otras características, conllevaron a un aire de floración hasta entonces no visto por estas latitudes. Indudablemente, el clima imperante en todo el continente hispano –excepto Cuba y Puerto Rico--, permitía el crecimiento de una sociedad desembarazada (en cierto modo) de las urgencias de necesidades inmediatas. Más preparada para consumir cultura. Pero, en realidad, en este escenario de auge económico y de aparente quietud social, tendría lugar una faceta de ese vasto movimiento de balance y liquidación de una época que se inicia en todo el mundo occidental a fines del siglo XIX.

Distintos factores exclusivamente sociales y económicos, iban a ser gérmenes de este impulso renovador de nuestras letras que conocemos con el nombre de Modernismo...

Para leer todo el artículo, hacer clic [aquí]