sábado, 1 de enero de 2022

Intervención estadounidense consolidó proyecto neocolonial

Por Jorge Wejebe Cobo/ ACN
01 Enero 2022

Ampliar imagen
Foto: Tomada de cubadebate.cu

En Cuba, el pueblo celebraba con gran esperanza las navidades de 1898 ante la perspectiva de por fin tener una patria soberana después de derrotar la dominación colonial de España en la última contienda libertadora de 1895-1898, en la cual murieron más de 200 000 de sus hijos, caídos en el campo de batalla o víctimas de los crímenes de las fuerzas colonialistas.

Sin embargo, un destino muy diferente le impuso a aquellas generaciones de criollos la estrategia del naciente imperialismo norteamericano.

La primera etapa de esos planes se puso de manifiesto tras la intervención de las fuerzas militares estadounidenses en la guerra durante una corta campaña que culminó el 10 de diciembre del 98 con la firma del Tratado de Paz de París, para dar por concluida la llamada guerra hispano estadounidense, pero sin la presencia en las negociaciones de los representantes del Ejército Libertador.

Ese día en la capital francesa culminó una de las contiendas más cortas y provechosas para el naciente imperialismo estadounidense después que intervino en la Isla en junio de ese año, supuestamente para ayudar a los independentistas a alcanzar la libertad.

Así se puso fin al imperio español y se inició el ascenso del naciente imperialismo norteño y, en consecuencia, oficialmente Estados Unidos comenzaría a ejercer su soberanía sobre Cuba el primero de enero de 1899, hace 122 años.

Adicionalmente Madrid le entregó a los EE.UU. a Guam, Puerto Rico, así como las Filipinas, previo pago de 20 millones de dólares a España, que abandonó sus demandas y soberanía sobre Cuba.

Con la ocupación estadounidense de la Isla, Washington desconoció 30 años de guerra y luchas de los mambises y tuvo las manos libres para aplicar una política con el fin de promover la división y desmontaje de los órganos representativos de los independentistas y establecer su modelo de poder neocolonial sobre la ínsula.

En medio de aquella frustración, el Generalísimo Máximo Gómez sintetizó magistralmente el panorama nacional:

"La actitud del Gobierno Americano con el heroico Pueblo Cubano, en estos momentos históricos, no revela a mi juicio más que un gran negocio, aparte de los peligros que para el país envuelve la situación (...)"

Al referirse a la salida de las tropas españolas precisó: “Tristes se han ido ellos y tristes hemos quedado nosotros; porque un poder extranjero los ha sustituido (...)

“La situación pues, que se le ha creado a este Pueblo; de miseria material y de apenamiento, por estar cohibido en todos sus actos de soberanía, es cada día más aflictiva, y el día que termine tan extraña situación, es posible que no dejen los americanos aquí ni un adarme de simpatía”.

Desde el inicio, la intervención militar estadounidense estimuló la corrupción y la compra de voluntades de una clase rica criolla, sobre todo entre las capas altas del sector independentista, para conformar las bases de la política y los partidos tradicionales que aseguraran para el nuevo siglo el control imperial sobre la Isla.

Mientras tanto, Don Tomás Estrada Palma quien entonces se desempeñaba como delegado del Partido Revolucionario Cubano (PRC) fundado por José Martí, secundó la maniobra imperial al disolverlo inconsultamente con su base en el propio diciembre de 1898 y completó su obra con el cierre de su órgano, el Periódico Patria.

El próximo paso de las autoridades intervencionistas en 1899 fue lograr la disolución del Ejército Libertador, relegado después de terminadas las acciones bélicas a lugares lejos de la ciudad, y viviendo de la limosna de los hacendados y campesinos.

Entonces tuvieron éxito las maniobras de la prensa estadounidense y de sus autoridades, dirigidas a estimular divisiones entre la última representación de la República mambisa, la Asamblea de Santa Cruz y el Cerro y el Generalísimo Máximo Gómez alrededor de las condiciones para la también disolución del Ejército Libertador.

Con ese paso, en los primeros meses de 1899 se crearon las condiciones para el establecimiento de la república neocolonial instaurada el 20 de mayo de 1902 que sólo acabaría para siempre con el triunfo del primero de enero de 1959.

Tomado de: Adelante.cu

No hay comentarios: